Conociendo a nuestro cónyuge por medio de las palabras
A menudo las parejas se comunican sólo lo suficiente como para saber que están presentes, pero no para reconocerse como individuos que forman una pareja eterna. No es de extrañar que se escuchen en los divorciados frases cómo “creí que lo conocía” o “no es la mujer que conocí en mi juventud, es una extraña”.
La comunicación puede fortalecer o debilitar la relación, pues depende de qué se comunica y cómo se lo hace.
Muchas veces caemos en la trampa de ser los únicos que hablamos en la relación, provocando que la actitud pasiva del oyente oculte resentimientos por no encontrar la oportunidad de expresarse.
Puede suceder entonces que cierre sus oídos y su corazón utilizando la “cara de piedra” con una mueca que simula escuchar.
Caemos en la falsa idea de que podemos cambiar al interlocutor mudo hablando más o llevando la conversación a nuestro interés. Desmotivamos a la persona no dejando que abra su corazón, pues nuestro juicio previo sobre una situación impide que se exprese, ya que lo inhibe. Lo más probable es que nuestro cónyuge piense que su opinión sólo es motivo de corrección.
También puede suceder que pensemos que nuestros pensamientos no son lo suficientemente importantes como para que los escuche otro.
El miedo al sentirnos menoscabados nos quita así el deseo de hablar.
Desarrollar la intimidad emocional es posible cuando se puede compartir sinceramente lo que se piensa. Algunos hombres pueden sentir vulnerada su masculinidad si comparten sus emociones. Algunas mujeres pueden sentirse rechazadas al ver ridiculizados sus sentimientos. La confianza crea el clima necesario para compartir y asistir.
La seguridad en el amor de nuestro esposo o esposa incluye gratitud y empatía.
La empatía implica ponernos en el lugar del otro para tratar de ver a través de sus ojos.
En una conversación es fundamental captar el otro punto de vista para comprender mejor el mensaje.
La gratitud viene por sentir que somos queridos y valorados pues nuestro cónyuge hace el esfuerzo de ponerse en nuestro lugar.
Si cada día decidimos nutrir la relación matrimonial, entonces cada día haremos el intento de comunicarnos eficazmente.
Tal vez lo primero que debamos hacer es convertirnos en buenos oyentes. A veces, el simple ejercicio de recordarnos mentalmente “debo escuchar hasta el final” es el principio de escuchar con el corazón.
Al conversar es bueno hacer un breve comentario de lo que nosotros entendimos.
También preguntar si hay algo más, demostrando que estamos dispuestos a escuchar sin juzgar. Y por supuesto, agradecer los sentimientos compartidos, aunque no estemos de acuerdo o no nos guste demasiado lo escuchado.
Caer en la extraña costumbre de ridiculizarnos frente a nuestros amigos nos aleja de una relación sana. Producimos resentimientos en el corazón del otro por la traición de la confianza prometida durante la boda.
La seguridad de que nuestros comentarios no serán ridiculizados en público permitirá una intimidad más profunda en la conversación.
La relación matrimonial siempre puede mejorar, no importa los años que llevemos de casados. Dedicarnos diariamente a conversar sinceramente, sin solemnidad y expresando nuestras ideas cotidianas de manera sencilla, nos permitirá compartir nuestras reflexiones más profundas en el momento apropiado.
Conversar unos minutos puede ser el primer paso de una relación más sincera y cariñosa.
La vida es demasiado dura y necesitamos de nuestro compañero o compañera para sortear las tormentas.
El saber que somos lo más importante para el otro y el tratarnos de ese modo facilitan el camino, pues reconocemos que si caemos nos ayudará a levantarnos, calmando nuestro dolor, porque nos conoce. Y nosotros seremos sus mejores amigos porque le conocemos íntimamente y sabremos cómo cuidarle.
Libro de obras de arte del Evangelio
El Libro de Arte del Evangelio tiene seis secciones: El Antiguo Testamento, el Nuevo Testamento, el Libro de Mormón, Historia de la Iglesia, el Evangelio en Acción y Profetas de los Últimos Días. Las ilustraciones del libro se pueden usar para enseñar y enseñar en el hogar o en la Iglesia. Los títulos descriptivos, así como las referencias de las Escrituras y otras fuentes para el análisis, y cómo aprender sobre las ilustraciones, se encuentran disponibles en el índice del Libro de obras de arte del Evangelio.
El buscar los pasajes de Escrituras adjuntos, y las fuentes, profundizará su entendimiento de los acontecimientos del Evangelio y de los principios del Evangelio descritos en las ilustraciones.
Janice Kapp Perry-Celtic Variations
01-Jesus Love Is Like A River
02-How Great Shall Be Your Joy
03-The Locket
04-No Empty Chairs
05-I’ll Follow Him In Faith
06-This I Believe
07-How Many Hearts Have Been Turned
08-Jesus, Lord, I Think Of Thee
09-There Will Be Light
10-God Counts Every Tear
11-My Heart Sang A Lullaby
12-Army Of Helaman
Janice Kapp Perry-When I Feel His Love
01-When I Feel His Love
02-Keeping Sheep
03-Family Ties That Bind
04-As Sisters In Zion
05-The Seasons Of My Life
06-The Nest
07-Mother Is Another Name For Love
08-Be Of Good Cheer
09-One Single Heart
10-Strength Sufficient For The Day
11-As A Mother
12-My Mother-My Daughter
13-My Place Of Prayer
14-The Woman You’ll Be Someday
15-Generations
16-Surround Yourself With Joy
Comunicación : Cambiar los malos hábitos en nuestra comunicación, nos acerca al divino rol de convertirnos en mensajeros celestiales
La comunicación que corrompe o destruye es aquella en donde son insuficientes la integridad, la pureza, la caridad y el amor incondicional. Esta comunicación incluye palabras denigrantes, críticas o sarcasmos.
Las malas palabras resaltan el defecto de los otros y dificulta la comunicación familiar. Son altamente destructivas de buenos sentimientos, especialmente en los niños, pues destruye el frágil desarrollo espiritual de los mismos.
Esta manera negativa de tratarse en la familia, nos aparta de la idea de ser tratados como hijos de Dios. Los niños creerán lo que los adultos digan de ellos. Si escuchan frecuentemente comentarios negativos, comenzarán a creer realmente las imputaciones que reciben. Se pierde la posibilidad de que compartan sus confidencias, temores o dudas. Y crea la rara idea de que hablar trae problemas.
El uso del sarcasmo se ve mucho en los programas de TV que presentan como normal ese tipo de trato entre la familia. Algunos piensan que eso es tener sentido del humor. Pero es una forma negativa y poco honrosa de tratar a los demás disimulando la crítica detrás de un chiste que pretende ser gracioso. Hacen que el que escucha no tenga deseos de hablar por miedo a ser ridiculizado. Y surgen sentimientos de inferioridad, baja autoestima y conductas hostiles y depresivas. Si se le agrega el comentario final de que no tiene sentido del humor y no se le pueden hacer chistes porque se ofende, entonces la comunicación será en un solo sentido. Así no se edifica ninguna relación.
Si todas las comunicaciones tienen estos patrones, estamos siendo deshonestos con el Padre pues producen daño en el alma de la persona y lo que piensa de sí misma y nos convertimos en destructores de almas en lugar de rescatar y guiar a sus hijos.
Edificar y salvar almas es lo más importante para el Salvador y las familias son el mejor lugar en donde nos podemos elevar a nosotros mismos. Una comunicación edificante es la que intenta llegar al corazón. La que eleva a la otra persona. La que ve el potencial del espíritu. Es positiva y ayuda en la enseñanza de los principios del evangelio.
Una comunicación edificante invita al Espíritu a acudir en nuestra ayuda y tocar el corazón o si es necesario enseñar y fortalecerlo. También incluye las palabras adecuadas para marcar los límites y dar guía clara. Para reprender y corregir.
Todos necesitamos palabras que nos fortalezcan y edifiquen. No palabras aduladoras que no digan la verdad de nosotros. Sino que nos hagan ver el potencial que nosotros no percibimos claramente.
Las palabras con las que nos dirigimos hacia nuestro cónyuge o nuestros hijos no difieren del tipo de comunicación que tenemos con nuestro Padre Celestial. No podemos usar palabras bonitas al orar y denigrantes con los demás. Poco a poco perderemos el deseo y la capacidad de orar sinceramente.
El interés en cambiar nuestro lenguaje también es interés por mantener la comunicación celestial. Es reconocer que muestras palabras pueden sostener a otros. Es sentir amor y caridad. Lo cual dará la habilidad de perdonar más fácilmente y que nuestros corazones estén abiertos a las necesidades de los demás.
Las personas que poseen la voluntad de actuar caritativamente son quienes edifican el reino de Dios en la tierra. Nutren el espíritu, son equilibrados y armoniosos en sus vidas. Saben cómo motivar a los demás enfocándose en sus puntos fuertes. Brindan esperanza e inspiración. Por lo tanto son una bendición en la vida de sus familias y de las personas con las que se rodean. Sus vidas son un testimonio de la caridad del Salvador, pues aplican con amor el evangelio.
Algunos creen que cambiar sus patrones de comunicación es muy difícil. Pero el proceso requiere deseo de aprender. Una vez que se eligió cambiar, reconocer que no es fácil también es reconocer que no hay que darse por vencido. Evitar sentimientos de decepción es asumir que se está en proceso de aprendizaje. Y reconocer los momentos en que se actúa de la manera correcta debe ser algo a disfrutar. Hay cuatro instancias en ese proceso:
Reconocer el daño producido
Limitar nuestros malos hábitos del lenguaje, especialmente el sarcasmo y la crítica.
Utilizar palabras que edifiquen y alienten.
Buscar nutrir a los demás reconociendo sus necesidades.
Esto requiere el desarrollo de otra habilidad, la de someterse a la guía del espíritu para ver en el otro su costado divino como un hijo más del Padre Celestial. Cuando confiamos en la guía de los cielos demostramos que el deseo de cambiar es real. Por lo tanto la posibilidad de lograrlo es factible.
Cada día es una nueva oportunidad de empezar el desafío de convertirnos en mensajeros celestiales. Nuestro radio de acción comenzará con nuestra propia familia y sin darnos cuenta se extenderá hacia el prójimo. Podremos ser verdaderos instrumentos en las manos del Señor al ayudar a los demás a reconocer su propio valor individual. El mismo que debemos reconocer en nosotros mismos.
¿Somos prisioneros de de nosotros mismos?
Según las estadísticas, a fines del año 2008 había un total de 2,319,258 hombres y mujeres que se hallaban detrás de las rejas de las penitenciarías de los EEUU. Sin embargo, no todos los prisioneros se hallan tras rejas o cercos de hierro. Algunos son prisioneros de su propia maldad. Hay millones de alcohólicos empedernidos en todo el mundo que son prisioneros de una sed fatal impelente y degenerante. El alcohol ha afectado y esclavizado sus apetitos y voluntades. Existe también un número menor que sea enviciado con las drogas y ha creado dentro de sí un apetito tan exagerado por esas cosas, que han perdido el poder de dominarse a sí mismos. En esta condición innatural, mienten, roban, engañan y aun matan a fin de poder continuar esa existencia que hasta para ellos mismos es despreciable. Hay muchos tahúres que se sienten constreñidos a jugar, así como ociosos y pecadores, esclavos de sus debilidades, que carecen de la fuerza para obrar de acuerdo con su propia voluntad.
Algunas personas son esclavas de “mentes negativas”; otros de “mentes morbosas”; otros de “mentes depravadas”—mentes que solamente ellos son los culpables de haber desarrollado. Una mente depravada puede influir en una persona al grado de causarle que lleve una vida de crimen y degeneración, aun contra su propio criterio.
Solemos oír a personas que dicen: “¿Cómo se me ocurrió hacer tal cosa?” o “¿por qué seré yo así?”
Toda persona tiene la libertad para decidir si ha de convertirse o no en pecadora, pero ninguno de ellos es libre después. Los muros que levantamos contra nosotros mismos son muy fuertes, y es muy difícil escalarlos. Si no creemos que nuestros pecados y malos hábitos pueden efectivamente dominarnos, tratemos alguna vez de deshacernos de unos de ellos. Hace poco una mujer se divorció de su esposo. No quería hacerlo, pero él se había convertido en esclavo de hábitos insoportables aun para él mismo. Por motivo de su situación impotente, ella había perdido toda esperanza. Los dos comprendieron que él había perdido permanentemente la fuerza para reformarse y que solamente la muerte podría poner fin a sus pecados y miserias.
Pero aun la muerte es impotente delante del pecado, pues aunque la muerte haga cesar los problemas de este hombre en lo que concierne a esta vida, ¿qué sucederá en la eternidad?
Nuestros problemas, igual que nuestras vidas, trascienden los estrechos límites de estado terrenal. Desde luego, el momento más oportuno para salir de esta prisión es hoy mismo. El profeta Amulek proclamó:
“Y como os dije antes, ya que habéis tenido tantos testimonios, os ruego, por tanto, que no demoréis el día de vuestro arrepentimiento el fin; porque después de este día de vida, que se nos da para prepararnos para la eternidad, he aquí que si no mejoramos nuestro tiempo durante esta vida, entonces viene la noche de tinieblas en la cual no se puede hacer obra alguna.
No podréis decir, cuando os halléis ante esa terrible crisis: Me arrepentiré, me volveré a mi Dios. No, no podréis decir esto; porque el mismo espíritu que posea vuestros cuerpos al salir de esta vida, ese mismo espíritu tendrá poder para poseer vuestro cuerpo en aquel mundo eterno.” (Alma 34:33-34) Descargar articulo completo
En La Obra del Señor- vida de Thomas S. Monson
¡Nuestro hijo es Diácono!
Cuando nuestros hijos cumplen doce años y se les confiere el Sacerdocio Aarónico, más allá de la emoción que nos embarga por semejante acontecimiento familiar, la ordenación, verlos repartir la Santa Cena, empezamos a darnos cuenta que finaliza una etapa de aprendizaje y comienza otra, tanto para ellos como para nosotros. Están entrando a la adolescencia y debemos aprender a ser padres de adolescentes, y si pensaban que serlo de niños era un gran desafío, ¡prepárense! Durante los siguientes años pondremos a prueba nuestra calidad de maestros. Por un lado, al reconocer muchas cosas que tal vez dejamos de enseñarles cuando eran niños; por otro, al tener que poner en práctica lo que tantas veces mencionamos del Profeta José Smith: "Les enseño principios correctos y ellos se gobiernan a sí mismos", y luego orar y suplicar que usen bien su albedrío, y si no lo usan bien, ¡volver a enseñar! De haber errores, estar cerca para ayudarlos, contenerlos, enseñarles con amor los pasos del arrepentimiento y dándoles el ánimo para seguir intentando.
Las reglas y la disciplina de nuestro hogar, que cuando eran niños aceptaban fácilmente, seguramente empezarán a ser cuestionadas y las charlas y entrevistas nos exigirán más tiempo y mejores explicaciones.
Sin embargo, las promesas que tenemos como padres de recibir inspiración y fortaleza se hacen evidentes cuando buscamos ayuda y sabiduría, y vienen a nuestra mente muchas ideas para hacer frente a nuestra graduación como padres. Seis años después recibirán el Sacerdocio de Melquisedec y a los diecinueve saldrán a la misión. Cuando regresen, serán mayores de edad y se lanzarán a la vida (aunque por algunos años puedan seguir viviendo con nosotros).
Será conveniente que aprendamos bien las cosas que tenemos que enseñarles, para que nuestro mensaje sea el mismo que les daría el Señor estando en nuestro lugar. Para ello, además de nuestra propia instrucción, hay materiales muy útiles para leer que podemos adquirir en los Centros de Distribución o verlos online. Entre ellos: "Para la fortaleza de la juventud" y la "Guía para padres y líderes de la juventud".
Es útil, para que nosotros entendamos la autoridad de ellos, leer y reflexionar sobre la sección 13 de Doctrina y Convenios. Nuestro mensaje, sea por la palabra o por ejemplo, debe ser correcto. Cuando los jóvenes reciben dobles mensajes hay conflictos rondando.
También será nuestro papel enseñarles la importancia de ser responsables, del estudio, del trabajo y del servicio. Las palabras no son suficientes y es importante que tengamos actividades conjuntas en las que podamos aplicar lo enseñado. Muchas veces habrá que mostrarles como hacer las cosas y luego supervisar como lo hacen ellos. Todavía recuerdo muchas horas compartidas con nuestros hijos (y ellos también) realizando juntos trabajos de todo tipo . Descargar articulo completo
El Segundo Gran Mandamiento
La necesidad más grande en la naturaleza humana es la necesidad de Dios. La segunda es la de ser apreciado, amado y ayudado por nuestros semejantes. Por lo tanto, el primer gran mandamiento se refiere, naturalmente, a nuestra relación con Dios, y el segundo gran mandamiento fue dado para cumplir con nuestra necesidad de los demás. El Señor dijo “…amarás a tu prójimo como a ti mismo.” (Mateo 19:19)
Eso es enormemente importante. Implica un interés activo, una comprensión mutua y un servicio devoto, no sólo con el consentimiento mental sino también en la práctica diaria. Esta es una orden bastante grande y necesita mucha atención de nuestra parte.
Jesús indicó la importancia del segundo gran mandamiento y en sus enseñanzas le dio un segundo lugar. Las parábolas del buen samaritano, del hijo pródigo, los obreros de la viña el sembrador, la oveja perdida y muchas otras se refieren a este mandamiento que se ocupa de este gran campo las relaciones humanas.
No solo es segundo en importancia con respecto a nuestras necesidades sino también con respecto al placer que nos proporciona. Muchas de nuestras grandes satisfacciones vienen por causa de los demás. No nos gustaría estar aislados de nuestros semejantes. El sentimiento de estar solo o no ser querido es una de las emociones humanas más devastadoras. La “segunda muerte” es el apartamiento de la presencia de Dios. Le seguiría en severidad el ser apartado de nuestros semejantes. Las personas que aman a los demás encuentran gran placer en su compañía. A una madre no le gusta estar separada de sus hijos. A los que se aman les gusta estar juntos. Aquellos que han estado felizmente casados durante muchos años a veces llegan a parecerse.
El Señor dijo que no es bueno que el hombre esté solo. Por lo tanto las familias se unen por tiempo y eternidad.
Pablo dice:”…el amor de Cristo…excede a todo conocimiento…” (Efesios 3:19) Y el Señor ha dicho: “Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado… En esto conocerán todos que sois mis discípulos…” (Juan 13:34-35)
Es una cosa relativamente simple comprender lo que significan estas palabras, pero no es tan simple ponerlas en acción, practicando realmente esta ley fundamental de amor y servicio.
Desde el principio, uno de los problemas más grandes del mundo ha sido que tendemos a separar nuestras obras de nuestra fe, nuestra profesión de nuestra práctica. Es muy fácil consentir mentalmente y luego sentir que en esta forma hemos descargado toda nuestra responsabilidad.
En la epístola de Santiago se hace referencia a lo que alguien llamó ‘cristiandad verbal’. Esta es una de las cosas a las que el Señor se opuso tan vigorosamente con respecto a los sectarios de nuestra época. Practican la cristiandad con los labios, pero sus corazones se hallan en otra parte (ver José Smith Historia 2:19)
Deberíamos examinarnos para ver cuán libres nos hallamos de este problema. Se ha dicho que la mayor blasfemia no es jurar servir sólo con los labios. Tal como el hijo del viñatero, a veces decimos: “Ya voy,” pero no lo hacemos. Es muy fácil dar servicio con los labios para descargar nuestra responsabilidad, orar por la gente y luego olvidarla. Pero el verdadero discípulo de Cristo es el que toma la iniciativa y cumple con la obra. El es un “hacedor” de la palabra, y no tan solo un oidor.Descargar articulo completo
Michael McLean- The Collection Vol. 2
01-The One and Only You
02-You Were the One
03-You've Always Been There for Me
04-It Wasn't Love Before
05-Who Will Be the Real Hero
06-You Can't Hide Forever
07-It's Nice When Some Things Are Forgotten
08-Always Friends
09-Joseph (I Was Not His Father)
10-Share the Joy
11-Give a Little Bit
12-The Melody Within-The Curse
13-You Know I Believe in You
14-You Are the Reason My Heart Has a Song
15-No More Love
16-I Can't Do Everything
17-I Cry the Day I Take the Tree Down
18-It's Not Hea
Michael McLean- The Collection Vol. 1
01-From My Heart to Yours
02-Will He Ever Come
03-Which Part Is Mine
04-Homeless
05-She Sees a Diamond
06-Stay With Me
07-Celebrating the Light
08-Let It Go
09-A Distant Serenade
10-You Must Believe There Are Miracles
11-One Heart in the Right Place
12-From God's Arms to My Arms to Yours
13-If Only You Believe in Yourself
14-Hold On, The Light Will Come
15-The Gift We Could Not Give Each Other
16-You're Not Alone
17-Gentle
18-Together Forever
Wondering- Aaron Edson
01-Wondering
02-He's Born
03-Show Him
04-Drop Of Blood
05-Letter From Heaven
06-That Girl In Your Hands
07-Forever For Me
08-Gotta Believe
09-In Thy Courts Above
10-Here Am I, Send Me
11-A Candle's Light
O Divine Redeemer & Other Sacred Classics - Marvin Goldstein and Jonelle Goddard
01. Goin' Home
02. Come Thou Fount of Every Blessing
03. I Walked Today Where Jesus Walked
04. Alleluia
05. Beautiful Savior
06. O Divine Redeemer
07. Jesus' Love Is Like a River
08. Amazing Grace
09. O Lord Most Holy
10. My Heavenly Father Loves Me
11. Oh, That I Were an Angel
12. How Great Thou Art
13. Greater Than Us All
14. The Lord's Prayer
A Spirit of Love - Marvin Goldstein
1. I Need Thee Every Hour
2. Because I Have Been Given Much
3. O My Father
4. A Poor Wayfaring Man of Grief
5. God Be With You Till We Meet Again
6. Teach Me To Walk in the Light/Search, Ponder, and Pray
7. Come Follow Me/Lord, I Would Follow Thee
8. Love at Home
9. As I Search the Holy Scriptures/The Spirit of Go
Sacred Piano Preludes - Marvin Goldstein
01. As Now We Take The Sacrament
02. God, Our Father, Hear Us Pray
03. While of These Emblems We Partake
04. Father in Heaven, We Do Believe
05. There is a Green Hill Far Away
06.How Great The Wisdom and the Love
07. Jesus, Once of Humble Birth
08. Be Thou Humble
09. In Humility, Our Savior
10. Sweet Is The Work
11. For the Beauty of the Earth
12. Our Savior's Love
13. There is Sunshine in My Soul Today
14. Nearer, My God, To Thee
15. Let Us Oft Speak Kind Words
16. Precious Savior, Dear Redeemer
17. The Lord Is My Shepherd
18. Where Can I Turn For Peace?
19. Come Unto Jesus
20. More Holiness Give Me
21. Did You Think To Pray?
22. Sweet Hour of Prayer
23. You Can Make The Pathway Bright
24. Rock of Ages
Film "Emma Smith, My Story"
Al lado del fundador de una nueva fe se encontraba una mujer electa de una valentia que no puede ser negada. Del punto de vista de Emma, vemos los eventos que llegaron a moldar a la esposa del Profeta José Smith a una mujer fuerte y compasiva. La película empieza cerca del final de la vida de Emma. Su hija adoptiva, Julia, regresa a casa con Emma y le comparte varios desafíos que ha tenido. Emma le relata a Julia algunas de sus propias experiencias para darle una perspectiva diferente y ilustrar la importancia de mantener la fe al experimentar desafíos. Algunos puntos de la vida de Emma son relevados mientras ella recuenta experiencias que varean desde su niñez con un padre muy estricto y quien no permitía orar en la casa, a su noviazgo y matrimonio a José Smith, y los desafíos que enfrento siendo la esposa del profeta. La película también incluye sustantivos de su vida y carácter después de la muerte de José hasta su propia muerte en Nauvoo en 1879.Descargar Emma Smith , My Story
Las Vacas Flacas
Como nunca antes, este último año escuchamos en radio o vemos por televisión a economistas que para graficar la situación financiera mundial utilizan la frase “esta es la época de las vacas flacas”.
Mientras transitamos la vida experimentamos varias épocas de vacas flacas, dependiendo de situaciones que tienen que ver con lo que sucede en nuestro país, en el mundo o por circunstancias comunes a todos: cambios o pérdida de trabajo, negocios que no resultan, inversiones malogradas.
Nuestra actitud frente a estas vacas tan delgadas hará la diferencia entre “sufrir la experiencia” o “sobrellevarla con buen ánimo”.
La historia de José en Egipto nos permite ver dónde estamos parados.
Durante siete años todos disfrutaron de la época de bonanza y comenzaron a guardar para el futuro. No fue simplemente guardar. Fue hacerlo en las mejores condiciones y de manera ordenada. Fue conociendo el propósito. Realizándolo responsablemente, porque de ello dependía la supervivencia futura.
Al llegar el hambre a la tierra, también responsable y ordenadamente se utilizaron los recursos.
Es notable que las escrituras no dicen que se regalaba el alimento, sino que aún en circunstancias adversas debían comprarlo.
La experiencia del pasado no es tan diferente a la nuestra. Los profetas nos enseñaron y alentaron a prepararnos material y espiritualmente para enfrentar dificultades.
El Plan de Bienestar abarca todas las situaciones posibles que puedan surgir. Y sabemos que ser obedientes a ese plan traerá bendiciones a nuestras vidas . A veces en la incertidumbre reclamamos las bendiciones que creemos que merecemos en el momento que creemos indicado. Esperamos “el milagro” que imaginamos. Pero si no llega como o cuando esperamos pronto la decepción produce resentimientos (¡por qué permite el Padre que sucedan estas cosas!) o sentimientos de culpa (¿qué habré hecho mal?). Y nos es raro que la angustia se convierta en nuestra compañera.
Algunos ven una oportunidad de fortalecimiento familiar. El momento de poner en práctica lo aprendido; de agradecer por la guía recibida. Lo cual produce sentimientos de gozo aún en medio de la adversidad. Otros logran aprender a manejar el temor entregándose en los brazos del Señor, confiando en que “Dios proveerá”. Y desarrollan una de las cualidades divinas más complicadas: la paciencia. Las vacas flacas que se comieron a las gordas, siguieron flacas, lo cual significa que no siempre cambiará la situación a nuestro alrededor. Pero las vacas no mueren!!!
Es decir que adelgazaremos, nos pasaremos ropa para los chicos entre nosotros, nos alentaremos cuando nos tiemblen las rodillas, nos escucharemos y compartiremos nuestros temores porque no será el fin.
Si aún los egipcios debieron pagar para recibir el alimento guardado, nosotros no seremos la excepción y debemos seguir obedeciendo y sirviendo para poder ver las bendiciones. Debemos seguir haciendo las visitas, leyendo las escrituras, seguir preparando el Tiempo para Compartir, seguir pagando los diezmos, seguir participando de reuniones de liderazgo y además, seguir buscando la excelencia.
El enfrentar con actitud positiva la realidad que nos toca vivir, permitirá que enfoquemos nuestra mirada en el lugar correcto; que entendamos que estamos capacitados para hacerlo. Que puede ser nuestra oportunidad de demostrarle al Señor que estamos dispuestos a seguirlo en cualquier circunstancia y ¡sin quejarnos!
Veremos muchas veces vacas flacas. Pero si aprovechamos a sus hermanas, las gordas, para prepararnos y llenar el freezer con experiencias espirituales, sentimientos percibidos en el templo, alegrías de servir al prójimo, bendiciones que trajo la obediencia, revelaciones personales para nuestras familias y los testimonios de nuestros hermanos, entonces estaremos tranquilos de que no nos faltará el alimento necesario para seguir adelante y compartirlo con otro.
Lo mejor es que si seguimos perseverando hasta el fin, el refrigerador nunca quedará vacío en nuestro hogar.
Hija de Un Rey
En Busca de Cumorah -de David A. Palmer
En Busca de Cumorah es uno de los más significativos libros jamás publicados sobre el Libro de Mormón. En él se confirma la ubicación donde los Nefitas pelearon su última batalla, que fué en el Cerro Cumorah, actualmente conocido como el Cerro Vigía, situado en las cercanias del Istmo de Tehuantepec, justo hacia adentro del Golfo de México. Usando como guía muchos descubrimientos arqueológicos hechos en México durante décadas recientes, el libro presenta una extensiva evidencia que fortalece su hipótesis.
No solamente fue importante identificar el Cerro Vigía, sino que además fue muy valioso descubrir lugares en América Central, desde Kaminaljuyú (cercana a la ciudad de Guatemala) hasta Teotihuacán (cerca de la ciudad de México), como ciudades importantes durante el tiempo del Libro de Mormón. Aquí se relaciona arqueológicamente temas con lo que es historicamente demostrado en el Libro de Mormón-temas como el comercio, guerras, cambios en la población, y diversas culturas y eventos.
El Cerro de Cumorah en el Estado de New York es identificado como el "Cumorah de Moroni" donde él enterró las planchas que más tarde fueron descubiertas y traducidas por José Smith. El autor entonces trata de fortalecer la idea de que esta área no es la misma donde los Nefitas hicieron su última defensa, que es el "Cumorah de Mormón". En este ejemplar se ofrecen numerosas pruebas geográficas y arqueológicas del Libro de Mormón, donde quede demostrado que el Cerro Vigía en Veracruz, México fue en donde pelearon y no así él de New York.
Por último, este es un libro muy bien narrado y fácil de entender. El cual fue hecho con documentos fundamentados, con el propósito de establecer con más exactitud la geografía del Libro de Mormón. Las precisiones mostradas entre las evidencias arqueológicas y la historia del Libro de Mormón fortalecerán la fé y el testimonio de todos aquellos Mormónes que lean este libro. Es claro que el libro será leído por muchos Santos de los Ultimos Días buscando nueva luz en este importante tema.