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LA VERDAD RESTAURADA

Solamente un ELDER

Solamente un ELDER

por el élder Bruce R. McConkie


Discurso pronunciado en el Seminario de Representantes Regionales en octubre de 1974

Hermanos, ¿qué pensáis del oficio de élder? A veces, cuando alguien pregunta: "¿Qué oficio tiene usted en el sacerdocio?" se puede oír la respuesta: "Soy solamente élder."

¡Solamente un élder! Solamente un título del que se enorgullece cada uno de los miembros del Consejo de los Doce, y que honra al Presidente de la Iglesia, quien es designado por revelación como el Primer Elder (véase en Doc. y Con. 20:2, 5.); sólo el oficio al cual son ordenados millones de hombres en las ordenanzas vicarias de los sagrados templos.

¡Solamente un élder! Tan sólo el oficio que permite al hombre entrar en el nuevo y sempiterno convenio del matrimonio y tener a su esposa e hijos unidos a él eternamente; el oficio que lo prepara para ser el patriarca de su posteridad y mantener eterno dominio en la Casa de Israel; que se requiere para recibir la plenitud de las bendiciones en la Casa del Señor; sólo el oficio que abre las puertas a la exaltación eterna en el más alto grado del mundo celestial, donde el hombre (lega a ser como Dios es.

¡Solamente un élder! Sólo una persona que ha sido ordenada para predicar el evangelio, edificar el reino y perfeccionar a los Santos; un ministro cuya sola palabra es escritura; un poseedor del oficio que tiene el privilegio de recibir los misterios del reino de los cielos, de tener los cielos abiertos, de estar en comunión con la asamblea general y la Iglesia del Primogénito, y de disfrutar de la comunión y la presencia de Dios el Padre y Jesucristo, el mediador del nuevo convenio. (Véase Doc. y Con. 107:19.)

¡Solamente un élder!, Cada élder de la Iglesia posee el mismo Sacerdocio que su Presidente. Ningún apóstol puede elevarse ni se elevará más en la eternidad, de lo que lo pueda hacer un fiel élder que viva la plenitud de la ley del evangelio.

¿Qué es un élder? Un élder es un ministro del Señor Jesucristo. Es un poseedor del sagrado Sacerdocio de Melquisedec. Está comisionado para actuar en nombre del Maestro que es el principal de los élderes en el ministerio entre sus semejantes. El es el agente del Señor, y tiene el llamamiento de predicar el evangelio y perfeccionar a los santos.

¿Qué es un élder? Es un pastor, un pastor especial que se encuentra cuidando la majada del Buen Pastor. Así está escrito: "Y vosotras, ovejas mías, ovejas de mi pasto, hombres sois, y yo vuestro Dios, dice Jehová el Señor:" (Ezequiel 34:31.) También escribió Pedro, quien fue el primer élder de su época: "Ruego a los ancianos que están entre vosotros, yo anciano también con ellos... (tengamos en cuenta que élder es la traducción de "anciano" al inglés). Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey. Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria" (1 Pedro 5:1 4). Sabed esto: Los élderes que sean ministros residentes en el reino de Dios, son designados para apacentar la grey de Dios, para encargarse de su vigilancia, para su ejemplo.

¿Qué es un élder? "Y ahora venid, dice el Señor, por el Espíritu, a los élderes de su Iglesia, y razonaremos para que entendáis... Por tanto, yo, el Señor, os hago esta pregunta:

¿Para qué fuisteis ordenados? Para predicar mi evangelio por el Espíritu, aun el Consolador que fue enviado para enseñar la verdad" (D. y C. 50:10, 1314). Un élder es un representante de Dios, enviado a enseñar el evangelio para la salvación del hombre.

¿Quién puede medir el infinito valor de una de las almas por las cuales Cristo dio su vida? Y aun así, ¿no es acaso el valor del alma de un élder aún mayor siendo que él es su ministro, y está encargado de llevar al Padre muchas almas que le son preciosas?

¿Apacientan todos los élderes la majada de Dios, se encargan de su vigilancia y se yerguen como buenos ejemplos para los demás de la grey? Escuchad la profética respuesta:

"Hijo del hombre, profetiza contra los pastores de Israel; profetiza, y diles a los pastores: Así ha dicho el Señor Jehová: ¡Ay de los pastores de Israel, que se apacientan a sí mismos! ¿No apacientan los pastores los rebaños?

No corroborasteis las flacas, ni curasteis la enferma: no ligasteis la perniquebrada, ni tornasteis la amontada, ni buscasteis la perdida; sino que os habéis enseñoreado de ellas eón dureza y con violencia;

Así ha dicho el Señor Jehová; He aquí, yo estoy contra los pastores; y requeriré mis ovejas de su mano, y les haré dejar de apacentar las ovejas: ni los pastores se apacentarán más a sí mismos. . ." (Ezequiel 34:2, 4, 10)

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimas Días es el reino de Dios sobre la tierra. No se trata de una democracia, ni una república, ni una oligarquía; no es una dictadura ni ninguna otra clase de gobierno, sino un reino. Funciona desde la parte superior hacia abajo. El Señor habla y sus siervos obedecen. Los élderes actúan y se enseña al pueblo.

Nuestra gran necesidad y la responsabilidad que tenemos es: perfeccionar a los élderes para que ellos puedan apacentar las ovejas, no sea que éstas perezcan por su necesidad de la palabra de Dios. El principal problema de la actualidad en la Iglesia, es lograr que los élderes sean la fuerza activa que tome sobre sí la responsabilidad de "apacentar el rebaño de ¿Cuáles son los medios de que disponemos para salvar a los élderes de la Iglesias En realidad no existe una fórmula secreta. No podemos mover una varita mágica y recobrar así a las personas inactivas sin hacer el esfuerzo y luchar para lograrlo. Pero contamos con todo el programa de la Iglesia, y en él cada individuo que desee recibir las bendiciones del evangelio puede encontrar lo que le sea de mayor beneficio. Al enfrentarnos con este problema (así como con cualquier otro), debemos hacerlo con el claro entendimiento de que la única solución completamente aprobada, es la que opera dentro de la estructura de la correlación del sacerdocio.

¿Qué es la correlación del sacerdocio? Consiste en el sistema administrativo de la Iglesia en el que tomamos todos sus programas, los envolvemos en un solo paquete, los hacemos funcionar como una unidad e involucramos a todos los miembros de la Iglesia en esa operación. Dicho sistema requiere que operemos dentro de la estructura existente de la Iglesia. Lejano quedó el día en que, cuando descubríamos la existencia de un problema, formábamos un comité o alguna otra organización para resolverlo. En lugar de ellos ahora utilizamos la organización revelada del sacerdocio, o sea los maestros orientadores, en la forma establecida en la Sección 20 correlacionando todas las operaciones del sacerdocio y las organizaciones auxiliares, a través del Comité Ejecutivo del Sacerdocio y el Consejo de Correlación de barrio. El presidente Harold B. Lee definió la correlación del sacerdocio como, "poner al sacerdocio donde el Señor lo puso, ayudándole a la familia a funcionar del modo en que debe funcionar." (Véase: "Correlación y Genealogía del Sacerdocio", en Discursos Devocionales de Genealogía, 1968; Provo, Utah: Brigham Young University Press, 1969, Pág. 55.)

Hay tres principios básicos en la correlación del sacerdocio que nos guían en la operación de todos los programas de la Iglesia, y parten de esta declaración básica: La familia es la organización más importante, tanto en esta vida como en la eternidad. La Iglesia con todas sus organizaciones como agencias de servicio, se encuentran en situación de ayudar a la familia. Los maestros orientadores representan al Señor, al obispo y al director del sacerdocio, poniendo a disposición del padre, la familia y el individuo la ayuda de la Iglesia y de todas sus organizaciones. Los tres principios básicos de la correlación del sacerdocio son entonces:

1. Todo está centrado en la familia y el individuo. Ellos lo hacen todo en la Iglesia. Son responsables de la obra misional, de llevar a cabo su obra genealógica, de proveerse todo lo necesario para su propio bienestar. No llamamos misioneros ni nombramos comités para invalidar la responsabilidad primordial de la familia y el individuo; no es el director del grupo de los sumos sacerdotes el responsable por la genealogía del barrio; no son los misioneros regulares o de estaca los responsables por la obra misional, tanto de barrio como de estaca. En ambos casos son la familia y el individuo los que deben responsabilizarse, ayudados por los especialistas de la Iglesia.

2. La Iglesia y todas sus organizaciones, se encuentran en situación de ayudar tanto a la familia como al individuo. Misioneros, comités y distintos tipos de especialistas, son llamados para ayudar a las familias. Son los padres y no las organizaciones de la Iglesia, los responsables de criar y educar a sus propios hijos en la luz y la verdad de los principios del evangelio. Pero estas organizaciones han sido preparadas para ayudar a los padres a llevar a cabo la obra que el Señor les ha encomendado. Para ser precisos, nosotros no ayudamos a los misioneros sino que éstos nos ayudan a nosotros. Nuestra responsabilidad primordial es llevar la voz de advertencia a nuestro prójimo, y los misioneros, tanto los regulares como los de estaca, son los especialistas llamados para ayudar en el proceso de la enseñanza.

3. Los maestros orientadores representan al Señor, al obispo y al director del sacerdocio, poniendo a disposición de la familia y del individuo la ayuda de la Iglesia y de todas sus organizaciones. Sin lugar a dudas, el mayor de los defectos del sistema de la orientación familiar de la Iglesia, es que casi no, se utiliza. En lugar de permitirles a los maestros orientadores que lleven a cabo sus responsabilidades, a menudo interponemos un "comité lateral", para después preguntarnos el porqué de la falta de interés de aquéllos en su fundamental labor. Si tenemos la necesidad de recobrar élderes no deberíamos interponer ninguna organización especial, sino utilizar a los maestros orientadores y las organizaciones existentes de la Iglesia.

La Iglesia tiene necesidad de cada élder. Ninguno de ellos puede ni debe ser desperdiciado. La Iglesia debe perfeccionarse y enseñarse el evangelio a toda criatura. No existe ninguna forma de hacerlo sin contar con más misioneros. Necesitamos ayuda, y debemos comenzar con los inactivos y los futuros élderes.

¿Quién es el responsable de activar a un élder descarriado? Pongamos en orden nuestras prioridades. La principal y mayor de las responsabilidades descansa en el mismo élder. El fue quien llevó a cabo con su bautismo el convenio de servir al Señor; él prometió magnificar su llamamiento cuando recibió el Sacerdocio de Melquisedec. Es su salvación lo que está en juego. El es, en primer lugar, quien tiene la obligación de volver al Señor y buscar sus bendiciones.

La segunda responsabilidad descansa en su propia familia. La salvación es un asunto netamente familiar. Las mayores bendiciones que se reciben por asistir a las reuniones de la Iglesia, las disfruta la familia además del mismo individuo. La meta principal de todos esos esfuerzos es la preservación de la familia eterna. Después de la responsabilidad individual y familiar, viene la de la Iglesia. La Iglesia hace posible la salvación. Es la organización del Señor, mediante la cual se invita a todos los hombres a hacer lo que deben para ganar el derecho de existir en la Eterna Presencia de Dios. En casi todos los casos, el regreso del inactivo comienza con el acercamiento por parte de alguien que tiene una posición eclesiástica, un élder por ejemplo, que cumpla con las funciones de maestro orientador para con él. No es nuestro propósito especificar los detalles de la participación de la Iglesia en el proceso de la reactivación. Muchos son los conceptos que pueden ser empleados, y el trabajo debe basarse siempre en el espíritu de inspiración, y llevarse a cabo dentro de la estructura de la correlación del sacerdocio, utilizando las organizaciones existentes con sus programas.

En el caso de las estacas, su presidente es el responsable por la reactivación de los élderes. El es el élder presidente en la estaca y desempeña la posición de director del Comité del Sacerdocio de Melquisedec en la misma. Uno de sus consejeros es el vice director, y sobre él puede delegar la mayor responsabilidad de llevar adelante el trabajo. El presidente de estaca cuenta con la ayuda del Comité del Sacerdocio de Melquisedec, además de todos los recursos de la estaca; puede también utilizar a uno de los miembros del Sumo Consejo como ayudante para trabajar con dos o tres quórumes de élderes. Pero, en forma especial y de tremenda importancia, el presidente. de estaca utiliza a los obispos y los presidentes de los quórumes de élderes en el proceso de reactivación de estos últimos. Los miembros del Sumo Consejo de la Estaca son hombres emocionalmente estables, con sentido común y espiritualmente maduros; se trata de algunos de los líderes más capaces y competentes de la estaca. Ellos son los ojos, los oídos y la voz del presidente de estaca. Supongamos que cada miembro del Sumo Consejo de la estaca que integre el Comité del Sacerdocio de Melquisedec, tiene como principal asignación, el privilegio de brindar la guía y ayuda necesarias a dos o tres quórumes de élderes. Esta persona debe tener cuidado de no apoderarse de la dirección o funcionamiento del quórum, sino que, basándose y extrayendo el material necesario de su gran experiencia en la Iglesia, debe brindar sabios y bien fundamentados consejos.

Nada puede ser entonces más importante para el presidente de estaca que: 1) involucrarse en el entrenamiento de los quórumes de élderes; 2) reunirse en forma regular con los presidentes de los quórumes, para instruirlos y darles asignaciones; 3) llevar a cabo regularmente, él o uno de sus consejeros, entrevistas preside el barrio y es el juez común en Israel. Recibe los diezmos y las ofrendas (le los miembros; determina la dignidad de éstos al extender recomendaciones para el templo; hace recomendaciones para que los hermanos sean avanzados en el sacerdocio; y los llama a ocupar posiciones de responsabilidad en el barrio; como sumo sacerdote presidente, preside también el Comité Ejecutivo del Sacerdocio del barrio y el Consejo de Correlación del mismo, aconsejando a sus miembros, entre éstos, al presidente del quórum de élderes. El obispo recibe asimismo, las evaluaciones del sacerdocio de parte del presidente del quórum de élderes.

Pero al tratar en forma detallada la diaria operación del programa de reactivación, debemos dirigirnos al presidente del quórum de de élderes. El es quien preside sobre los miembros de su quórum. El debe "sentarse en concilio con ellos e instruirlos de acuerdo con los convenios." (D. y C. 107:89.) Tiene también la responsabilidad del bienestar temporal y espiritual de los élderes, y el importante llamamiento de guiarlos hacia la vida eterna en el reino del Padre. Y esa responsabilidad se extiende a todos los futuros élderes del barrio. Aparte del obispo, no hay otro en el barrio con una responsabilidad comparable a la suya.

Algunos presidentes de quórum consideran tan pesada la carga de reactivar a los élderes, que hasta creen inútil el esfuerzo. Uno de los motivos de este punto de vista es la creencia por parte del presidente del quórum, de que para salvar a sus hermanos debe desarrollar alguna clase de programa especial o inventar algún sistema nuevo. Los procesos de reactivación en realidad existen y se encuentran a disposición de cualquiera que los quiera utilizar. Son fáciles y tienen la gran virtud de dividir la carga de la responsabilidad entre muchos hombros, convirtiéndola así en liviana y tolerable.

El proceso de reactivación consiste en: 1) utilizar a los maestros orientadores. 2) utilizar a la Iglesia con todos sus programas y 3) dirigir al quórum mismo de la manera más apropiada. El mejor trabajo de reactivación es siempre el que se lleva a cabo “ de persona a persona”, en la base “familia a familia”. El contacto personal es lo que tiene más valor; es el hermanamiento. Todo esto lo hacen los maestros orientadores. ¡Utilizadlos en esta tarea de la reactivación!

La orientación familiar no tiene sustituto. No necesitamos designar comités especiales de hermanamiento, para que lleven a cabo la tarea de reactivar a los élderes y a los futuros élderes: no necesitamos emitir un llamamiento ni una asignación especial para la obra de integración. En lugar de esto, utilizamos a los orientadores familiares para que cumplan con su deber, que se ha recibido por revelación. Este programa, uno de los mejores con que contamos en la Iglesia, consiste en visitar los hogares de los miembros, vigilar y fortalecer a los santos, asegurarse de que no haya iniquidades entre ellos, tanto en forma colectiva como individual, y de que cada cual cumpla con sus responsabilidades.

Imaginemos un caso extremo, que se presente sumamente oscuro y sea desalentador para quienes traten de hacer algo por ayudar. Pero aun así, debe hacerse algo. Por algún lado hay que comenzar y la carga puede aligerarse mediante la orientación familiar. Si cada maestro orientador cumpliera con su responsabilidad de acuerdo alas bases establecidas, ¿cuántos mees pasarían antes de que hubiera por lo menos el doble de élderes activos que podrían a su vez, ser utilizados de la misma manera? Tal vez no sea fácil, pero no es imposible y puede hacerse.

Los maestros orientadores tienen un prestigio bien ganado. Sus llamamientos son oficiales. Son enviados por su presidente de quórum, por el obispo y por el Señor. Deberían visitar frecuentemente los hogares asignados. Allí deben estar para llevar a cabo lo especificado en la Sección 20 de Doctrinas y Convenios. Deben hermanar e integrar a las familias inactivas, para lo cual podrían utilizar actividades recreativas. El enfoque de la noche de llegar es también un buen recurso; la familia inactiva puede invitarse a una noche de hogar, donde puedan mezclarse el hermanamiento familiar y las enseñanzas del evangelio.

Cada miembro de quórum, ya sea activo o inactivo, debería ser invitado a participar en un comité especial o proyecto de quórum, tan pronto corno sea posible darle a cada uno de ellos ese tipo de participación activa. El servicio es esencial para la salvación. La primera presidencia aprueba los proyectos para alentar a las familias a asistir al templo. Se pueden llevar a cabo también seminarios especiales para misioneros y otras asignaciones. Además, las fiestas pueden ser de ayuda para lograr los fines del hermanamiento o integración de las familias y personas inactivas. Cada miembro del quórum, debería recibir una asignación eclesiástica; deben aprender a administrar las bendiciones necesarias a los enfermos, etc.; las actividades del quórum con características propias de hermanamiento, son ilimitadas.

Como todos sabéis, el programa de reactivación se resume de la siguiente manera: 1) identificar a cada individuo; 2) llamar a los maestros orientadores; 3) desarrollar relaciones personales; 4) hermanar a las familias; 5) tener fiestas del quórum; 6) asignar responsabilidades personales; 7) enseñar el evangelio; 8) revisar los progresos alcanzados; 9) llevar a cabo entrevistas personales. Una de las cosas más importantes que puede hacer el mismo quórum, es enseñar a todos sus miembros las doctrinas de salvación. Pablo dijo que la (e comienza escuchando, significando que la fe se genera en el corazón humano, sólo cuando se escuchan las verdades del evangelio enseñadas por los administradores legales y por el poder del Espíritu Santo.

Un quórum de élderes debe ser una escuela de profetas, un lugar en el cual tanto los élderes como los futuros élderes, deben aprender cómo pueden ellos junto con sus familias, lograr la paz en esta vida y la vida eterna en el mundo venidero.

Hemos adoptado los libros canónicos, sin modificaciones, cambios o tergiversaciones, como manuales de estudio del sacerdocio. Cada élder y futuro élder debe leer, meditar y orar acerca de todo lo que está escrito en las escrituras sagradas. Debemos aprender directamente de la misma fuente del conocimiento.

Aún así, publicamos una guía de estudio que contiene las ayudas de enseñanzas necesarias, así como los bosquejos de los pasajes que se deben leer de acuerdo a los temas que se estudian. Bajo nuestro nuevo sistema, hacemos dos cosas: 1) leer directamente los pasajes de las escrituras, del comienzo hasta el fin; 2) estudiar por temas (tanto las doctrinas como las obligaciones), con referencias tomadas de todas las escrituras sagradas. Bajo este nuevo sistema de estudio de quórum, es por lo tanto esencial e imperativo, que los miembros del quórum lleven consigo a las reuniones los libros de escrituras. Así lo desea y lo ha pedido expresamente el presidente Spencer W. Kimball. Un representante regional, el hermano Dean Larsen, nos contó que el instructor de su grupo de sumos sacerdotes preguntó en cierta oportunidad antes de comenzar con la lección: "Cuántos habéis preparado la lección y trajisteis los libros canónicos para utilizar en la clase?" Viendo que ninguno de los presentes lo había hecho, dijo: "Bueno, en este caso, no puedo enseñaros la lección, por lo cual hoy no estudiaremos la que nos corresponde." El informe concluye que desde ese día en adelante, todos los miembros de la clase comenzaron a llevar los libros de escrituras. Una breve lección que se enseña una vez por semana, no es más que una gota de agua en un océano de estudio. Nuestra nueva guía de estudio está especialmente diseñada para abrir las puertas del estudio individual de las escrituras, del mismo modo que para ayudarnos a llevar a cabo un estudio mejor y más efectivo en el seno familiar.

Una de las clases de la Escuela Dominical ha sido específicamente diseñada para servir de asistencia al proceso de conversión o reactivación. Se trata de I a clase Principios Fundamentales del Evangelio (Gospel Essentials). En esta clase se presentan doce lecciones sobre temas básicos, llevadas a cabo en un ciclo periódico. Después de estudiarlas, los alumnos adultos pasan a la clase de Doctrina del Evangelio. Los maestros orientadores mantienen contacto con sus familias, y se informan de la importancia que para ellas tienen las lecciones, considerando los mismos temas en sus visitas de orientación familiar. Entre las personas que deberían asistir a un período de la clase de Principios Fundamentales del Evangelio, están: investigadores, nuevos conversos, futuros élderes y élderes inactivos.

Existe también otro asunto muy a menudo ignorado que deseamos recomendar y alentar: se trata de la norma practicada por la Iglesia, de que cada barrio tenga su propio coro. Sería muy apropiado que todos los élderes y futuros élderes que tengan talento o inclinación musical, cantaran en esos coros. Hay ocasiones especiales en las que los coros de élderes pueden intervenir en reuniones de barrio o estaca. El presidente de estaca podría requerir su participación durante las conferencias de estaca, por lo menos una vez al año. Claro que es importante mantener a los coros de barrio como la parte principal de la música de una conferencia de estaca, o de las reuniones generales de la Iglesia. Los Himnos de Sión tienen un gran poder de conversión, y el Señor ha dicho que le place escuchar el canto del corazón. "Porque mi alma se deleita en el canto del corazón; sí, la canción de los justos es una oración para mí, y será contestada con una bendición sobre sus cabezas." (Doc. y Con. 25:12.)

La conversión es siempre resultado del buen trabajo misional. Los hermanos que son ordenados élderes a los dieciocho años de edad y que tienen por delante toda la obra misional, necesitan que se les brinde una atención especial. Han estado recibiendo ayuda y aliento de su obispo por años, y es entonces que el presidente del quórum debe asegurarse de que se tomen las medidas necesarias para mantenerlos dignos y preparados, hasta que reciban el llamamiento misional. Para predicar el evangelio se necesitan élderes. El Señor desea más misioneros. Todo joven de la Iglesia debe cumplir una misión. El servicio misional bendice la vida de un joven, más que ninguna otra cosa o acontecimiento que pudiera ocurrir en esa época de su existencia. Los quórumes de élderes deberían convertirse en la agencia de la Iglesia que coronara los esfuerzos de involucrar a todos los jóvenes en la obra del Señor, predicando el evangelio y declarando su mensaje a sus otros hijos.

¿Cuáles son las obligaciones misionales del presidente del quórum de élderes? ¿Qué debe hacer el presidente del quórum de élderes para asegurarse de que cada joven se prepare para recibir su llamamiento misional? Los jóvenes pueden aprender el evangelio poniendo énfasis especial en la dignidad moral. Se les puede alentar a continuar acrecentando sus ahorros destinados a la misión, a leer el Libro de Mormón y a fortalecer su testimonio; pueden aprender las lecciones destinadas al proselitismo misional y tal vez hasta podrían tener la oportunidad de presentar algunas de ellas en la casa de algunos de sus hermanos inactivos; deberían tratar de encontrar investigadores, deberían respirar y sentir el espíritu de la obra misional; todo lo anterior, de acuerdo a la guía y el aliente del presidente del quórum de élderes.

Por primera vez se encuentra disponible en este seminario una nueva copia revisada de la edición del Manual del Sacerdocio de Melquisedec. Al estudiarla, veréis que se ha revisado y vuelto a escribir para poner más énfasis en los principios que en los aspectos de la técnica eclesiástica. Los líderes del sacerdocio tendrán más necesidad que antes de aprender correctamente los principios del evangelio. Ahora más que nunca, necesitamos la inspiración para dirigir correctamente los asuntos relacionados con los quórumes. ¡Pero todo esto encierra una recompensa!

"Alzad vuestros ojos, y mirad las regiones, porque ya están blancas para la siega. Y el que siega, recibe salario." (Juan 4:35 36; cursiva agregada.)

"He aquí, blanco está el campo, listo para la siega; por lo tanto, quien quisiere cosechar, meta su hoz con su fuerza y coseche mientras dure el día, a /in de atesorar liara su alma la salvación sempiterna en el reino de Dios. (Doc. y Con. 6:3; cursiva agregada.)

"Y ahora, he aquí, te digo que la cosa que te será de máximo valor será declarar el arrepentimiento a este pueblo, a /in de traer almas la mí, para que con ellas descanses en el reino de mi padre." (Doc. y Con. 15:6; cursiva agregada.)

Regresemos ahora a la médula de nuestro tema: ¡solamente un élder! Sólo el oficio que poseen los apóstoles y profetas en esta vida; sólo el que poseerán en el momento en que se levanten en gloria inmortal y eterna para entrar en su exaltación; sólo la puerta abierta para la paz en esta vida y para la corona de gloria en la vida venidera.

¡Solamente un élder! Sólo un élder por el transcurso de esta vida, y por toda la eternidad. ¿Qué debemos entender por los "veinticuatro élderes", de los cuales habló Juan? La respuesta revelada: "Entendemos que estos élderes a quienes Juan vio eran aquellos que habían sido fieles en la obra del ministerio, y habían muerto" (Doc. y Con. 77:5).

Escuchemos ahora las palabras escritas por Juan, relacionadas con aquellos que fueron élderes (o ancianos) fieles mientras se encontraban en esta vida y que son exaltados en los reinos futuros: ". . . he aquí una puerta abierta en el cielo: . . . Y luego yo fui en Espíritu: he aquí, un trono que estaba puesto en el cielo, y sobre el trono estaba uno sentado... Y alrededor del trono había veinticuatro sillas: y vi sobre las sillas veinticuatro ancianos sentados, vestirlos ele ropas blancas; y tenían sobre sus cabezas coronas ale oro" (Apocalipsis 4:1 2, 4).

¡Solamente un élder! "Tenían sobre sus cabezas coronas de oro." Así oró Moisés: ". . . ojalá que todo el pueblo de Jehová fuese profeta, que Jehová pusiera su espíritu sobre ellos" (Números 11:29). Bien haríamos nosotros en orar: "Haga Dios que todos los élderes (o ancianos) del pueblo de Dios, sean fieles; que ellos apacienten las ovejas del Señor, que sean vigilantes sobre el rebaño, que sean buenos ejemplos para el rebaño; todo ello para la honra y gloria del Dios del cual son ministres." En el nombre de Jesucristo. Amén

Ya no sois extranjeros ni advenedizos sino miembros de la familia de Dios...

Ya no sois extranjeros ni advenedizos sino miembros de la familia de Dios...

El dia 04 de noviembre del 2007 ingreso a las aguas bautismales el hermano Ignacio Andre Bravo Bascuñan , para realizar los convenios bautismales , fue una reunion con gran asistencia de miembros de nuestro barrio y del barrio Bellavista . Le deseamos a Ignacio muchos existos y logros en esta nueva etapa en su vida.

En las llanuras de Judea

En las llanuras de Judea

Por el élder Bruce R. McConkie

Del Consejo de los Doce


 

Pedro dijo: "Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministra, ministre conforme al poder que Dios da" (1 Pedro 4:11) y esto significa que los hombres de buena voluntad deben ser guiado por Dios, por el poder del Espíritu Santo. Esto es lo que deseo en este momento.

Esta mañana escuchamos a nuestro Presidente, al oráculo presidente del reino de Dios en la tierra, decir; "Alabanzas cantaremos al Altísimo, en Belén ha nacido hoy el Redentor". Allí recibimos testimonio seguro que a la tierra vino, mi alma a salvar. El es portavoz del El Hijo de Dios, Ser supremo y puro, de la voluntad y el deseo del Señor dada de pecado y muerte, y eterno pesar a los Santos de los Últimos Días y al mundo entero. No se me ocurre nada que pueda ser más importante en este tiempo, que seguir ese modelo y hablar como el presidente Lee habla, vivir como él vive, a menos, que tengamos la dicha de asociarme eternamente con la clase de personas con las que él se asociará.

He consultado con el Señor sobre lo que debería decir; le he hecho algunas sugerencias con respecto a lo que creía apropiado, dependiendo siempre, por supuesto, de su aprobación. Y si ahora puede mi lengua desatarse con fácil expresión y vosotros escuchar con oído atento, todos nos beneficiaríamos al procurar adorar al Señor en espíritu y en verdad.

He escrito un pequeño poema que titulé, "En las llanuras de Judea", y me gustaría leeros:

Me detuve, de Judea en las llanuras, Y celestes sones y melodías escuché.

Allí un ángel me anunció de las alturas, Que un Niño del linaje de David iba a nacer.

Sobre los pastores que en la noche vigilaban,

Una luz brillante y gloriosa apareció, Y desde los cielos coros santos cantaron.

La salvación está en Cristo. El es nuestro Salvador y Redentor; El vino al mundo a redimir a la humanidad de la muerte temporal y espiritual causada por la caída de Adán, y nos dio un plan, un sistema de salvación que se llama evangelio de Jesucristo. Este plan es para que todas las personas, en todas partes que tengan fe en Cristo, se arrepientan de sus pecados y hagan convenio en las aguas del bautismo de guardar los mandamientos, y servir a Dios con todo su corazón, poder, mente y fuerza; puedan, a continuación, recibir el don del Espíritu Santo y gocen de su compañía, a fin de poder vivir, de ahí en adelante, en rectitud y devoción todos sus días, con la seguridad y la promesa de que haciéndolo, lograrán paz en esta vida y eterna gloria en la vida venidera.

Ahora bien, nosotros somos los agentes y representantes del Señor; El nos ha dado la plenitud de su evangelio eterno, los cielos se han abierto en nuestra época y la voz de Dios se oye nuevamente; han bajado ángeles directamente de su presencia. Se le han dado otra vez al hombre mortal las llaves y el poder, la autoridad y el sacerdocio, y una vez más tenemos todas las leyes y prerrogativas y poseemos todos los poderes necesarios para salvar y exaltar al alma humana. En este reino, en esta Iglesia, tenemos las llaves del reino de Dios, las llaves para la salvación de todos los hombres, en todas partes.

Y El nos ha dado el mismo cometido que dio a aquellos que en los días antiguos tuvieron los mismos poderes, o sea el cometido de llevar su palabra a todo el mundo y poner la salvación a disposición de todos sus hijos en todas partes. Ahora bien, esto nos coloca en la obligación de aprender cómo llevar a cabo esta tarea de incomparable y trascendental magnitud. . . ¿Cómo vamos a proclamar las verdades de la salvación entre nuestro propio pueblo y llevar al mundo el mensaje de la restauración?

Tenemos aquí algunos principios eternos y lo que hagamos en nuestros días no solamente es lo mismo en principios sino que es exacta y precisamente lo que hicieron los profetas y hombres justos de épocas pasadas.

En los primeros tiempos de esta dispensación el Señor dijo que: "... los élderes, presbíteros y maestros de esta iglesia enseñarán los principios de mi evangelio que se encuentra en la Biblia y el Libro de Mormón, que contiene la plenitud de mi evangelio" (D. y C. 42:12). Y en otra ocasión dijo que nos había enviado "para testificar y amonestar al pueblo" (D. y C. 88:81).

Por una parte tenemos la responsabilidad de enseñar la doctrina del evangelio, y por otra la de testificar por conocimiento personal de que sabemos que las cosas que proclamamos son verdaderas; pienso que estos dos cometidos están perfectamente ilustrados en el ministerio de los hijos de Mosíah. El registro nos dice que éstos "eran hombres de sana inteligencia" que "habían escudriñado diligentemente las escrituras para poder conocer las palabras de Dios. . . No sólo eso; habían orado y ayunado mucho; por tanto, tenían el espíritu de profecía y el de revelación, y cuando enseñaban, lo hacían con poder y autoridad de Dios" (Alma 17:23).

Esto nos indica dos cosas:

En primer lugar, es un requisito que conozcamos las doctrinas de la Iglesia y estamos obligados a hacerlo; debemos atesorar las palabras de vida eterna; debemos razonar tan inteligentemente como nuestra capacidad nos lo permita; debemos hacer uso de cada una de las facultades y aptitudes con que se nos ha investido para proclamar el mensaje de salvación y hacerlo comprensible para nosotros mismos y para los demás hijos de nuestro Padre Celestial. Pero además, después de haber cumplido con todo esto e incluso en el proceso de cumplirlo, tenemos la obligación de dar testimonio —de hacer saber al mundo y a nuestros compañeros en la Iglesia— que en nuestro corazón y por revelación del Espíritu Santo a nuestra alma, conocemos la verdad y la divinidad de la obra y la doctrina que enseñamos.

Ahora permitidme tomar de los registros antiguos una clásica ilustración de cómo se logra esto. Pedro y sus compañeros tenían la misma obligación, en su época, que nosotros tenemos en la nuestra: llevar el mensaje de salvación hasta los cabos de la tierra.

Supongo que él leería y enseñaría las revelaciones que hicieron Isaías y los otros profetas sobre Cristo y su evangelio; razonó con la gente sobre ellas siguiendo el divino consejo, "Venid pues, dice Jehová, y arguyamos juntos... ; obedeció el decreto divino, presentad vuestras pruebas. . " (Isaías 41:21).

Pero también hizo algo más: después de haber enseñado la doctrina y haber razonado con la gente, dio su testimonio personal de la verdad y divinidad de lo que había presentado; y el Señor lo preparó para hacerlo dándole la oportunidad de pasar por experiencias espirituales, y dejando que el poder del Espíritu Santo descansara sobre él.

Recordaréis, por ejemplo, que Pedro y algunos otros de los Doce junto con un grupo de santos, se encontraban en un cuarto cuando el Señor Jesús se les apareció. Todos los que allí se encontraban reunidos se quedaron asombrados y espantados. El Señor les dijo: "¿Por qué estáis turbados, y vienen a vuestro corazón estos pensamientos? Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad y ved porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo." (Lucas 24:38-39) Entonces ellos extendieron las manos y lo tocaron, y palparon las heridas que marcaban su cuerpo. Y El pidió carne y la comió delante de ellos.

Pero Tomás no se encontraba entre ellos y no pudo creer el testimonio de sus compañeros; ocho días más tarde, el Señor hizo otra aparición, esta vez ante todo el grupo, y le dijo: "Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente." Y Tomás exclamó: "¡Señor mío, y Dios mío!" (Ver Juan 20:24-28).

Todo esto fue hecho para mostrar que Jesús había salido de la tumba con su cuerpo tangible; en esta forma el Señor les dio a Pedro y sus compañeros un testimonio de la veracidad y divinidad de su gloriosa resurrección. El se había levantado de los muertos porque era el Hijo de Dios; y si El era el Hijo de Dios, el evangelio de salvación que ellos proclamaban era verdadero. . . Por lo tanto, tenían la responsabilidad de convencer a los hombres de que El se había levantado de los muertos. Ahora bien, como ya lo mencioné, habrían de tratar de hacerlo citando a Isaías o razonando sobre las revelaciones, y así lo hicieron. Pero después tuvieron que ofrecer su testimonió personal; y ahora deseo leer una muestra de tal testimonio, ofrecido por Pedro, cuando dijo ante un grupo de gentiles:

"Dios envió mensajes a los hijos de Israel, anunciando el evangelio de la paz por medio de Jesucristo; éste es Señor de todos. . .

"Vosotros sabéis lo que se divulgó por toda Judea, comenzando desde Galilea, después del bautismo que predicó Juan:

"Cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo, bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.

"Y nosotros somos testigos de todas las cosas que Jesús hizo en la tierra de Judea y en Jerusalén; a quien mataron colgándole en un madero.

"A éste levantó Dios al tercer día, e hizo que se manifestase;

"No a todo el pueblo, sino a los testigos que Dios había ordenado de antemano, a nosotros que comimos y bebimos con él después que resucitó de los muertos."Y nos mandó que predicásemos al pueblo, y testificásemos que él es el que Dios ha puesto por Juez de vivos y muertos. . . " (Hechos 10:36-42).

Y a continuación, da esta categórica declaración: "De éste dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre." (Hechos 10:43)

Permitidme leer otro testimonio más que ofreció Pedro:

"Porque no os hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas artificiosas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad.

"Pues cuando él recibió de Dios Padre honra y gloria, le fue enviada de la magnífica gloria una voz que decía. Este es mi Hijo amado, en el cual tengo complacencia.

"Y nosotros oímos esta voz enviada del cielo, cuando estábamos con él en el monte santo." (2 Pedro 1:16-18).

No quiero disminuir en lo más mínimo la obligación del evangelio, de escudriñar las revelaciones, de aprender a razonar y analizar, a presentar el mensaje de salvación entre nosotros mismos y al mundo, con todo el poder y la habilidad que tengamos; pero todo eso, por sí mismo no es suficiente. Cuando hayamos cumplido con todo, tenemos que obrar de acuerdo con el mandamiento que el Señor nos dio en nuestros días.

“. . .sois mis testigos, dice Jehová, que yo soy Dios" (Isa. 43:12).

Tenemos que poner un sello divino de aprobación sobre la doctrina que enseñamos, y ese sello es el del testimonio, el sello de un conocimiento personal recibido por medio del Espíritu Santo.

Pedro pudo, haber razonado y discutido mucho, después de lo cual la gente podría argüir y decirle, "usted no entiende las Escrituras; sus interpretaciones son erróneas. Tal o cual cosa está equivocada." Pero no es posible argüir con un testimonio: así, es que después de haber razonado, sí Pedro les dijera, como debe de haberlo hecho en esencia muchas veces, "Estando yo en un cuarto, el Señor vino atravesando las paredes y apareció ante nosotros, Lo reconocí, Era la misma persona con quien yo había trabajado y viajado durante tres años y medio: la persona que vivió en mi casa, en Capernaum. Toqué las marcas de los clavos en sus manos y pies; metí la mano en su costado; lo contemplé mientras comía y bebía delante de nosotros. Yo sé que El es el Hijo de Dios porque el Santo Espíritu de Dios ha dado este testimonio a mi alma." Pero habiéndoles dicho esto, ya no habría quedado nada por discutir. No es posible argüir con esa clase de presentación. Es posible decir, como Festo le dijo a Pablo: "Estás loco, Pablo; las muchas letras te vuelven loco" (Hechos 26:24), pero en el análisis final lo único que, puede hacerse es aceptar o rechazar el testimonio recibido. O es verdadero o es falso; no hay términos medios.

Os preguntaréis cómo podéis probar y establecer que el Padre y el Hijo aparecieron a José Smith; que en nuestros días aparecen ángeles, que ha habido una restauración del evangelio y que todas las cosas que preguntamos al mundo son verdaderas, Tenéis que razonar con las revelaciones y esto nos presenta problemas. Tenemos la verdad. El Señor es el autor del sistema que hemos recibido. Pero después de haber razonado y analizado, tenéis que presentaros como un testigo personal que sabe lo que está diciendo; tenéis que hacer lo mismo que hicieron los hijos de Mosíah, hablar y enseñar por el espíritu de profetas y de revelación; y el resultado es que cuando habláis, lo hacéis con autoridad. Esta es la gran diferencia que nos separa del mundo, y gracias sean dadas a Dios porque tenemos este conocimiento. Hemos recibido la revelación, y estamos en condición de hablar con autoridad.

Y eso es lo que me propongo hacer en esta ocasión con todas las fuerzas de mi alma, porque soy uno entre las numerosas huestes de Israel de los últimos días, que tiene este conocimiento. Conozco personalmente la verdad y la divinidad de esta obra y de la doctrina que enseño.

Empecé este discurso con el poema "En las llanuras de Judea".

Permitidme terminarlo con otro: "¡Cristo vive!"

A comer nos sentamos, llenos de dolor,

Pues hombres perversos asesinaron al Señor.

En la cruz de muerte lo habíamos visto

Y vimos su cuerpo en la tumba tendido.

Mas en medio de nosotros volvió El a pararse.

¡Cristo vive! ¡Vive! ¡Es el mismo de antes!

Comió y bebió. Su cuerpo de carne tocamos.

Y a sus pies reverentes nos arrodillamos.

A Tomás le dijo con su voz serena:

"Toca mis manos, las mismas son éstas

Que en la cruz clavaron, cuando allí sufrí

Aflicción y muerte, por el mundo, por ti"

A mí, en solemne tono su voz me habló:

"Tócame y ve que de carne y hueso soy"

"¡Ante El inclinaos!", mi alma gritó "

¡Aclamad al Salvador, nuestro Señor y Dios!"

Y de esto testifico, seria y solemnemente, con pleno conocimiento de lo que digo, en el nombre del Señor Jesucristo. Amén

El Señor Dios de la Restauracion

El Señor Dios de la Restauracion

Elder Bruce R. McConkie

del Consejo de los Doce


Somos los siervos del Señor, y Él nos ha mandado que comuniquemos un mensaje al mundo. Es un mensaje que tiene para la gente hoy día, y nos lo ha revelado a nosotros. Se nos manda que salgamos, en su nombre y por su poder, y expliquemos a todas las personas lo que les depara el futuro y lo que el Señor quiere que ellas hagan al respecto.

La paz ha sido quitada de la tierra. Esta es una época de guerras y rumores de guerras (véase D. y C. 45:26) y en breve las plagas, las pestes y la desolación barrerán la tierra.

Vivimos en un tiempo de angustia y perplejidad; las naciones se sienten inquietas, y todo se halla en conmoción. El corazón de los habitantes de la tierra desmaya a causa del temor, y el día grande y terrible del Señor esta cerca, aun a las puertas (véase D. y C. 45:26; 110:16).

Vivimos en una época de maldad e impiedad. Las personas son por lo general carnales, sensuales y diabólicas, se han olvidado de Dios y están deleitándose en las lascivias de la carne. El crimen, la inmoralidad, los abortos y las abominaciones homosexuales rápidamente están convirtiéndose en el estilo de vida entre los malvados y los impíos. Pronto el mundo se verá en un estado de corrupción igual al que existía en la época de Noé.

Si queremos escapar de los peligros que nos esperan, si queremos permanecer en el día de la venida del Señor, si queremos lograr la paz en esta vida y ser herederos de la vida eterna en el mundo venidero, debemos recibir el mensaje que ha sido enviado de lo alto y obedecer los consejos que contiene.

Ese mensaje que es nuestro mensaje al mundo es el de la restauración; es la declaración de que los cielos se han abierto, que la voz de Dios de nuevo se oye; es la proclamación de paz por medio de la obediencia a las leyes y ordenanzas del santo evangelio; es la alegre nueva de que otra vez hay administradores autorizados que poseen las llaves del reino y tienen el poder para ligar en la tierra y sellar en el cielo (véase D. y C. 27:13).

La única manera en que las personas pueden escapar de la abominación desoladora que se derramara sobre los inicuos en los últimos días es que se arrepientan y vivan de acuerdo con el evangelio (véase D. y C. 84:117), que es el mensaje de paz y salvación para todos; se nos ha mandado que proclamemos sus verdades salvadoras a todos los habitantes de la tierra. Por lo tanto, ahora proclamamos que el gran Dios que se sienta en su trono en los cielos ha restaurado en esta época nuestra la plenitud de Su evangelio sempiterno; nuevamente ha dado a los hombres toda doctrina, verdad y principio, todo derecho, poder y hace, todo lo que sea necesario para salvar y exaltar a Sus hijos en la gloria mas alta.

Una vez mas hemos recibido las mismas alegres nuevas que iluminaron la mente y vivificaron el alma de hombres fieles en épocas de antaño. El Señor Jehová, por medio de su propia voz, por el ministerio de ángeles enviados de su presencia y por el don del Espíritu Santo, ha dado nuevamente ese plan y sistema que salvo a Adán, a Enoc, a Abraham y a Moisés, y a todos los santos de la antigüedad. Nuestra divina comisión -el mandamiento que hemos recibido de Aquel cuyos siervos somos- nos manda que enseñemos las doctrinas de salvación y que testifiquemos de su veracidad eterna. Así que hoy, con toda solemnidad enseñamos y testificamos esas maravillosas verdades que han llegado a nosotros.

La religión verdadera se halla únicamente donde los hombres adoran al Dios verdadero y viviente. De la adoración de dioses falsos siempre resulta una religión falsa. La vida eterna misma, que es el mayor de todos los dones de Dios, solamente esta al alcance de aquellos que conocen a Dios y a Jesucristo, al cual El ha enviado (véase D. y C. 6:13; Juan 17:3).

En este mundo moderno esta de moda la adoración de dioses falsos de toda clase. Hay quienes se postran ante ídolos de madera y de piedra, y otros que murmuran sus suplicas a efigies e imágenes. Hay quienes adoran reses y cocodrilos, y otros que proclaman a Adán, a Ala o a Buda como su ser supremo. Hay quienes dan el nombre de Dios a alguna entidad de espíritu que es inmaterial, increada e incógnita, que llena la inmensidad del espacio y esta presente en todas partes y en ningún lugar en particular.

Y aun hay aquellos que apoyan la teoría casi increíble de que Dios es un alumno eterno matriculado en la Universidad del Universo, donde diligentemente se ocupa en aprender nuevas verdades y acumular conocimientos nuevos y extraños.

Resulta despreciable casi una blasfemia degradar al Señor Dios Omnipotente diciendo que es un ídolo, una imagen o una entidad de espíritu, o que siempre esta aprendiendo sin poder llegar al conocimiento de toda la verdad (véase 2 Timoteo 3:7).

El primer principio de la religión revelada es conocer la naturaleza de Dios y la clase de ser que El es. En cuanto a nosotros: "sabemos [y testificamos] que hay un Dios en el cielo, infinito y eterno, de eternidad en eternidad el mismo Dios inmutable, el organizador de los cielos y de la tierra, y todo cuanto en ellos hay" (D. y C. 20:17).

Este gran Dios, el Señor Omnipotente, es un personaje con cuerpo "de carne y huesos, tangible como el del hombre" (D. y C. 130:22). Es omnipotente, omnisciente y omnipresente. El tiene todo poder, sabe todas las cosas y, por el poder de su Espíritu, esta en y por en medio de todas las cosas.

Sabemos y testificamos que "creo al hombre, varón y hembra, según su propia imagen, y a su propia semejanza el los creo" (D. y C. 20:18).

Todos somos hijos espirituales del Padre Eterno; somos progenie de padres celestiales y vivimos y moramos en las mansiones de gloria antes que fueran colocados los fundamentos de este mundo.

Nuestro Padre Eterno ordeno y estableció esas leyes cuyo conjunto se llama el evangelio de Dios que nos permiten avanzar, progresar y llegar a ser como El.

Sabemos y testificamos que cuando coloco a los hombres sobre la tierra, El "les dio mandamientos de que lo amaran y lo sirvieran a él, el único Dios verdadero y viviente, y que el fuese el único ser a quien debían adorar" (D. y C. 20:19).

Sabemos y testificamos que el eminente Miguel (o sea, Adán) cayo para que pudiera existir el hombre terrenal y que "el Dios Omnipotente dio a su Hijo Unigénito" (D. y C. 20:21) para rescatar a los hombres de la muerte temporal y espiritual traída al mundo por esa caída.

Sabemos y testificamos que Cristo "fue crucificado, murió y resucito al tercer día;" que "ascendió al cielo, para sentarse a la diestra del Padre, para reinar con omnipotente poder de acuerdo con la voluntad del Padre; a fin de que fueran salvos cuantos creyeran y se bautizaran en su santo nombre, y perseveraran con fe hasta el fin" (D. y C. 20:23-25).

Sabemos y testificamos que la salvación esta en Cristo, que la recibimos por motivo de su bondad y su gracia, y que El es nuestro abogado para con el Padre.

Testificamos que es el único mediador entre el hombre y Dios, que por medio de su sacrificio expiatorio el hombre caído puede ser reconciliado con Dios; y que "quito la muerte y saco a luz la vida v la inmortalidad por el evangelio" (2 Timoteo 1:10).

Adoramos al Padre en el nombre del Hijo por el poder del Espíritu Santo, e invitamos a las personas de todas partes a que vengan y se unan a nosotros. No hay salvación en la adoración de dioses falsos; no hay salvación en la religión falsa; no hay salvación en el error, sea en la forma que sea.

El hombre por si solo no puede salvarse; ninguno puede levantar de la tumba su materia reducida a polvo y hacer que viva de nuevo en gloria inmortal; ninguno puede crear una gloria celestial, cuyos habitantes moren en esplendor eterno para siempre.

Todos los ídolos, efigies e imágenes combinadas, desde el principio del mundo hasta el fin del tiempo, jamas tendrán el poder para limpiar y perfeccionar a una sola alma humana. Ni Adán, ni Ala, ni Buda, ni persona alguna, real o imaginaria, podrán traer la salvación al hombre caído.

Una nada espiritual, desconocida, increada, inmaterial, jamás ha podido ni podrá revestir a los hombres con los dones del Espíritu, ni asegurarles un hogar celestial eterno.

Y ciertamente un dios estudiante, con poderes finitos, que apenas estuviera experimentando en los laboratorios eternos, no seria un ser en quien yo por lo menos, me sentiría inclinado a depositar confianza alguna.

La verdad acerca de Dios, la verdad acerca de la religión, la verdad acerca de la salvación, todas estas solo se pueden conocer por medio de la revelación.

En nuestra época el hombre jamás hallara paz, seguridad ni salvación en el mundo; las guerras, las plagas y la desolación continuaran cubriendo la tierra como un diluvio. El crimen y la maldad aumentaran, la iniquidad abundara, el amor entre la gente se enfriara (véase Mateo 24:12). No hay porque suponer que llegara el día en el que los hombres inicien solos, sin la ayuda divina, una época de rectitud en la tierra.

Pero aquellos que se vuelvan a Cristo, que crean en su evangelio, acepten su Iglesia, vivan de acuerdo con sus leyes, y, por este medio, adoren al Padre en su santo nombre, hallaran paz, seguridad y salvación. En el mundo, los seres humanos encontraran aflicción; en Cristo hallaran la paz (véase Juan 16:33).

De modo que afirmamos que somos los siervos del Señor, que El se nos ha revelado por el poder del Espíritu Santo; sabemos a quien adoramos. Tenemos el glorioso privilegio de hablar de El y de sus enseñanzas, y hablamos con autoridad y no como los escribas. Sabemos, por las revelaciones que el Espíritu Santo ha dado a nuestra alma, que Dios es nuestro Padre, que Jesucristo es el Señor de todo, y que La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es el reino de Dios sobre la tierra y se ha colocado como una luz sobre el monte para proclamar la verdad acerca de Dios a un mundo caído.

Cuando hablamos por el poder del Espíritu Santo, nuestras palabras son Escritura, y son como la voz, el propósito y la voluntad de Aquel que nos ha enviado.

Nuestro testimonio es que el Dios Omnipotente es nuestro Padre Eterno que vive en reinos celestiales, que el Señor Jesucristo es su Hijo en el sentido verdadero y literal de la palabra, que el Santo Mesías vino al mundo para morir sobre la cruz por los pecados de la humanidad; y que el Espíritu Santo, un personaje de espíritu, un varón de espíritu, es su ministro y testigo, cuyas revelaciones, dones y gracias están disponibles para los fieles en toda nación y entre todo pueblo.

Y ahora os decimos, como se nos ha mandado:

"Temed a Dios y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que ha hecho el cielo, la tierra, el mar y las fuentes de las aguas" (D. y C. 133:38-39).

Venid y adorad al Señor en la belleza de la santidad; venid y adorad al Señor, al Omnipotente, al Rey de la Creación. Venid a Cristo, creed y obedeced su ley, porque ninguno viene al Padre sino por El o por Su palabra. Venid y regocijaos en las revelaciones del Señor a José Smith y a los profetas de los últimos días, porque ellos son los reveladores de Cristo y los testigos de Dios en estos días postreros.

Volveos al Señor, nuestro Dios, arrepentíos de todos vuestros pecados, abandonad las falsas doctrinas; apartaos de los dioses falsos, y buscad la verdad. No seáis engañados por doctrinas de hombres ni de demonios. Allegaos a la verdad y sed creyentes como en el caso de aquellos de los tiempos antiguos, para quienes se abrieron los cielos e hicieron "firmes su vocación y elección" en los días de su probación terrenal (véase 2 Pedro 1:10).

Oh, Dios, nuestro Padre, te pedimos que mires a tus hijos en todas partes con amor y misericordia, que les concedas arrepentimiento y los lleves por tu santo camino para que logren la paz en esta vida y la vida eterna en el mundo venidero. En el nombre del Señor Jesucristo. Amen.

EFY 1997-1999 : Treasure the Truth/A Season for Courage

EFY 1997-1999 : Treasure the Truth/A Season for Courage

Comparto con ustedes una seleccion de los mejores temas pop mormones recopilados en la edicion EFY (algo asi como especial para los jovenes) del año 1997 y 1999 para los campamentos de veranos de la juventudes SUD.

Disfrutenlo 

Descarga EFY 1997

Descarga EFY 1999

Tanto por el estudio como por la fe

Tanto  por el estudio como por la fe

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días no enseña a la gente a aislarse del mundo y a permanecer ignorante. Por el contrario, somos la Iglesia con mayor número de graduados universitarios en el mundo, y, para impulsar esto aún más, recientemente el Pte. Gordón B. Hinckley estableció un Fondo Perpetuo de Educación para ayudar a los miembros de países en desarrollo a alcanzar este mismo ideal. El hecho de que la Iglesia quiera que sus miembros estén siempre bien capacitados y se pongan metas de educación continúa es también muestra de que a la Iglesia no le preocupa que los miembros hagan contrastes y se hagan planteamientos razonables sobre su fe, como inevitablemente ocurre durante la educación universitaria, pues la doctrina del evangelio es tan sólida que resiste todo tipo de planteamientos profundos. Para apoyar a sus miembros en su búsqueda de respuestas, la Iglesia ha establecido los Institutos de Religión, un lugar donde los estudiantes universitarios pueden hacer las preguntas más profundas y avezadas en tanto que por el estudio y la oración desarrollan su propia inteligencia. Lo miembros de la Iglesia no tienen pretexto para permanecer en la ignorancia. Brigham Young enunció que donde hay oportunidad de aprender y no se hace se está cometiendo un pecado. Puesto que la Biblia promete que 'los mansos heredarán la tierra' (Mt. 5:5) y que ellos juzgarán al mundo (3 Nefi 27:27), se espera que nos preparemos para ese día en que seremos 'reyes y sacerdotes' en el gobierno milenial de Dios sobre la tierra. Y puesto que buscamos ser como Dios en todas las cosas (1 Jn. 3:2; Mt. 5:48), el conocimiento es esencial para poder alcanzar un objetivo tan elevado y sublime. En Apocalipsis 14, el reino de Dios sobre la tierra se compara a un niño en desarrollo en el vientre de su madre, la Iglesia. Por el momento se ven como una sola entidad, y decimos que el reino es la Iglesia. Pero una vez nacido, 'regirá con vara de hierro a las naciones', en un tiempo en que esta roca cortada 'no con mano' abatirá a los reinos injustos de la tierra (véase Doctrina de Salvación, tomo I, cap. 14, y págs. 168-173). Tal vez muchos miembros no hayan considerado que el gobernar Cristo la tierra durante el milenio les involucra, y que por eso les ha hecho tan 'preciosas y grandísimas promesas'. Tal vez no hayan considerado como pecado y como desprecio a Dios su flojera de leer y conocer, tal vez les falte ambición por recoger las promesas. Tal vez no hayan considerado esto como parte de 'hacer firme su vocación y elección' (2 Pe. 1:10) a fin de recoger 'la palabra profética más segura' (2 Pe. 1:19), que nos hace 'participantes de la naturaleza divina' (2 Pe. 1: 3-4), por lo cual se nos pide agregar a nuestra fe y virtud conocimiento (2 Pe. 1:5-9). Tal vez no se hayan visto a sí mismos en las palabras que se le dieron a Abraham sobre los nobles y grandes (Abraham 3:22-23). Tal vez, al recibir sus bendiciones patriarcales, no hayan examinado las bendiciones particulares y distintas que se dieron a cada una de las tribus de Israel y hayan considerado su herencia dentro de esas bendiciones (Gn. 49, Dt. 33). En particular, Sión es la herencia de José y Jerusalén la de Judá, y "de Sión saldrá la ley y de Jerusalén la palabra de Jehová". Al considerar estas promesas no debería causar sorpresa que aún los ancianos que las han comprendido estén cursando carreras universitarias, pues ellos no se están preparando solamente para la vida de este tiempo. Si queremos alcanzar las promesas que el Señor ha hecho a sus joyas escogidas, ¡hay tanto que aprender! "Por tanto, preparaos para la venida del Esposo; salid, salid a recibirlo" (DyC 133:19) El reino de Dios del que hemos hablado involucra muchas cosas, y no todas tienen que ver únicamente con la religión. En realidad, prepararse para el reino de Dios parece involucrar la lectura de los buenos periódicos, de las enciclopedias y de toda fuente de cultura y de información, así como el aprecio de las bellas artes, 'a fin de que estéis preparados en todas las cosas, cuando de nuevo os envíe a magnificar el llamamiento al cual os he nombrado y la misión con la que os he comisionado' (analizar DyC 77:78-80), en 'lugares celestiales antes de Cristo'. Esta encomienda parece trascender nuestra esfera de trabajo en estos días en que los hombres saben más y más y más de menos y menos y menos. Tal parece que Jesucristo nos manda trascender nuestras propias esferas y convertirnos gradualmente de especialistas en generalistas, a fin de que podamos comprender todas las cosas, porque 'el cuerpo lleno de luz comprende todas las cosas' (DyC 88:67). El cuerpo lleno de luz es el que es vivificado no por sangre, sino por el espíritu, nuestro propio espíritu, constituido de 'luz y verdad', es decir, de inteligencia (DyC 93:36; véase Doctrina de Salvación, tomo I, págs. 72-73). Mientras más nos allegamos a la fuente de luz, que es Jesucristo, más luz y verdad se obtiene. Avanzamos de línea en línea, de renglón en renglón, la inteligencia allegándose a la inteligencia, hasta lo que las escrituras llaman 'el resplandor del día perfecto'. Cuando hayamos muerto y estemos en el mundo de los espíritus, nuestra luz nos distinguirá; y cuando resucitemos, ya sea en el milenio (la 'mañana' de la primera resurrección) o en preparación para el juicio, será la inteligencia o luz que hayamos ganado la que nos hará diferentes y en ventaja unos a otros. Nuestro cuerpo ya no esconderá esa luz, puesto que ahora será alimentado por el espíritu, y la inteligencia es la materia prima de ese espíritu. Resplandecerá, aún como el sol, o como la luna, o como las estrellas, reflejando su gloria, no la gloria que Dios le ha asignado, sino la que nosotros mismos hemos conseguido. Habrá cuerpos celestiales y cuerpos terrenales, y una será la gloria de los celestiales y otra la de los terrenales, y aún los herederos del reino telestial serán diferentes uno al otro en gloria (1 Cor. 15). De modo que, a la vista de Dios, no es 'demasiado tarde' para nadie que quiera aprender y conseguir un futuro. Si no aprendemos a ser felices por encima de nuestras circunstancias mientras vivimos en la tierra, ¿podremos ser felices por encima de nuestras circunstancias en aquel mundo eterno? ¿Serán menos difíciles nuestras circunstancias o sólo habrá cambiado su naturaleza? ¿Cómo lo son para Dios? Y, ¿acaso no es El feliz? ¿Qué podría tener para prometernos sino la felicidad? El conocimiento es esencial para alcanzar esta meta y todos podemos aprender a pesar de nuestra edad, nuestra pobreza o cualquiera de nuestras circunstancias. Además Dios ha prometido derramar conocimiento sobre los santos, cual no se ha visto en ninguna dispensación anterior. No todo conocimiento es deseable, pues debemos crecer sólo en la luz y la verdad. José Smith indicó que mientras más estudiemos la oscuridad menor espacio hay en nuestra mente para la luz. Se nos ha dado la luz para discernir el bien del mal (ver Moroni 7). El Pte. Benson recomendó a los santos que siguieran los consejos que se dieron a John Wesley, una importante figura entre los protestantes. De paso, una vez más, el que podamos aprender de los consejos dados al representante de otras iglesias indica nuestra disposición permanente para aprender de todo y de todos. Nuestro himnario es un ejemplo, pues contiene canciones populares, música de compositores clásicos de renombre y letras compuestas por figuras protestantes como Martín Lutero, en tanto que dichas letras sean compatibles con el espíritu de adoración de nuestra Iglesia. Brigham Young dijo: "Si podéis encontrar una verdad en el cielo, en la tierra o en el infierno, pertenece a nuestra doctrina. La creemos, es nuestra, la reclamamos". Así de amplio debe ser nuestro amor por la verdad. En lo particular, amo la verdad mucho más de lo que amo a cualquier iglesia y si amo a esta Iglesia es porque en ella he encontrado la verdad. Lo sé porque los misioneros que me enseñaron me impulsaron a no creerles a ellos, ni a guiarme por mi propia experiencia y conocimiento, sino a preguntar a Dios, que no puede equivocarse, y que tiernamente nos responde, si lo que decían es verdad. Y porque he preguntado a Dios, y porque he obtenido respuestas, como las obtienen todos los que se acercan a El sinceramente (Stgo. 1:5-6), que en esta Iglesia se enseña la verdad, y que Jesucristo mismo la dirige desde lo alto como la dirigió también en la antigüedad. Finalmente, no importa en realidad lo mucho que sepa un hombre si no conoce a Dios. Es por eso que tenemos que desarrollarnos 'tanto por el estudio como por la fe', pues sin el poder del Espíritu Santo es imposible conocer la verdad, en tanto que por el poder del Espíritu podremos conocer 'la verdad de todas las cosas' (Moroni 10:5), en el nombre de Jesucristo. Amén. Lo que nos entorpece al adquirir conocimiento "En la actualidad, con la abundancia de libros con que contamos, es señal del hombre educado saber lo que no debe leer... La madre de John Wesley le aconsejó: 'Evita 1.       Cualquier cosa que debilite tu poder para razonar, 2.       que entorpezca la ternura de tu conciencia, 3.       que obscurezca tu visión de lo divino, 4.       que te quite tu deseo por las cosas espirituales... 5.       que aumente el poder del cuerpo sobre la mente'. "El hecho de que un libro sea viejo no significa automáticamente que tiene valor. El hecho de que un escritor haya publicado una gran obra no significa que es preciso que todos sus libros merezcan la atención de tu tiempo. No conviertas tu mente en un basurero para los desperdicios de otras personas. Es más difícil extirpar de la mente los libros carentes de gusto que se hayan leído, que eliminar del cuerpo la comida descompuesta, además de ser aquello más perjudicial para el alma" (Pte. Ezra Taft Benson, "In His Steps", 1979 Devotional Speeches of The Year, Provo, Utah: BYU Press, 1980, pág. 61).

La Liahona y su diseño

La Liahona y su diseño

La Liahona fue dada a Lehi por el Señor para dos propósitos básicos. Primero, funcionó como un dispositivo de comunicaciones (señalando la dirección del viaje y proporcionando las instrucciones escritas del Señor que eran simplemente visibles a todos los hijos de Lehi). Segundo, funcionó como una representación física de la presencia de Señor, así como el pilar del fuego por la noche y la nube de día, que dirigió  a los hijos de Israel cuando viajaron por el desierto bajo el liderazgo de Moisés (Éxodo 13:21). Semejantemente, la operación de la Liahona recordó continuamente a Lehi y a su familia que por la providencia del Señor eran dirigidos en su viaje. Pero aquí la similitud con los israelitas en el desierto se separa, a diferencia de una nube o el pilar de fuego, la Liahona es un objeto físico que proporciona una función muy específica. Es referida también a como una esfera, brújula, o director, los términos que proporcionan una descripción de esa función. Como tal, es un objeto especialmente extraordinario en toda la historia humana (es el único dispositivo mecánico, del que tenemos conocimiento, que fue construido "por la mano del Señor" para ser usado por el hombre mortal (1)

"Y yo, Nefi, también había traído los anales que estaban grabados sobre las planchas de bronce y también la esfera o brújula que la mano del Señor había preparado para mi padre, que acuerdo con lo que se ha escrito" (2 Nefi 5:12) "Y la esfera o director que condujo a nuestros padres por el desierto, la cual la mano del Señor preparo para  que por ese medio fuesen dirigidos, cada cual según la atención y diligencia que a el le daban" (Mosiah 1:16)

"Y ahora, hijo mío, tengo algo que decir concerniente a lo que nuestros padres llaman esfera o director, o que ellos llamaron Liahona, que interpretado quiere decir brújula; y el Señor la preparo" (Alma 37:38)
Siendo pues, el Señor un ingeniero, consecuentemente, algún producto mecánico de manos del Señor demostraría la misma perfección de la funcionalidad, la economía del diseño, y de gran belleza estética que se ve en sus creaciones biológicas . Además, con el conocimiento del Señor de todas cosas, la Liahona podría utilizar muy bien los principios de la ingeniería completamente desconocidos a Lehi y los gran intelectos de su tiempo, o aún en el tiempo de José Smith. Esto se puede comprobar en la habilidad exquisita, el arte y técnica, considera en las palabras de Nefi: "Y ocurrió que al levantarse mi padre por la mañana, y al dirigirse a la entrada de la tienda, con gran asombro vio en el suelo una esfera de bronce fino, esmeradamente labrada; y en la esfera había dos agujas, una de las cuales marcaba el camino que debíamos seguir por el desierto " (1 Nefi 16:10). Después el profeta Alma, la tuvo bajo su poder este artefacto sagrado, agrega su perspectiva: "Y he aquí, ningún hombre puede trabajar con tan singular maestría. Y he aquí, fue preparada para mostrar a nuestros padres el camino que debían seguir por el desierto" (Alma 37:39). Nefi describe la construcción interna declarando: "Y en la esfera había dos agujas"(1 Nefi 16:10). Entonces el texto pasa a especificar la funcionalidad de una de esas dos agujas "Una de las cuales marcaba el camino que debíamos seguir por el desierto (1 Nefi 16:10). ¿Cual era la función de la otra aguja?¿Cual era su movimiento? ¿Por qué sólo dos, por que no uno, tres, o mas agujas? Antes que se contesten estas preguntas, es importante identificar una característica adicional requerida de este dispositivo: "Y aconteció que yo, Nefi, vi las agujas que estaban en la esfera, y que funcionaban de acuerdo con la fe, diligencia y atención que nosotros les dábamos" (1 Nefi 16:28). Es claro que esta y otras referencias las observador otros mortales (Nefi, Lehi, Laman, Lemuel, etc.), la Liahona no sólo proporcionó información direccional, si no también indicó explícitamente que si la fe no era suficiente el dispositivo no podría operar correctamente. Como un ejemplo, después que la familia había estado en el mar por algún espacio de tiempo, los hermanos de Nefi empezaron a crecer en iniquidad "Y aconteció que después que me hubieron atado al grado de no poder moverme, la brújula que el Señor había preparado para nosotros ceso de funcionar" (1 Nefi 18:12). Y más tarde, cuando el  barco estuvo a punto de hundirse en una tempestad severa, Nefi recuerda: "Y aconteció que después que me hubieron soltado, he aquí, tome la brújula, y funciono conforme a mis deseos. Y ocurrió que oré al Señor; y después de haber orado, los vientos cesaron, y la tempestad se aplacó, y hubo gran calma" (1 Nefi 18:21). Para completar la descripción funcional de este dispositivo especial, la comunicación entre el Señor y Lehi es aumentada adicionalmente por texto escrito por fuera de la esfera: "Y sucedió que la voz del Señor le dijo: mira la esfera y ve las cosas que están escritas" (1 Nefi 16:26); y escribiendo sobre las agujas mismas: "Y también se escribía sobre ellas una escritura nueva que era fácil de leer, que nos daba conocimiento respecto a las vías del Señor; y se escribía y cambiaba de cuando en cuando, según la fe y diligencia que nosotros le dábamos. Y así vemos que por pequeños medios el Señor puede realizar grandes cosas" (1 Nefi 16:29). En el diseño propuesto de la Liahona, el Señor había hecho uso libre de una técnica de la ingeniería 2500 años antes de hombre lo inventara en la década de los 40. La implementación es sencilla, elegante, y en cada una de sus manera satisface los requisitos sin alguna función superflua o de una complejidad innecesaria. cuando uno examina con cuidado este pasaje en el Alma se da cuenta de la divinidad de aquel instrumento: "Y obro por ellos [Liahona] según su fe en Dios; por tanto, si tenían fe para creer que dios podía hacer que aquellas agujas indicaran el camino que debían seguir, he aquí, así sucedía; por tanto, se obro para ellos este milagro, así como muchos otros milagros que diariamente se obraban por el poder de Dios (alma 37:40) Notas 1. El origen del Urim y el Tumim utilizados por los profetas antiguos y por José Smith no ha sido revelado, pero pueden haber sido construidos también por el Señor. Ellos son distintos de la Liahona, puesto que el último dispositivo tiene componentes móviles, pero curiosamente, ambos instrumentos tienen una característica fundamental que comparten: ambos requieren de fe para una operación apropiada.
2. Puesto que el Señor nunca ha creado cosa alguna (es decir cosas de la nada) el ha hecho esta tierra con materiales ya existentes y los ha organizado como a todos los seres inteligentes, eso no demérito la función del Señor como un ser creador puesto que el organizo los elementos de la naturaleza para formar la tierra.

Korihor : Los razonamientos de la apostasia

 

Korihor aparece en el registro Nefita como de la nada. Su relato entero se encuentra en Alma 30, donde él aparece repentinamente en la tierra de Zarahemla, predicando "al pueblo contra las profecías que habían declarado los profetas concernientes a la venida de Cristo" (v. 6). La mayoría de lo que sabemos de sus antecedentes es através de inferencias. Sus razonamientos demuestran que era un hombre educado si no en las escrituras, en las sutilezas. Sin embargo, sabemos por medio de su propia concesión que en algún momento tuvo un testimonio: "yo siempre he sabido que había un Dios. Mas he aquí me ha engañado el diablo y he enseñado sus palabras; y las enseñé porque deleitaban a la mente carnal al grado que realmente llegué creer que eran ciertas." (Alma 30:52-53). Así que la vida de Korihor nos enseña que al tener las verdades del evangelio y ser un siervo con convenio de Cristo de ninguna manera garantiza la salvación. Se nos recuerda también que la oposición más fuerte a la obra del Salvador sobre esta tierra viene de aquellos que conocen la verdad y que después se desvían de ella concientemente y buscan destruir a otros.Korihor tomó lo que puede llamarse un camino filosófico para destruir la fe en nuestro Salvador, un camino asombrosamente parecido al que es tomado por muchas personas hoy en día en intentos semi-filosóficos de "liberar" a los creyentes a quien se complacen en llamar "ingenuos". Sus razonamientos no podían dañar a aquellos cuya creencia nacía de la experiencia espiritual genuina, pero eran poderosamente eficaces entre los débiles de fe, cuya creencia aún no había llegado a un punto avanzado. Un análisis de los razonamientos nos ayuda a ver cómo podemos ser fuertes en la fe de Cristo. Seleccionemos tres de sus razonamientos como ejemplos.Comenzamos con el razonamiento de Korihor por el empiricismo naturalista (la creencia que es posible saber todo por medio de los sentidos por experiencia y observación.Alma 30:14-15)Ahora es claro que el empiricismo tiene valor. Es bueno que observemos nuestro alrededor en detalle y apreciemos nuestros sentidos. Si no existieran estas cosas, ¿por que medio podríamos caminar o manejar un automóvil? ¿Sin los sentidos como podríamos reconocer la belleza o comunicarnos con los amigos y seres queridos o apreciar la artesanía maravillosa de las creaciones de nuestro Dios? Efectivamente, la experiencia sensorial tiene gran valor como parte de esta vida. El error se hace en el suponer que es la única forma de saber lo que sabemos.¿Qué nos pueden decir nuestros sentidos de la justicia o la misericordia o del futuro? Nada. En efecto, funciona de manera diferente. Solo cuando hayamos adquirido los conceptos de la justicia y la misericordia o una idea en cuanto a un evento en el futuro a través de algún medio no empírico, sólo entonces podremos reconocer la importancia de nuestras experiencias sensoriales relacionadas con la justicia y la misericordia o el cumplimiento de una profecía.Ninguna de las preguntas más importantes que hacemos se puede contestar o solucionar dependiendo únicamente de la sensación. ¿Hay un Dios? ¿Es inmortal el hombre? ¿Es bueno ser honesto? ¿Cuál es lo próximo que debo hacer en la vida? Las respuestas a cada una de estas preguntas, las cuales son importantes, deben venir por medio de la fe. Cada persona contesta estas preguntas y toma las grandes decisiones de su vida en base a su creencia y a la aceptación de algo o alguien que no puede ver. Ningún hombre sabe por sus sentidos que cada hombre tiene un espíritu separado a su cuerpo físico, pero algunos tienen un testimonio obtenido por la fe el cual les confirma este hecho.La respuesta para Korihor es clara y sencilla, nuestra aceptación inicial de Cristo no es empírica, porque no lo vemos. Pero hemos recibido el Espíritu Santo en nuestras vidas el cual nos enseña a entender las escrituras acerca de Cristo y a creer que él vive. No fingimos que esto ya es conocimiento. Es fe. Creemos en Cristo sin haberlo visto porque confiamos en el Espíritu Santo quien nos ha enseñado tantas cosas buenas. Tal vez Korihor pueda, por medio de sus razonamientos, confundir a alguien que jamás haya tenido una revelación, pero su disputa es algo infantil y patética para los que disfrutan de la compañía del Espíritu Santo.El segundo razonamiento que usa Korihor tal vez se llame humanismo. De acuerdo con los otros humanistas del mundo, él insiste que el logro y el éxito se realizan através de medios humanos, tales como la fuerza física, la habilidad y la razón:"Y muchas otras cosas parecidas le habló, diciéndoles que no se podía hacer ninguna expiación por los pecados de los hombres, sino que en esta vida a cada uno le toca de acuerdo a su habilidad; por tanto cada hombre prosperaba según su genio, todo hombre conseguía según su fuerza"(Alma 30:17).Korihor quería que creyéramos, como algunos de los autores de los libros modernos, que las soluciones a nuestros problemas están en nuestra astucia y los enfoques realistas de la vida, pero tales personas definen el éxito en términos de la riqueza, la posición social, el poder político y la satisfacción de los sentidos: y, como los siervos de Cristo saben, si las metas de uno son los logros egoístas, el mundo está edificado de tal manera que en efecto uno sí puede ignorar al Salvador y lograrlo pero Korihor y sus co-humanistas piensan que lo están haciendo genialmente por sí mismos sin darse cuenta de que los que logran el éxito a costa de la fe y el amor están en una escalera mecánica que va hacia abajo, que están siendo guiados cuidadosamente, ayudados y consolados por Satanás, aquel diablo que engrasa la excusa del pecado.Por el contrario, aquellos que han aceptado el evangelio ven que el éxito real en este mundo es vencer el egoísmo y tornar las fuerzas de uno hacia la rectitud para bendecid a otros. Saben claramente que este tipo de éxito es un esfuerzo arduo y tirante hasta los dientes mismos de las fuerzas que hacen tan fácil el pecado. Saben que no es por ningún medio humano que pueden vencer al mundo. Después de todo lo que podemos hacer por el poder humano, aún no somos nada. Solo es cuando la gracia de Dios toca nuestras vidas que podemos vencer la maldad la valiosa misericordia de la rectitud. No puede haber vanagloria ni pretensión de que algún humano prospera. Toda la gloria se da a Dios, para aquellos que son fuertes como el maestro.El razonamiento humano es muy persuasivo para algunos porque es lisonjero. Naturalmente no nos gusta pensar que sin Él no podemos hacer nada. Es así que parte el séquito de Satanás incluyendo aquellos que saben de la veracidad del evangelio pero que insisten que realmente no necesitan mucha ayuda, sólo uno o dos consejos útiles y un poco de ayuda para ser resucitados. El siervo de Cristo, sin embargo, no será persuadido. El mucho ruego al Señor lo han despojado de todo orgullo humanista.El tercer razonamiento que usa Korihor es el relativismo. "...y no era ningún crimen que el hombre hiciese cosa cualquiera" (Alma 30:17). Una declaración más completa de este ataque de Korihor es la siguiente: debido a que no hay un Dios (él a firma) y que los hombres no viven después de la muerte, y como todas las supuestas "leyes" y "los mandamientos" solamente son dispositivos útiles para dar poder a los sacerdotes (él afirma), la única cosa importante en esta vida es el hacer lo que uno desea hacer- si lo puede conseguir. Cual actualizado suena Korihor! Pero este razonamiento es eterno, tan antiguo como el pecado mismo.Hay, por supuesto, muchas versiones del relativismo (sería difícil imaginar que el relativismo fuera absoluto). Una versión alienta el gozar de la organización social de la iglesia sin preocuparse mucho de la teología o los mandamientos religiosos. Otro tipo de relativismo dice que los mandamientos son muy buenos pero que están abiertos a la amplia interpretación individual. Un tercer tipo reconoce que hay mandamientos pero se permite el lujo de pecar porque "nadie es perfecto". Una cuarta interpretación dice que los mandamientos estaban bien cuando se dieron pero que han llegado a ser superfluos en nuestra época. Un quinto tipo de relativismo que usa Korihor, dice que estos eran malos desde el principio: son restricciones al alma del hombre que en realidad le impiden lograr la felicidad. Un sexto tipo, también usado por Korihor, dice que como un hecho es indiferente a otro, realmente no importa lo que hacemos.El gran poder de todos los métodos relativistas es que permite al individuo juzgar sus propias acciones. Por esta razón todos los otros relativistas son sensibles y simpatizantes a casi cualquiera de estos métodos. Korihor encontró a muchos que estaban complacidos con su relativismo aunque tal vez hubieran rechazado mucho de lo otro que él dijo. "y así les predicaba, desviando el corazón de muchos, haciéndoles erguir su cabezas en iniquidad" (Alma 30:18).En contraste total a la cantidad casi infinita de opciones personales disponibles en el camino ancho del relativismo está el camino del Salvador. Aquel camino recto y angosto que es hacer como él hizo: no buscar nuestra propia voluntad, sino hacer la voluntad de aquel que nos envió. Es obedecer en todas las cosas, obedecer sus palabras, las cuales son su ley, apenas sean escritas de revelación en revelación en nuestro corazón. Es depender solamente de sus méritos, considerándolo la única fuente de la rectitud. Es estar dispuesto a morir por él, crucificando a los ancianos con carencias y deseos mundanos para nacer de nuevo "como un niño: sumiso, manso, humilde, paciente, lleno de amor y dispuesto a someterse a lo que el señor juzgue conveniente imponer sobre él, tal como un niño se somete a su padre" (Mosiah 3:19).Así el evangelio enseña un camino que es absoluto, absoluto en el hecho que la fórmula para la rectitud siempre es la misma para cada persona, tiempo y circunstancia: tomar el nombre de Cristo, recordarle siempre y guardar todos los mandamientos que él no da. No hay otro camino a la rectitud, por que todo lo que no es por la fe en Cristo es pecado. ahora, es un poco extraño que Korihor haya encontrado éxito en encomendar el relativismo a los miembros de la iglesia en su tiempo. Porque aunque la iglesia es verdadera, los miembros de la iglesia no han superado aún no han superado las cosas del mundo, sin embargo muchos lo están tratando. Para muchos el esfuerzo es duro y el precio muy grande. Sea que abandonen la iglesia o no, ellos abandonan la senda estrecha y optan por alguna de las variedades del relativismo.Pero hay una cosa que el relativismo nunca puede hacer, aún dentro de la iglesia. El que se suscribe a cualquiera de las versiones del relativismo nunca será (a menos que se arrepienta) traído a aquellos sacrificios que prepararán a su alma para pasar una eternidad bendiciendo a otros. El relativismo nunca podrá purificar el corazón y la mente o transformar el cuerpo y la semblanza en la imagen del Salvador. ! Gracias sean a nuestro Dios que hay un camino recto y angosto, para aprender a amar con amor puro! Pero el precio es grande. Necesitamos colocar todo nuestro corazón, alma, mente y fuerza a su disposición. Necesitamos valorar todo de este mundo, incluyendo nuestras propias vidas, como la escoria y el desperdicio. Esto no significa negar la vida sino vivirla plenamente, disfrutar de la compañía del Espíritu Santo, aumentando en obras de amor que nos llevarán, sin vacilar, por el velo hasta llegar a la recompensa que sólo puede ser comprendida en la eternidad.Korihor no fue exclusivo de los tiempos del Libro de Mormon. Sus homólogos siempre han estado con la iglesia y ahora sólo aumentarán en el halago y en el futuro hasta el fin del mundo. ¿Que nos impedirá sucumbir a sus sofisterías? Se ofrece la siguiente receta contra la apostasía la cual ha sido probada por el el tiempo.1. Tener hambre y sed por la rectitud. Benditos son los que lo logran," por que ellos serán llenos del Espíritu Santo" (3 Nefi 12:6). La rectitud es bendecir a otros, ministrar sus necesidades, tanto temporales como espirituales. La maldad no es el único gran enemigo de la rectitud, la maldad en sí engaña a pocos. Un enemigo más sutil y por lo tanto más peligroso es creer que somos rectos, suponiendo que lo que nos complace a nosotros será bueno para otras personas.Tal vez la gran división entre los que buscan la rectitud y los que se creen rectos es que los que tienen hambre y sed por la rectitud verdadera no pueden descansar sino hasta que haya venido la satisfacción y la felicidad a los que procuran ayudar. Estos sienten dolor cuando otros están adoloridos. En contraste, los que se creen rectos a menudo se preocupan más por los hechos en vez de las personas, parecen regocijarse en las formas y tradiciones, en las fórmulas y en las normas, dan limosna a los pobres sin amarlos o buscar lo que queda ser el problema real.Aquellos que buscan la rectitud verdadera rápidamente aprenden una cosa, su propia impotencia. Se dan cuenta que no saben lo suficiente, que no son bastamente sabios, ni que tienen el poder suficiente para bendecir a otros como sus corazones lo desean hacer. Su hambre por rectitud les ha preparado para el evangelio y cuando escuchan sus buenas nuevas, no dejan pasar la oportunidad de hacer el convenio el amar al Salvador y de recibir su espíritu para que este les acompañe2. Aprender a vivir guiado por el Espíritu Santo. El espíritu nos enseña la veracidad del evangelio pero es otra cosa aprender a vivir guiado por el Espíritu Santo. La diferencia es la misma a la que existe entre escuchar un concierto de violín ejecutado con gran habilidad y reconocer su merito, y después dominar nosotros mismos el violín y poder tocarlo con igual habilidad.Este dominio es un asunto de aplicación constante y fuerza de voluntad. No hay ningún salto repentino a la rectitud, sólo el crecimiento lento de añadir línea a línea, precepto a precepto, gracia sobre gracia. Al rehacer nuestras vidas de esta manera, tarde o temprano cada pensamiento inapropiado, cada mal hábito, cada deseo malvado deberá ser comparado a la gloria de nuestro Salvador. Nosotros, no él, debemos tomar cada decisión difícil para probar todas las cosas y después aferrarnos a lo bueno.¿Cuantos experimentos y experiencias se necesitan? Sólo lo suficiente para poder entregarnos y ceder nuestros corazones al Salvador; suficientes experimentos para conocer, sin duda alguna, la voz del Salvador; suficientes experiencias de obediencia para aprender a amar con un amor puro y continuar en ello.3. Apoyar la autoridad del sacerdocio. Aquellos que han aprendido a vivir con el espíritu también se regocijan en la oportunidad de sostener a sus líderes designados por el sacerdocio la fe y las oraciones, ellos saben por el repetido testimonio el espíritu que la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es el reino de dios sobre la tierra y que aquellos que son sus líderes en los llamamientos del sacerdocio son designados y sostenidos por el Salvador. Como siervos del Salvador ellos también los sostienen.Debido a que ellos sostienen, llegan a ser poder y fuerza unida que la organización de la iglesia brinda para la obra de la rectitud en el mundo. Ellos apoyan con amor, tanto como esperan ser apoyados, siempre sostienen con fe y con rectitud, recibiendo instrucciones del Salvador y obedeciéndole en todas las cosas.4. Edificar el reino. Vivir en rectitud hace posible el establecimiento de Sión sobre la tierra. !Qué obra cuidadosa del sacerdocio debe haber para ver al resto, reunidos para ver con un solo ojo, teniendo una sola mente y corazón, viviendo en rectitud y sin pobres entre ellos! Entonces los reinos de este mundo se verán compelidos a admitir que éste desierto es el reino de Dios y de su Cristo, porque los habitantes se amarán el uno al otro, aún así como cristo les ama a ellos. Aquellos que apoyan tienen el gozo de ver el cumplimiento de las profecías ante sus propios ojos.El que tiene su hombro a la lid, el que honra y confía en el que dirige la obra, que sabe que está haciendo las cosas correctas por las causas correctas, no se deja llevar por la apariencia atractiva de la apostasía. Pero ¿qué tal los que no son tan maduros en la obra del Señor? ¿Hay alguna manera garantizada para prever la apostasía del recién nacido o del débil y enfermo? La respuesta correcta es no. El amor y la paciencia de los que son maduros los protegerán por un tiempo, pero al final no hay ninguna protección externa. La única protección eficaz es la fe personal, un testimonio personal. En cada generación Korihor se llevará consigo una parte de aquellos que no tienen un cimiento fundado sobre la roca. 

Bebed de la fuente

Bebed de la fuente

(Discurso pronunciado el 2 de octubre de 1974 durante la Conferencia General de la Sociedad de Socorro por B.R. McConkie.)

Tomo el texto de las palabras del Señor Jesús: "Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga". (Mateo 11:28 30.) Quiero hacer hincapié en tres frases: primero, 'Venid a mi'; segundo, "aprended de mí"; y tercero, "hallaréis descanso para vuestras almas".

Nos gustaría que todos los Santos de los Últimos Días leyerais todos los libros canónicos, que meditarais en vuestros corazones las verdades eternas que allí se encuentran y que os pusierais de rodillas y le pidierais orientación al Señor, con toda sinceridad y teniendo fe, para que las entendáis y comprendáis. Instamos a cada uno de vosotros para que las leáis, y no simplemente que leáis las palabras, sino que meditéis y oréis acerca de lo que estáis leyendo a fin de que nazca en vosotros el deseo de vivir en rectitud, que es el fruto del estudio de la palabra pura y perfecta de Dios. Deseamos que la Iglesia empiece a beber de la fuente el mensaje puro y perfecto que el Señor ha dado por boca de sus profetas, el mensaje que se encuentra en los libros canónicos de la Iglesia.

Aquellos que aman al Señor lo ' manifiestan viviendo de acuerdo con sus mandamientos; y aquellos que obedecen sus mandamientos son los que pueden obtener vida eterna en su reino.

Desde mi punto de vista, me parece formidable que estudiemos los cuatro Evangelios, ya que en éstos se encuentra la historia de la vida del Señor. Es ahí, más que en ningún otro lugar, donde podemos cumplir con la instrucción, "aprended de mí". Son la fuente a donde nos dirigimos para llegar a amar al Señor, y aquellos que aman al Señor lo manifiestan viviendo de acuerdo con sus mandamientos; y aquellos que obedecen sus mandamientos son los que pueden obtener vida eterna en su reino.

Nuestro deseo en esta vida es tener paz y gozo y heredar la vida eterna en cl mundo venidero. Estas son las dos bendiciones más grandiosas que a la gente le es posible heredar. Podemos obtenerlas leyendo y aprendiendo las palabras de vida eterna, aquí y ahora, y obedeciendo los mandamientos que nos preparan para la gloria inmortal en cl mundo venidero.

Ahora, permitidme hablar de estos maravillosos libros que conocemos como los cuatro Evangelios. Estos contienen tesoros escondidos y desconocidos. Todavía no hemos captado la llegar a saber con absoluta certeza la visión de lo que podemos extraer de forma en que El proclama que es el ellos. ¿Os sorprendería si os dijera que en los cuatro Evangelios hay más conocimiento, más verdad que se ha revelado concerniente a la naturaleza y a la clase de persona que es Dios, nuestro Padre, que en el resto de los libros canónicos? Todo lo que necesitamos hacer es aprender la manera de adquirir ese conocimiento. Necesitamos dirección y el Espíritu del Señor para que nos dirija a medida que estudiamos.

Vosotros recordaréis que Felipe se encontró con un eunuco de la Corte de Candace. El eunuco leía las profecías mesiánicas en el libro de Isaías. Felipe le preguntó: "¿Entiendes lo que lees? El dijo: ¿Y cómo podré, si alguno no me enseñare'?" (Hechos 8:26 31.)

Necesitamos que alguien nos enseñe la manera de estudiar los libros canónicos de la Iglesia, y después, si seguimos las sencillas fórmulas que se proveen, tendremos una nueva visión de entendimiento doctrinal, y nacerán en nuestro corazón nuevos deseos de vivir rectamente.

Consideremos los Evangelios. Estos son la historia de la vida del Señor; los evangelios hablan de El. El es el Hijo de Dios. En Cristo, Dios estaba mostrando al mundo la naturaleza y la clase de Ser que es. Es vida eterna conocer al Padre y al Hijo y poder llegar a ser como ellos son. Conocemos al Padre por medio de llegar a entender al Hijo. El Hijo es el revelador de Dios. Nadie viene al Padre, sino por el Hijo o por su palabra. Deseamos conocer al padre y al Hijo, y su historia principal se encuentra en los Evangelios.

¿Os sorprendería si os dijera que hay más conocimiento y doctrina acerca del sacrificio expiatorio del Señor Jesús en los cuatro Evangelios que en ninguna otra parte de las Escrituras? Todo lo que necesitamos es la llave para abrir ese conocimiento. Podemos Hijo de Dios.

Por ejemplo, hay el relato en que sana a uno que estaba ciego de nacimiento. Lo hace sin que se le pida y lo hace con el propósito de reunir a una congregación. Por todo Jerusalén se da a conocer este incidente. La muchedumbre se congrega para ver qué es lo que El está haciendo. Después, a la congregación, les enseña: "Yo soy el buen pastor", o en otras palabras, "Yo soy el Señor, Jehová". En su sermón declara: "Yo y el Padre uno somos". Predica un grandioso sermón para declarar que es el Hijo de Dios, sus palabras son verificadas porque abrió los ojos del hombre que había nacido ciego. (Juan 9 y 10.)

La misma cosa se ilustra cuando levanta a Lázaro de los muertos. Jesús viene y predica un sermón en el cual dice: "Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá". En otras palabras, dice: "La inmortalidad viene por mí; la vida eterna es por mí y por medio de mí. Yo soy el Hijo de Dios y hago que estas cosas sean posibles". Y para que no haya ninguna duda acerca de su doctrina, les manda que quiten la piedra de la puerta de la tumba, y dice: "¡Lázaro, ven fuera!", y el cuerpo que ya había empezado a descomponerse se levanta y sale. El levantar a Lázaro de entre los muertos es otro testigo, para todo el mundo y por todas las eternidades, de que el Hombre que lo hizo es en realidad la resurrección y la vida; que la inmortalidad y vida eterna vienen por El; que El es el Hijo del Dios Viviente. (Juan 9 y 10)

Veamos otro ejemplo: Después de su resurrección, Jesús camina por el camino de Emaús y conversa con dos de sus discípulos. Se da a conocer cuando parte el pan. Poco después se aparece en el aposento alto a diez de los Apóstoles (Tomás no se encontraba presente) cabe mencionar que era una congregación de los santos, en los cuales, sin lugar a dudas, se encontraban hermanas fieles de esos días, y a todo el grupo, no sólo a los diez, les pregunta: "¿Tenéis aquí algo de comer'?" Entonces le dan parte de un pez asado y un panal de miel. El lo toma y come delante de ellos. Entonces palpan las marcas en sus manos y en sus pies y le meten la mano en el costado. Qué gran ocasión para la enseñanza. Ese pequeño episodio que sucedió en el camino a Emaús y culminó en el aposento alto es la ilustración más grandiosa, de todas las revelaciones jamás dadas, en cuanto a la clase de persona que es un ser resucitado y la manera en que nosotros, que fuimos creados a su imagen, podemos llegar a ser si somos fieles en todas las cosas. (Lucas 24.)

Os estoy sugiriendo que todos tenemos una oportunidad maravillosa de llegar a amar al Señor y de obtener el deseo de obedecer sus mandamientos, y como resultado, ser herederos de paz en esta vida y la vida eterna en el mundo venidero. No es sólo leer; es leer, meditar y orar para que el Espíritu del Todopoderoso sea partícipe en el estudio y nos dé entendimiento.

Hace algunos años decidí realizar un estudio profundo de los cuatro Evangelios como se encuentran en el Nuevo Testamento. Cuando terminé, utilizando las palabras de Juan como texto "Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre" (Juan 20:31), escribí lo siguiente:

"Y así terminan los evangelios

"Esos sagrados escritos que hablan del nacimiento, ministerio, misión, sacrificio expiatorio, resurrección y ascensión del Hijo de Dios;

"Esos registros revelados que enseñan con poder y convicción las verdades eternas en las cuales los hombres deben creer para obtener la salvación en el reino de Dios;

"Esos relatos verídicos de la vida de Cristo que llevan al hombre a amar al Señor y obedecer sus mandamientos;

"Esos sagrados y solemnes testimonios que abren la puerta para recibir la paz en esta vida y la vida eterna en el mundo venidero.

"En estos sagrados escritos, en estos relatos del evangelio, en estos testimonios de la vida de nuestro Señor

"Vemos a Jesús el Todopoderoso, el Creador de todas las cosas desde el principio recibir un tabernáculo de barro en el seno de María.

"Nos paramos cerca del Infante en el pesebre y escuchamos voces celestiales proclamar su nacimiento.

"Lo observarnos enseñando en el templo y confundiendo a los hombres sabios cuando sólo tenía doce años de edad.

"Lo vemos en el río Jordán sumergirse bajo las manos de Juan, mientras que los ciclos se abren y el personaje del Espíritu Santo desciende corno paloma; y escuchamos la voz del Padre hablar con palabras de aprobación.

"Varaos con El hasta el desierto a un lugar apartado donde el diablo lo tienta, lo trata de engañar y busca la manera de extraviarlo de las sendas de Dios.

"Nos maravillan y sorprenden sus milagros; habla y los ciegos ven; toca y los sordos oyen; manda y los cojos caminan, los paralíticos se levantan de sus careas, los leprosos son limpiados y los espíritus malignos abandonan los lugares de los cuales se han apropiado.

"Nos regocijamos ante el milagro de ver almas enfermas de pecado recuperarse, de discípulos que dejan todo lo que tienen para seguirlo, de santos que vuelven a nacer.

"Nos maravillamos cuando los elementos obedecen su voz: camina sobre el agua; las tormentas cesan; castiga a la higuera y ésta se marchita; convierte las aguas en vino; con unos cuantos pescados y un poco de pan alimenta a miles.

Los cuatro Evangelios contienen tesoros escondidos y desconocidos. Todavía no hemos captado la visión de lo que podemos extraer de ellos. De acuerdo con la inspiración divina, muchos padres están usando los libros canónicos pura enseñarles a sus hijos las doctrinas del reino.

Al leer las Escrituras, debemos meditar y orar para que el Espíritu sea partícipe en el estudio y nos dé entendimiento.

"En Betania nos sentamos con el Señor de vida, como hombre, en la intimidad del círculo familiar; lloramos con El en la tumba de Lázaro; ayunamos y oramos a su lado cuando se comunica con su Padre; comemos, dormimos y caminamos con El por las sendas y en las aldeas de Palestina; lo vemos hambriento, sediento, cansado, y nos maravillamos de que un Dios deseara pasar por tales experiencias terrenales.

"Bebemos profundamente de sus enseñanzas; escuchamos parábolas que jamás hombre alguno profirió; aprendemos lo que significa escuchar a uno con toda autoridad anunciar la doctrina de su Padre.

"Lo vemos:

"Lleno de pesar llorando por sus amigos, lamentándose por la destrucción inminente de Jerusalén;

"Compasivo perdonando los pecados, cuidando a su madre, sanando a los hombres física y espiritualmente;

Enojado limpiando la casa de su Padre, mostrando indignación justa por la profanación de la misma;

"Triunfante al entrar en Jerusalén en medio de los gritos de hosanna al Hijo de David, transfigurado ante sus discípulos en el monte, parado en toda la gloria de la resurrección en una montaña en Galilea.

"Nos reclinamos con El en un aposento alto, separados del mundo y escuchamos algunos de los sermones más grandiosos de todos los tiempos, mientras que participamos de los emblemas de su cuerpo y su sangre.

"Oramos con El en Getsemaní y temblamos bajo el peso de la carga que El lleva a medida que grandes gotas de sangre salen de cada uno de sus poros; bajamos la cabeza avergonzados cuando Judas le da el beso de la traición.

"Estamos a su lado ante Anás y Caifás; vamos con El ante Pilato y Herodes y otra vez Pilato; participamos del dolor, sentimos los insultos, temblamos ante la burla y sentimos repugnancia por la terrible injusticia e histerismo que lo lanzan inescapablemente hacia la cruz.

"Sentimos el pesar de su madre y otros en el Gólgota cuando los soldados romanos le traspasan con clavos sus manos y sus pies; temblamos cuando la espada le hiere el costado, y le acompañamos en el momento en que voluntariamente da su vida.

"Estamos en el jardín cuando el ángel quita la piedra, cuando sale revestido de inmortalidad; caminamos con El en el camino a Emaús; nos hincamos en el aposento alto y sentimos las marcas de los clavos en sus manos y en sus pies y metemos la mano en el costado, y con Tomás exclamamos: `¡Señor mío, y Dios mío!'

"Caminamos hacia Betania y allí, mientras ángeles ministran, presenciamos su ascensión para estar con su Padre; y nuestro gozo es completo porque hemos visto a Dios con el hombre.

"Vemos a Dios en El porque sabemos que Dios era en Cristo, manifestándose al mundo a fin de que todos los hombres conocieran esos Seres Celestiales, el conocimiento de los cuales es la vida eterna.

"Y, ahora, ¿qué más podemos decir acerca de Cristo? ¿De quién es Hijo? ¿Qué obras fueron las que realizó? ¿Quiénes pueden testificar hoy día de estas cosas?

"Y ahora, que quede escrito nuevamente yes el testimonio de todos los profetas de todos los tiempos que El es el Hijo de Dios, el Unigénito del Padre, el Mesías prometido, el Señor Dios de Israel, nuestro Redentor y Salvador; que vino al mundo para dar a conocer al Padre, para revelar nuevamente el evangelio, para ser nuestro gran Ejemplo, para llevar a cabo la expiación eterna e infinita; y que pronto vendrá otra vez para reinar personalmente sobre la tierra y para salvar y redimir a todos aquellos que lo aman y lo sirven. "Que también quede escrito, tanto en la tierra como en los cielos, que yo también sé de la verdad de estas cosas de las cuales han testificado los profetas. Porque estas cosas me han sido reveladas por el Espíritu Santo, y por lo tanto testifico que Jesús es el Señor de todo, el Hijo de Dios, por cuyo nombre se logra la salvación." (Bruce R. McConkie, Doctrinal New Testament Commentary, vol. I , págs. 873 876. )

Ahora, lo maravilloso acerca del sistema de la religión revelada que Dios nos ha dado en estos días es, primeramente, que es verdad; segundo, que cada hombre, mujer y niño en la Iglesia puede llegar a tener el conocimiento absoluto, nacido del Espíritu, la convicción firme y segura de que Jesús es el Señor, de que la salvación está en Cristo, y que si vamos a El y aprendemos de El y obedecemos sus mandamientos, tendremos paz, gozo y felicidad en esta vida y seremos herederos de la vida eterna en el mundo venidero.

Instamos a todos en la Iglesia a beber de la fuente; a estudiar los libros canónicos de la Iglesia; a leer, meditar y orar; a pedirle a Dios comprensión; a obtener el poder del Espíritu Santo en sus vidas para que cada persona sepa, independientemente de otra, acerca de la verdad y la divinidad de estas cosas, porque de allí se deriva el gozo y la satisfacción y la paz que ofrece el evangelio.

Dios permita que así sea. Esta obra es verdadera y es del Señor. Su mano está en ella; El ha decretado el éxito. Continuará progresando, y vosotros y yo, en esta vida y en la venidera, heredaremos estas gloriosas bendiciones si hacemos ahora aquellas cosas que estoy seguro todos sabemos en nuestro corazón que debemos hacer. En el nombre del Señor, Jesucristo. Amén.

Meditemos las Escrituras

Meditemos las Escrituras

Algunas personas aman las escrituras. En la antigüedad Nefi escribió: "Mi alma se deleita en las escrituras" (2 Nefi 4:15). En nuestros días el Élder Jeffrey R. Holland, del Consejo de los Doce, escribió: "Ciertamente los mejores de entre 'los mejores libros' son las escrituras." Y el Presidente Gordon B. Hinckley escribió: "Estoy agradecido por el énfasis para leer las escrituras. Espero que para ustedes llegue a ser algo más agradable que un deber; más bien, que se convierta en un romance con la palabra de Dios. Les prometo que cuando las lean sus mentes se iluminarán y sus espíritus se elevarán. Al principio podrá parecer tedioso, pero se convertirá en una maravillosa experiencia con los pensamientos y palabras de asuntos divinos." Otras personas son menos entusiastas. Un maestro en funciones de la Escuela Dominical, con una Maestría, preguntó en un momento sincero: "¿Por qué las escrituras no fueron mejor escritas? Son tan difíciles de entender." Una líder de estaca previno a sus maestras: "Tendrán que usar las escrituras en algunas de las lecciones del manual. No hay otra opción." Un discursante en la reunión sacramental, aparentemente preocupado por poner a la gente a dormir, se disculpó por leer un versículo de las escrituras. Un discursante en una reunión general del sacerdocio empezó a leer un largo pasaje de El Libro de Mormón, y un bostezo se esparció contagiosamente por el tabernáculo. Un padre devoto se pregunta: "¿Por qué debo leer las escrituras si vivo y enseño principios del evangelio?" Un obispo, en su desesperación, urgió a sus miembros a que por lo menos cargaran con El Libro de Mormón una vez al día a ver si tal vez lo hallaran abierto y se encontraran a sí mismos leyéndolo.¿Por qué muchos miembros activos de la iglesia no aman las escrituras? Creemos que es porque no han aprendido a meditarlas. Meditar, de acuerdo con el diccionario Webster, significa "sopesar en la mente; pensar o considerar de manera especial, de forma tranquila, sobria y profunda." Luego de un extenso discurso, el Salvador dijo a los Nefitas que necesitaban tiempo para meditar y orar acerca de lo que él estaba diciendo: "percibo que sois débiles, que no podeís comprender todas las palabras que el Padre me ha mandado que os diga en esta ocasión. Por tanto, id a vuestras casas y meditad en las cosas que os he dicho, y pedid al Padre en mi nombre para que podaís entender" (3 Nefi 17:2-3). Él ha repetido este consejo en nuestro tiempo: "Mis amigos, os dejo estas palabras para que las mediteis en vuestro corazón, junto con este mandamiento que os doy, de llamarme mientras estoy cerca. Allegaos a mí y yo me allegaré a vosotros; buscadme diligentemente y me hallareis; pedid y recibireis; llamad y se os abrirá" (D&C 88:62-63). De manera que si no comprendemos ni apreciamos las escrituras el consejo del Señor es meditar y orar en cuanto a ellas. Más específicamente, primero debemos meditar y luego orar. Como dice el Señor: "Debes estudiarlo en tu mente, entonces has de preguntarme si está bien" (D&C 9:8).El consejo del Señor es bueno, pero muchos de nosotros tenemos nuestras razones para no seguirlo. Por una parte, la mayoría de nosotros no está acostumbrado a meditar: "Difícilmente he leído algo con detenimiento. Me parece demasiado trabajo." Muchos de nosotros sentimos que no tenemos tiempo: "Tengo tanto que hacer que no puedo estar sentado pensando en el significado de una escritura." Muchos otros no confiamos en nuestra capacidad para indagar profundamente: "Empezaré haciendo preguntas tontas y me sentiré como un bobo. Inclusive puedo comenzar a hacer preguntas insólitas que me confundirán y harán que parezca que las escrituras no las apoyan, entonces comenzaré a perder mi testimonio y me convertiré en hereje." Otros todavía no hemos percibido lo que podemos aprender de las escrituras: "Realmente no sé como el Señor permitió que esto ocurriera, pero usualmente las escrituras son aburridas - la misma cosa una y otra vez - o bien son obscuras. Tal vez el Señor puso las partes aburridas para quienes hay que repetirles las cosas varias veces, y las partes desconcertantes para los estudiosos que les gusta ese tipo de cosas." Cualquiera que sea la razón, el resultado de no considerar las escrituras con reflexión y oración cuando las leemos siempre será el mismo: no nos deleitaremos en ellas.Podemos preguntarnos por qué las escrituras deben meditarse para poder entenderlas y apreciarlas. Después de todo, no necesitamos meditar los periódicos o revistas. Las entendemos en la primera lectura. ¿Qué es lo que hace diferente a las escrituras?Una analogía nos puede ayudar. Las escrituras son como una sinfonía. El problema con la sinfonía, si es que se le puede llamar problema, es que hay tanto que se interpreta al mismo tiempo que un oyente inexperto se siente desconcertado, no sabiendo que tiene que oír, o como ponerle sentido a todo. Pero el amante de la música sabe lo que tiene que hacer. Él selecciona la composición interpretada por las cuerdas, la compara con la variación que hacen de la misma los oboes, y escucha si el compositor está alegre, reflexivo o gozoso. A diferencia del novato, él oye y siente los efectos de los detalles que dan a la sinfonía, en toda su complejidad, su poder e impacto.La habilidad para percibir e interpretar los detalles típicamente distingue a un experto de un aficionado. Cuando una arquitecto observa una catedral, un puente, o una casa, ella ve más de lo que la mayoría de nosotros ve, y no es porque tenga una mejor vista. Lo que ella ve está allí para todos los que observan, pero ella sabe que buscar. Lo mismo con la persona que aprecia las artes visuales. Tal persona ve una pintura de manera diferente a un novato. Sus ojos se mueven de manera diferente, deteniéndose en los diferentes rasgos, conectado diferentes puntos, siguiendo la pista a los de otra manera inadvertidos patrones.Cuando la mayoría de nosotros habla, nos contentamos con captar la esencia del mensaje, pero una persona de discernimiento presta atención al tono de voz, a las expresiones del rostro del orador, a la elección de las palabras, y ve dentro del alma de la persona. Hugh Nibley escribió en cuanto a Brigham Young:Una gran silla de cuero negro ocupaba un lugar en la oficina de Brigham Young en la Casa del León; esta miraba hacia la ventana de la pared opuesta y al escritorio del presidente en medio del cuarto. Los visitantes que por primera vez entraban a la oficina se encontraban de cara con la fuerte luz del día y los calmos ojos azules del Hermano Brigham, quien se sentaba en su escritorio dando la espalda a la ventana, aguardando tranquilamente a que su invitado dijese algo. Después de todo el hombre lo había ido a ver, y simplemente era correcto dejarle exponer su asunto. El Presidente Young, de acuerdo con lo que contó el Abuelo [Charles W. Nibley], nunca diría algo durante los primeros tres minutos, y al terminar esos tres minutos él sabía exactamente la clase de hombre con el que estaba tratando, y la naturaleza - ambiciosa, benigna, o siniestra - de su asunto. "¡Y él nunca (aquí el Abuelo golpeó el brazo de su silla) tuvo que cambiar de opinión!" Sus técnicas de psicoanálisis, cuero negro y todo, fueron bastante apropiadas. Brigham Young acostumbraba decir que ningún hombre, si se le permitía hablar, podía evitar el revelar su verdadero carácter. Sin embargo, el verdadero carácter de una persona se revela únicamente al escucha observador y meditativo. Al igual que la música sinfónica, las catedrales, las pinturas, y el habla, las escrituras son ricas en detalles para meditar. Y es precisamente la riqueza de las escrituras, la intrincada trama de verdades que contienen, lo que las hacen perdurables, y es lo que nos hace desear volver a meditarlas una y otra vez. Ellas no son como los libros o canciones más populares cuyo contenido total se agota en una lectura u oída rápida. Su equivalente culinario es una comida gourmet, compleja en sabor, rica en nutrientes, no la comida rápida a la que la mayoría de nosotros estamos acostumbrados. Las escrituras son para deleitarnos en ellas una y otra vez. ¿Qué hacemos entonces cuando hallamos obstáculos en vez de ayudas al leer las escrituras? Meditamos. Si leemos un versículo que nos deja perplejos o aburridos no lo hacemos a un lado ni nos forzamos a pasarlo. Nos detenemos, ahondamos, sopesamos, relacionamos, y descubrimos nuevos significados. Si no estamos aprendiendo suficiente, nos preguntamos que hemos obviado. Si hay una repetición, buscamos las razones de esa repetición. Si parece que no hay conexión entre dos versículos, tratamos de descubrir como ambos se relacionan. Y si estamos enseñando una clase y no obtenemos alguna reacción a cierto pasaje de las escrituras no pasamos a un nuevo material. Observamos los detalles del pasaje conjuntamente con la clase hasta que surja nueva luz. Después de todo son las escrituras las que estamos leyendo, los mejores entre los mejores libros, y somos los Santos del Señor; y él nos ha prometido que podemos entender y amar sus palabras. En nuestro propio estudio de las escrituras hemos encontrado que el hacernos ciertas preguntas nos ayuda a descubrir y entender importantes detalles sobre un pasaje; estas preguntas nos ayudan a meditar. Creemos que para ser fieles lectores de las escrituras necesitamos estar llenos de preguntas, así como un niño de cuatro años está ansioso por entender y creer en las palabras de sus padres. En el resto de este artículo listaremos ciertos tipos de preguntas y mostraremos como el hacérnoslas y el tratar de responderlas nos ayuda a meditar en las escrituras. Obtendrá mejores resultados si trata de responder nuestras preguntas antes de leer nuestras respuestas. De esta manera, en vez de meramente aprender más en cuanto a lo que nosotros pensamos cuando estamos meditando, usted aprenderá que pensar cuando medita. Recuerde, los comentarios que hacemos son simplemente nuestra respuesta a las escrituras, dados nuestro entendimiento, experiencia, y estudio. No son doctrinalmente o de otra forma definitivos en ninguna manera. Usted podrá ver cosas que nosotros hemos obviado. Su respuesta a como medita es lo importante. Recuerde también que sus puntos de vista pueden cambiar y aumentar cuando usted vuelve a leer un pasaje de escritura. No importa lo que vea ahora, bien podrá ver más en otra oportunidad. Marco
José Smith enseñó lo que él llamó una clave por la cual él comprendía las escrituras. Él dijo: "Me pregunto ¿Cuál fue la pregunta que ocasionó la respuesta?" En otras palabras, se preguntaba en cuanto a la situación que originó el pasaje. Este es el Marco. El marco de un pasaje puede incluir la geografía de un área, la historia y las costumbres de las personas, o el comportamiento anterior de los individuos involucrados. Frecuentemente los aspectos importantes del marco se hallan en las escrituras mismas, aunque podemos necesitar buscar información relevante. A menudo, es útil consultar los mapas y el Diccionario Bíblico que está en el reverso de la edición SUD de la Biblia. También son útiles otros libros históricos y de referencias. Por supuesto que para saber que circunstancias son relevantes necesitamos comprender el pasaje en sí. Los dos obran interactivamente: cuanto más entendemos el pasaje más sabemos que es relevante en el marco; y cuanto más sabemos del marco entendemos más cabalmente el pasaje. Aquí hay algunos ejemplos de preguntas en cuanto al marco.
Nefi escribió un pasaje poético similar a los salmos de David (vea 2 Nefi 4:17-35). Algunos intelectuales SUD lo llaman el Salmo de Nefi. Nefi empieza: "¡Oh miserable hombre que soy! Sí, mi corazón se entristece a causa de mi carne, y mi alma se aflige a causa de mis iniquidades." Pregunta: ¿Por qué está Nefi tan perturbado? Aquí está lo que hemos hallado: antes de que Nefi escribiera este Salmo Lehi murió y los hermanos mayores se enojan con Nefi cuando él trata de aconsejarles. Justo antes que el salmo se escribiese la familia se divide. Nefi debe haber deseado mantener a la familia unida, porque él había visto en visión lo que significaría la separación: guerras y contiendas, y finalmente la aniquilación de su pueblo (véase 1 Nefi 12:1-3, 19). Pero sin Lehi cerca, el tratar de mantener a la familia unida debe haber sido más frustrante que nunca. Este pasaje revela que Nefi está molesto y deprimido a causa de la situación en la que se encuentra, lo que debe ser el motivo por el que se llama a sí mismo "miserable". Pero antes de que termine el salmo Nefi se vuelve al Señor y encuentra la paz y el valor que le permite dejar a sus hermanos. La historia de David y Betsabé marca una terrible transición en la vida de David (véase 2 Samuel 11-12). ¿Qué llevó a David a caer? (Pista: vea el versículo 1 del capítulo 11.) El versículo 1 dice "Y aconteció al año siguiente, en el tiempo (del año) en el que los reyes salen a la guerra, que David envió a Joab, y con él a sus siervos, y a todo Israel; y destruyeron a los Amonitas, y sitiaron Rabá. Pero David se quedó en Jerusalén." Así que en vez de guiar a sus ejércitos a la batalla, como era apropiado para un rey en esa época del año, David permaneció en Jerusalén. El escritor parece usar mucho tacto al decir que la irresponsabilidad del Rey David como comandante de sus ejércitos, y tal vez su amor por una vida de lujos en la capital fueron, en parte, la causa de su comportamiento inmoral. Podríamos haber perdido esta conexión entre la irresponsabilidad y la inmoralidad si no nos hubiésemos detenido para preguntarnos en cuanto al marco. Significado de Palabras y Frases.
Los diccionarios, las concordancias, y otras traducciones de la Biblia pueden ayudarnos a entender el significado de palabras y frases poco familiares en las escrituras. Aquí algunos ejemplos:
¿Cuál es el significado de la frase "en el momento oportuno" en el pasaje que dice "Reprendiendo en el momento oportuno con severidad, cuando lo induzca el Espíritu Santo" (D&C 121:43)? Para esta pregunta el mejor libro de referencia es un diccionario. En inglés la palabra que se traduce "en el momento oportuno" es "betimes". Según el Diccionario Webster de 1828 (Un diccionario norteamericano de la época de José Smith), "betimes" no significa "en algún momento" como alguien podría pensar; este significa "oportunamente; en el momento preciso; antes de que sea tarde." De manera que si dejamos que el mal comportamiento de nuestros hijos se apile sin corrección y luego explotamos, estamos obrando mal; hemos esperado demasiado. Salomón escribió con el mismo espíritu: "El que lo ama [a su hijo] con desde temprano lo corrige" (Proverbios 13:24).Mateo, al describir el bautismo de Jesús, escribió: "Y Jesús, después que (él) fue bautizado, subió luego del agua, y he aquí, los cielos le fueron abiertos, y (él) vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él" (Mateo 3:16). ¿Los pronombres (él), le, (él), y él se refieren a Juan o a Jesús? (Pista: Vea Juan 1:32-34 - una referencia que hallamos en la concordancia al buscar la palabra paloma.) El relato de Juan aclara el de Mateo. El primero y él último de los pronombres se refieren a Jesús, quien fue bautizado y sobre quien descendió el Espíritu, mientras que los dos intermedios se refieren a Juan, quien presenció los cielos abiertos y al Espíritu descender sobre Cristo.En Doctrina y Convenios el Señor dice: "Y cuando llegue el tiempo de los Gentiles resplandecerá una luz entre los que se asientan en tinieblas, y será la plenitud de mi evangelio; pero no lo reciben, porque no perciben la luz, y apartan de mí su corazón a causa de los preceptos de los hombres. Y en esa generación serán cumplidos los tiempos de los gentiles" (D&C 45:28-30). ¿Quiénes son los Gentiles? ¿Qué son los tiempos de los Gentiles? ¿Y qué quiere decir que se cumplirán los tiempos de los Gentiles? En el uso común de la palabra en la Biblia un gentil es una persona que no es de la fe o de la nación judía. La concordancia de la Biblia nos dice que las palabras Hebrea y Griega de las cuales se traduce el término gentil significa gente extranjera. Los recopiladores de la versión del Rey Santiago tradujeron las palabras Griega y Hebrea en diferentes lugares como "gentil", "pagano", "nación", y "pueblo". Pero en las escrituras modernas las gentes a las que se refieren como gentiles son los miembros de las iglesias apóstatas Cristianas, quienes creen en el Dios de la Biblia pero que no comprenden correctamente el evangelio, pues su entendimiento está corrupto debido a filosofías paganas (vea 3 Nefi 21:14-23; D&C 90:6-10). Los gentiles que Nefi vio en visión eran gente de tez blanca quienes habían recibido y corrupto la Biblia, y se habían establecido en el Nuevo Mundo (vea 1 Nefi 13). Esta descripción encaja con las naciones Cristianas de Europa. Orson Pratt se refirió a las "naciones y reinos de los Gentiles" como "las naciones de la Cristiandad." Es interesante notar que estas naciones son herederas de la civilización Greco-Romana en lo político, lo cultural, y tal vez, en parte, en lo biológico: la civilización gentil a la que se llevó el evangelio luego de que los Judíos rechazaron a Cristo.La frase "el tiempo de los Gentiles" aparece solo en esta sección de Doctrina y Convenios y en Lucas 21:24, en donde Jesús dice: "Jerusalén será hollada por los Gentiles, hasta que los tiempos de los Gentiles se cumplan." Nefi nos da el trasfondo por el cual podemos entender esta frase, aunque él mismo no la usa: "Y después que él [el Salvador] se haya manifestado a los Judíos y también a los Gentiles, entonces se manifestará a los Gentiles y después a los Judíos, y los últimos serán los primeros, y los primeros serán los últimos" (1 Nefi 13:42). Así que parece ser que el tiempo de los Gentiles es el período en los últimos días cuando el evangelio en su plenitud sea tomado de entre los Gentiles. Este período empieza con la restauración (vea D&C 45:28) y termina cuando los Gentiles rechazan el evangelio.La frase "plenitud de los Gentiles" aparece en Romanos 11:25; y el verbo griego del cual se traduce, cuando se aplica a un período o tarea, significa "terminar". Entonces decir "los tiempos de los gentiles se cumplirán" significa que terminarán. Cuando se acaben, la plenitud del evangelio será tomada de los gentiles y volverá a la casa de Israel (vea 3 Nefi 16:10-11).El pasaje previo dice: "Y vivirán hombres en esa generación que no morirán hasta que vean una plaga arrasadora, porque una enfermedad desoladora cubrirá la tierra" (D&C 45:31). ¿Qué es una plaga? De acuerdo con el Diccionario Webster de 1828 la palabra plaga significa "un azote; un látigo hecho de una correa o de cuerda; un instrumento de castigo o disciplina," y "Persona o cosa que gravemente aflige, hostiga o destruye; particularmente cualquier mal o calamidad continuos." La plaga particular a la que se hace mención aquí es una enfermedad desoladora que vendrá en la generación en la que los Gentiles rechacen el Evangelio. No podemos leer esto en nuestra generación sin pensar en la guerra biológica. La plaga puede ser el motivo por el que se haga salir a los misioneros de las naciones gentiles, tal como en tiempos pasados ocurrió temporalmente al sacarlos de países en guerra.Actitud del Orador
Cuando alguien habla o escribe por un lapso de tiempo hace manifiesta su actitud hacia el tema, sus escuchas, y a sí mismo. El aprender a discernir la actitud en las escrituras puede ayudarnos a discernir esta en nuestras interacciones con otros.
¿Cuál es la actitud de Sherem cuando le dice a Jacob: "Hermano Jacob, mucho he buscado la oportunidad para hablar contigo" (Jacob 7:6)? Parece ser que él enfatiza su propia amabilidad al "hermano Jacob", a quien considera un blasfemo (vea Jacob 7:7), y su propia diligencia para descarriarle. Sherem parece considerarse muy importante. Jacob nos dice que él usaba "mucha lisonja, y mucha elocuencia, según el poder del diablo" (Jacob 7:4).¿Cuál es la actitud de Pilato hacia Cristo y la verdad cuando le dice a Jesús: "¿Qué es la verdad?" (Juan 18:38) No creemos que Pilato sea sincero al preguntar sobre la verdad. Parece ser cínico con cualquiera, incluido el Cristo, como para saber la verdad. ¿Cuál es la actitud del Señor cuando dice en cuanto a los enemigos de los Santos: "Dejadlos que propongan sus fuertes razonamientos en contra del Señor" (D&C 71:8)? ¿Realmente cree él que ellos tienen fuertes razonamientos en su contra? Nos parece que el Señor aquí esta siendo irónico. Cuando aparentemente reconoce que ellos tienen "fuertes razonamientos", en realidad está diciendo cuan vano es argumentar contra él.Comparaciones con las Escrituras
El comparar cosas es el sello de la meditación. Se pueden comparar muchas cosas en las escrituras: individuos, actitudes, eventos, reacciones, temas. En las escrituras frecuentemente dos cosas similares de alguna manera, pero diferentes en otra son colocadas lado a lado para que podamos compararlas. Por ejemplo, las reacciones de María y Zacarías a mensajes similares del ángel Gabriel. Las escrituras también contienen relatos paralelos de eventos y mensajes, por ejemplo, los cuatro evangelios, los múltiples relatos de la creación, los capítulos de Isaías en la Biblia y en El Libro de Mormón; todos ellos nos invitan a comparar. También podemos comparar eventos o individuos en las escrituras con aquellos que nos son familiares fuera de ellas. Nefi lo hizo y dijo "Apliqué las escrituras a nosotros mismos, para nuestro provecho e instrucción" (1 Nefi 19:23). Podemos entender las profecías al buscar elementos históricos que las cumplen.
Cuando el Señor les preguntó a Adán y Eva si ellos habían participado del fruto prohibido, ellos no respondieron simplemente "Sí, lo hicimos." En vez de eso Adán respondió: "La mujer que tú me diste, y mandaste que permaneciese conmigo, me dio del fruto del árbol, y yo comí" (Moisés 4:18). Eva respondió: "La Serpiente me engañó, y yo comí" (Moisés 4:19). ¿En que se asemejan las respuestas? Aunque ambos, Adán y Eva, admitieron haber comido del fruto, trataron de eludir su responsabilidad, Adán en Eva, y Eva en la Serpiente. Hoy aún alegamos "circunstancias atenuantes" cuando nos sentimos culpables.¿En que se parecen y en que difieren Alma hijo y Korihor? Alma y Korihor eran ambos expertos oradores que usaron sus persuasivos poderes para lisonjear y engañar a la gente para que dejasen la iglesia y cometiesen pecado. Ambos fueron heridos de mudez por sus iniquidades, Alma por el terror a causa de la advertencia de un ángel, y Korihor por un profeta en respuesta a su pedido por una señal. Aquí terminan las similitudes. Alma aceptó la responsabilidad por sus pecados, "arrepintiéndo[s]e casi hasta la muerte" (Mosíah 27:28) y llegó a ser un gran misionero de rectitud. Por otra parte Korihor culpó al diablo por sus pecados quien, según él, se le había aparecido como un ángel de luz. No se arrepintió y murió mudo. El profeta que hirió de mudez a Korihor fue el entonces maduro Alma. Su propio pasado y su arrepentimiento deben haberle dado luz en cuanto al alma de Korihor, pues le dijo: "Si te fuera quitada esta maldición, de nuevo volverías a desviar el corazón de este pueblo; por tanto hágase contigo según la voluntad del Señor" (Alma 30:55).En la historia de Jonás leemos acerca de sus compañeros marineros. Estos hombres hicieron todo lo posible por evitar lanzar a Jonás por la borda, aún después que él les dijo que deberían hacerlo para apaciguar a su Dios (Vea Jonás 1:4-16). ¿Por qué este incidente es significativo en la historia de Jonás? Los compañeros gentiles de Jonás nos ofrecen un severo contraste con Jonás mismo, quien deseaba que el Señor destruyese toda la ciudad de Nínive, aún después que ellos se habían arrepentido. La compasión de los marineros por Jonás y la reverencia que demostraron por su Dios hacen que el egoísmo y el enojo de Jonás sean más repulsivos.¿En que son similares la historia de Jonás y la Parábola del Hijo Pródigo (Lucas 15:11-32) tanto en caracteres como en tema? Ambas historias nos hablan en cuanto a pecadores (la gente de Nínive, el hijo pródigo), una persona que perdona (el Señor, el padre del pródigo), y de una persona que no perdona (Jonás, el hermano del pródigo). Ambas historias nos enseñan en cuanto al amor y al perdón en vez de el condenar, al mostrarnos la bondad en los que consideramos pecadores y la maldad en lo que se consideran a sí mismos rectos pero que no tienen amor.Mensajes Implicados
Debido a que las escrituras implican más de lo que realmente hacen constar podemos aprender más de ellas cuando leemos entre líneas.
En Doctrina y Convenios 20:5-6 el Señor dice de José Smith: "Después de habérsele manifestado verdaderamente a este primer Élder que había recibido la remisión de sus pecados, de nuevo se vio envuelto en las vanidades del mundo; pero después de arrepentirse y de humillarse sinceramente mediante la fe, Dios le ministró por conducto de un santo ángel, cuyo semblante era como relámpago, y cuyos vestidos eran puros y blancos, más que cualquier otra blancura;" ¿Qué implican estos versículos en cuanto a la Primera Visión? El ángel de vestiduras blancas debe haber sido Moroni (compare esta descripción de Moroni con la descripción en José Smith - Historia 1:32). Por tanto, antes de la visita de Moroni, presumiblemente en la Primera Visión, se le dijo a José que sus pecados le eran perdonados (compare con D&C 29:3). Este hecho no está registrado en el relato de la Primera Visión en La Perla de Gran Precio, aunque aparece en otros escritos.En las Aguas de Mormón Alma explicó el convenio bautismal diciendo en parte, "y ya que deseáis entrar en el redil de Dios y ser llamados su pueblo, y estáis dispuestos a llevar las cargas los unos de los otros para que sean ligeras (Mosíah 18:8). Más adelante cuando el pueblo de Alma estaba en cautiverio, el Señor les dijo: "Sé del convenio que habéis hecho conmigo... y... aliviaré las cargas que pongan sobre vuestros hombros, de manera que no podréis sentirlas sobre vuestras espaldas" (Mosíah 24:13-14). ¿Qué quiere decir el Señor aquí al referirse al convenio bautismal y luego aludir a la explicación que hizo Alma del convenio? Parece que el Señor les dice a su pueblo que así como han hecho convenio de llevar las cargas los unos de los otros, así él, siendo uno con ellos, también llevaría esas cargas. Eso es lo que hizo en Getsemaní.Lo Que Está o No Está Incluido
Con frecuencia queremos encontrar algo en las escrituras que no está allí. O nos sorprendemos al hallar algo que no habíamos esperado. Cuando esto sucede debemos preguntarnos a nosotros mismos porque esa parte en particular está o no incluida.
Mientras estaba en el desierto Lehi soñó en cuanto a un desierto obscuro y lúgubre. Nefi registra este sueño y la consiguiente preocupación de Lehi por sus hijos en 1 Nefi 8, empezando en el versículo 2. Pero en el versículo 1 del mismo capítulo él registra: "Y aconteció que habíamos recogido toda suerte de semillas de toda especie, tanto de granos de todas clases, como de todo género de frutas." ¿Por qué se registra aquí el hecho de la recolección de semillas? No parece tener que ver nada con el sueño de Lehi ¿O sí? La referencia a "todo género de frutas" prepara nuestra mente para el símbolo central del sueño de Lehi: el fruto del árbol de la vida, el cual es "preferible a todos los demás" (versículo 12). Las "semillas" anticipa la preocupación de Lehi en cuanto a sus propios "descendientes" (versículo 3); y la repetición de la idea en "todo género", "toda clase", "toda especie" (N del T.: en inglés las tres frases son iguales, "every kind") presagia la diversidad de personas y de caminos en el mismo sueño .Según Mateo, Cristo dijo a sus discípulos, "Cualquiera que se enoje contra su hermano sin causa será culpable de juicio" (Mateo 5:22, versión King James en inglés). [N. Del T.: En español la frase "sin causa" no aparece, concordando con El Libro de Mormón] Pero en El Libro de Mormón Cristo le dice a los Nefitas: "Quien se enoje con su hermano corre peligro de su juicio" (3 Nefi 12:22). ¿Por qué no se repite la frase "sin causa" en el relato de El Libro de Mormón? Primero, podemos preguntarnos que significa ser "culpable de juicio". Otras traducciones de esta frase son "traído a juicio" (New English Bible) y "Responderá por esto ante la corte" (Biblia de Jerusalén). Por tanto parece que una persona molesta no es necesariamente pecadora, solo que le sería mejor ser capaz de justificar su enojo. Parece que Cristo nos dijese: "Si estás molesto ¡Cuidado!" Sabemos que el Señor mismo se enojó en algunas ocasiones; pero el enojo según Dios, al igual que la tristeza según Dios, es completamente diferente al enojo del mundo, el que, al igual que la tristeza según el mundo, acarrea muerte, no arrepentimiento (vea 2 Corintios 7:10). La mayor parte del enojo humano es mundano, no según Dios, por lo que la frase "sin causa" parece innecesaria. Si tiene una buena razón, y "la corte apoya su causa" no será condenado, de lo contrario, sí lo será.Preguntas Para
Hacernos Durante Nuestro Estudio Y Meditación
De Las Escrituras:
Pregúntese en cuanto al Marco
Investigue el significado de las palabras y frases
Aprenda a discernir la actitud del orador
Busque comparaciones de las escrituras
Discierna los mensajes implicados
Preste atención a lo que está o no incluido
Comprenda la organización de las escrituras
Sea sensible a la repetición de ideas, palabras y sonidos
Lea en voz alta para descubrir el énfasis
Organización
Las escrituras no están organizadas como un tratado lógico, pero esto no quiere decir que no sean documentos organizados. Su organización es refinada y más rica que la mayoría de escritos. Necesitamos observar con atención dentro y entre los versículos, capítulos, y libros para ver su composición. Cuando comprendamos su organización, las escrituras nos comunicarán un mensaje más unido y poderoso.
¿Cuál es el efecto de poner el Libro de Eter, el compendio del registro Jaredita, casi al final de El Libro de Mormón, fuera del orden cronológico? El Libro de Eter narra la historia de la destrucción de la civilización Jaredita, y viene casi contigua al relato de la destrucción de la civilización nefita por Mormón y Moroni. Así, El libro de Mormón termina con el relato de dos civilizaciones que se destruyen a sí mismas, enfatizando así el tema de la destrucción. Además, El Libro de Mormón empieza con la historia de una familia que escapa de la destrucción de otra civilización inicua. El mensaje para nosotros y nuestra civilización es claro: "Esta es una tierra escogida sobre todas las demás; por tanto, aquel que la posea servirá a Dios o será exterminado, porque es el eterno decreto de Dios. Y no es sino hasta cuando llega al colmo la iniquidad entre los hijos de la tierra, que son exterminados." (Eter 2:10).El segundo capítulo de 1 Nefi empieza: "Porque he aquí, aconteció que el Señor habló a mi Padre, sí, aún en un sueño." En ese sueño se le avisa a Lehi que debe huir de Jerusalén y de los Judíos que buscan su vida. ¿Por qué Nefi empieza el versículo con "Porque he aquí"? ¿Está implicando alguna relación entre lo que viene antes de este conectivo y lo que viene a continuación? Al final del capítulo 1 leemos: "Yo, Nefi, os mostraré que las entrañables misericordias del Señor se extienden sobre todos aquellos que, a cause de su fe, él ha escogido, para fortalecerlos, sí, hasta tener el poder de librarse." Entonces Nefi procede en el segundo capítulo a hacer justamente eso, mostrar como la misericordia del Señor al advertir a Lehi que huya de Jerusalén lo "fortale[ció]... hasta tener el poder de librarse". Así que Nefi no está usando palabras simplemente como por crear un estilo, sino como una señal al lector de que está a punto de explicar como sabe que el Señor a aquellos quienes colocan su confianza en él. Las palabras conectivas tales como por, para, pero, y así, implican relaciones, explicaciones, o contrastes entre los pasajes; y podemos obviar esas relaciones si no nos preguntamos de manera constante por qué dichas palabras están siendo usadas.Repetición de Ideas, Palabras, y Sonidos
Un sonido, una palabra, una frase, una idea, o un tema llevan consigo más significado cuando se repiten. Los niños pequeños se deleitan en la repetición que oyen en sus historias favoritas, tal como en La Caperucita Roja cuando dice: "¡Abuelita, que ojos (orejas, dientes) más grandes tienes!" En las escrituras la repetición dentro y entre los pasajes es un arte, y cuando nos volvemos sensibles a esta, nosotros, al igual que los niños pequeños, nos deleitaremos y aprenderemos de ella.
Cuando sus hijos tardaban en volver de Jerusalén Saríah llama a su esposo "un hombre visionario" y dice: "Tú nos has sacado de la tierra de nuestra herencia, y mis hijos ya no existen y nosotros pereceremos en el desierto." Lehi le responde: "Sé que soy hombre visionario, porque si no hubiese visto las cosas de Dios en una visión, no habría conocido su bondad. Sino que hubiera permanecido en Jerusalén y perecido con mis hermanos. Pero he aquí, he obtenido una tierra de promisión y me regocijo en estas cosas; sí, y yo sé que el Señor librará a mis hijos de las manos de Labán, y los hará volver a nosotros en el desierto" (1 Nefi 5:2-5). ¿Qué palabras y frases en la alocución de Saríah repite Lehi en la suya? Lehi repite las siguientes palabras de Saríah: hombre visionario, tierra, mis hijos, perecer, en el desierto. Esta repetición muestra que Lehi había escuchado a Saríah y que se compenetraba con ella. Él está de acuerdo con Saríah cuando dice: "Sé que soy hombre visionario", pero cada uno de sus otros puntos de desesperación los contrapone con otros de esperanza: ella dice " Nos has sacado de la tierra de nuestra herencia", y él dice "he obtenido una tierra de promisión". Ella dice "Mis hijos ya no existen", y él dice "Sé que el Señor librará a mis hijos de las manos de Labán". Ella dice "pereceremos en el desierto", él dice "hubiera... perecido con mis hermanos." Además Lehi subrayó las idiosincrasias gramaticales de Saríah: él, al igual que ella, habla en tiempo presente cuando el tiempo futuro sería más exacto, diciendo "he obtenido una tierra de promisión" para balancear la frase "mis hijos ya no existen y pereceremos en el desierto." Él está consolando a su esposa, mostrándole empatía, y aún fortaleciéndola. No es una tarea fácil de realizar cuando uno está siendo duramente criticado.El Señor describe a Enoc la escena de reunión entre su ciudad y la Nueva Jerusalén con estas palabras: "Y ellos nos verán; y nos echaremos sobre su cuello, y ellos sobre el nuestro, y nos besaremos unos a otros" (Moisés 7:63). ¿Puede recordar palabras similares en otra parte de las escrituras? (Si no puede, una concordancia ayudará grandemente a su memoria. Busque palabras tales como cuello, la que probablemente no tendrá muchas referencias en las cuales buscar.) Similares palabras son usadas para describir la reunión entre Jacob y Esaú después de años de alejamiento: "Pero Esaú corrió a su encuentro [de Jacob], y le abrazó, y se echó sobre su cuello, y le besó; y lloraron" (Génesis 33:4). Estas palabras también hacen eco a Jesús en la Parábola del Hijo Pródigo: "Y cuando aún estaba lejos le vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó" (Lucas 15:20). La repetición de estas frases de reconciliación y amor de un milenio al otro aumenta la intensidad emocional de cada echo, ayudándonos a compartir el sentimiento.En Doctrina y Convenios 19:23 el Señor le pide a Martín Harris: "Aprende de mí y escucha mis palabras; camina en la mansedumbre de mi Espíritu, y en mí tendrás paz." ¿Qué sonidos nota que se repiten en este versículo, y cuál es su efecto? Nosotros notamos tres sonidos: (1) l (aprende, escucha) [N del T.: en inglés estas palabras son "learn" y "listen"], (2) m (mí, mis, mansedumbre, mi, mi), y (3) s (eScucha, manSedumbre, ESpíritu, paZ). Estos sonidos unen el versículo y ayudan a transmitir la pacífica compasión del Señor al dirigirse a Martín y a nosotros. Todo niño pequeño que aún no lee puede oír estos sonidos y decirnos como lo hacen sentir.Énfasis
Debido a que la palabra hablada es más rica que la palabra escrita, podemos entender y apreciar mejor las escrituras cuando las leemos en voz alta, inclusive en nuestro estudio personal. Cuando leemos en voz alta, permitiendo que lo que leemos nos afecte y nos enseñe, ciertas palabras sobresalen y les damos énfasis cuando las leemos.
¿Enfatiza la palabra todos o la palabra fe cuando lee este versículo en voz alta: Y por cuanto no todos tienen fe, buscad diligentemente y enseñaos el uno al otro palabras de sabiduría." (D&C 88:118)? Si enfatiza la palabra fe lo que le dice el versículo es que la mejor cosa que sigue a tener fe es buscar y enseñar el uno al otro palabras de sabiduría. Pero si enfatiza todos el versículo le dice que la mejor manera de ayudar a las personas a tener fe es buscar y enseñar palabras de sabiduría. Al cambiar el énfasis cambiamos el significado.El joven José Smith fue profundamente impactado cuando leyó la escritura de Santiago que dice: "Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios" (Santiago 1:5). Lea en voz alta José Smith - Historia 1:12, como si fuese José Smith contando la historia, enfatizando aquellas palabras que crea que José pudo enfatizar. Nuestra lectura hizo hincapié en las palabras en itálicas: "Ningún pasaje de las escrituras jamás penetró el corazón de un hombre con más fuerza que éste en esta ocasión, el mío. Pareció introducirse con inmenso poder en cada fibra de mi corazón. Lo medité repetidas veces, sabiendo que si alguien necesitaba sabiduría de Dios, esa persona era yo; porque no sabía que hacer, y a menos que obtuviera mayor conocimiento del que hasta entonces tenía, jamás llegaría a saber; porque los maestros religiosos de las diferentes sectas entendían los mismos pasajes de las Escrituras de un modo tan distinto, que destruían toda esperanza de resolver el problema recurriendo a la Biblia." Cuando se lee este versículo con las palabras claves enfatizadas, el efecto poderoso que Santiago 1:5 tuvo en José es más fácil de sentir. Pero cuando se lee de forma plana, sin énfasis o comprensión, nos acomodamos en la silla, miramos el reloj, y corremos al siguiente versículo.Conclusión
El Presidente Kimball escribió: "Estoy convencido de que cada uno de nosotros, en algún momento de nuestras vidas, debe descubrir las escrituras por sí mismo." Para nosotros dos el descubrir las escrituras vino con la meditación. Nos hemos dado cuenta que cuando más meditamos más aprendemos, y así también quienes enseñamos. Hemos convertido en una practica hablar en la iglesia de lo que hemos aprendido cuando meditamos y oramos en cuanto a las escrituras. Cuando enseñamos a nuestra familia o en una clase de la iglesia seleccionamos un pasaje de las escrituras el cual hemos meditado, al que cuidadosamente lo hemos dividido en secciones, y del cual hemos preparado preguntas. Entonces leemos en voz alta el pasaje con nuestra familia o clase, una porción a la vez, hacemos preguntas y meditamos juntos. Cuando lo hacemos así no es inusual que alguien diga: "Siento que estuve en el pasado en el momento en el que se escribió este pasaje." Hemos oído a otros decir "Podría leer así las escrituras todo el día." Cuando oímos eso sabemos que alguien más se ha enamorado de la palabra.