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LA VERDAD RESTAURADA

LA MANO COMO UNA TAZA EN EL CULTO ANTIGUO DEL TEMPLO

LA MANO COMO UNA TAZA EN EL CULTO ANTIGUO DEL TEMPLO

Por Lynn M. Hilton. Ensayo presentado en el Trigésimo Simposio Anual de Arqueología de las Escrituras, realizado en Brigham Young University el 26 de septiembre de 1981 El Dr. Hilton es un notable investigador y explorador SUD, Miembro Permanente del SEHA, y consejero en la Junta Directiva del SEHA .

LA MANO EN FORMA DE UNA TAZA fue una parte importante de la antigua ceremonia del templo en tiempos bíblicos, misma que, como sabemos fue utilizada para ofrendar el incienso. El olibanum o incienso fue usado de diferentes formas. Algunos fueron quemados en los altares (Ex. 30: 1), otros en incensarios (Ex. 25:29 (Num. 16:18), y una cierta cantidad en "cucharas"; Num. 7:86). La atención particular de este ensayo se centra en el llamado método de la cuchara.

 

EL INCIENSO EN UNA CUCHARA

 

Después de que los hijos de Israel salieron de Egipto, Moisés llamó a hacer contribuciones para construir el Tabernáculo. El Señor le había mostrado a Moisés en el monte el modelo que debería seguir para hacer el Tabernáculo, con sus enseres, vasijas, y los rituales. Un mandamiento que Moisés recibió del Señor fue, " Harás......sus cucharas, .... con que se libará; de oro fino (" Ex. 25:29). A su debido momento, cada líder de las 12 tribus donó un una medida de oro con un peso de 10 siclos, a fin de destilar incienso (Num. 7:84-86).

El término hebreo para cuchara fue kaph, el cual quiere decir literalmente "nicho de la mano," o la mano en forma de hueco.1 Moisés le dio estas 12 cucharas a su hermano-sacerdote Aarón y a los descendientes de Aarón, quienes las usaron por siglos en el Tabernáculo y más tarde en el templo de Salomón para hacer arder el incienso delante del Señor (1 Reyesl7:50; 2 Cro. 24:14). Es evidente por lo que se lee en 2 Cro. 4:22 que el Rey Salomón confeccionó "cucharas" adicionales de oro, así como también otras vasijas para el templo.

En el año 587 AC, cuándo Nabucodonosor, rey de Babilonia, capturó Jerusalén, él se llevó los enseres del templo a Babilonia. Estos incluyeron las famosas cucharas de oro (2 Reyes 25:14 ; Jer. 52:18-19).

Después de la cautividad, leemos que Dario, rey de Persia, decretó que la casa de Dios en Jerusalén debería ser restaurada. "Y también los utensilios de oro y de plata de la casa de Dios, los cuales Nabucodonosor sacó del templo que estaba en Jerusalén y los pasó a Babilonia, sean devueltos y vayan a su lugar, al templo que está en Jerusalén, y sean puestos en la casa de Dios. " (Esdras )". Concluimos pues que las cucharas fueron también recuperadas, junto con otras vasijas sagradas, desde entonces quemar incienso durante el período del exilio fue práctica acostumbrada y universal (Mal. 1: 11; Ose. 2:13).

Una vez al año, en el día de la Expiación, el Sumo Sacerdote de la línea aarónica entraba en el lugar Santísimo del tabernáculo de Moisés, o más adelante, en el  templo de Salomón, pasando a través del velo. Él llevaba el incienso y la cuchara, una mano en forma de hueco, y el atravesaba. (Lev. 16:12-13). Más tarde, surgió una controversia en lo que se refiere a donde el incienso debía ser añadido al fuego en la cuchara. Los saduceos creyeron que el sacerdote debía añadir el incienso al fuego antes de que él entrase en el velo, no sea que él viera la gloria de Dios y muriese. Los fariseos insistieron que él debía esperar hasta después de entrar en el Lugar Santísimo antes de encender el incienso.

Fue considerado especialmente difícil para el sacerdote tomar hacia arriba el incienso crudo haciendo un hueco con su mano, no con sus dedos, sin dejar caer ningún grano pequeño, y después verterlo hacia adelante en el fuego (Lev. 16:12; También Yoma 1, 5, 47b). Esta importante ceremonia, incluía la incineración completa del incienso, a la vez que el sumo sacerdote pronunciaba en voz alta el nombre sagrado "Yahweh" (Jehová), luego precedía inmediatamente a quemar y consumir por fuego la carne del animal sacrificado afuera en el altar grande de sacrificios por fuego (holocaustos). En algunas ocasiones, un altar de incienso fue usado en el templo en lugar de la cuchara para quemar el incienso. SEGUIR LEYENDO DESCARGAR PDF

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