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LA VERDAD RESTAURADA

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LAS ESCRITURAS APÓCRIFAS Y LAS ENSEÑANZAS DE LOS ROLLOS DEL MAR MUERTO

LAS ESCRITURAS APÓCRIFAS Y LAS ENSEÑANZAS DE LOS ROLLOS DEL MAR MUERTO

Hugh Nibley examina algunas cuestiones relacionadas con el descubrimiento de los Rollos del Mar Muerto y la biblioteca de Nag Hammadi, notando que, como el Libro de Mormón, ellos fueron sepultados con la expectativa de ser recibidos por una generación posterior. Él señala a varias de sus enseñanzas, incluso "la cosmogonía", que en la interpretación literal de la escritura dirige al lector a las tendencias alegóricas del cristianismo posterior. En esta conferencia resalta la importancia de la materia y el espacio y como ellos están relacionados con el cuadro más grande "de mundos sin número." Él explica que, aunque las creaciones sigan modelos, ellas están caracterizadas no por la monótona igualdad, sino por la individualidad refrescante. Nibley también habla de las ordenanzas que fueron reveladas a los primeros cristianos para llevarlos de regreso a a la presencia del Padre.

Espero que puedan aguantarme esta noche, por el asunto que voy a exponer deberían hacerlo, porque esto es un tema muy bueno. No voy a aburrirme en absoluto. ¡Amo hablar de esta materia! ¡Y me sentiría igual de emocionado aunque no prestasen ninguna atención! Desde la Segunda Guerra Mundial se han realizados los descubrimientos más impactantes que pudiesen hacerse hecho. Algunas bibliotecas antiguas han sido descubiertas: Los Rollos de Mar Muerto; Chenoboskion (Nag Hammadi), la biblioteca cristiana más antigua que también se descubrió el mismo año, en circunstancias más o menos iguales, pero a mil millas de distancia de las Rollos de Mar Muerto; y luego los Papiros de Bodmer, que incluye las Cartas de Pablo, más antiguas que alguna vez hallamos tenido. También se han hallado textos Maniqueos y Mandeístas, y antes que ellos, el Chester Beatty Papyri; y también las Odas de Salomón Podemos también citar a los textos Oxirrincos y el Papiro Bryennios, y finalmente a las grandes bibliotecas del siglo diecinueve. Estos hallazgos sensacionales han cambiado completamente nuestro panorama del mundo cristiano y judío de la antigüedad. Simplemente para describir estos hallazgos y donde ellos fueron encontrados, bajo que circunstancias, que edad tienen, como sabemos que son antiguos, etc., sería muy interesante y completamente relevante, pero no podemos hacerlo, porque esto tomaría mucho tiempo.1 Podemos mencionar, sin embargo, que los documentos son encontrados en hornadas — no una pizca aquí y una pizca allí, sino bibliotecas enteras, completas.

¿Pero por qué los encontramos ahora?

Éstas no se parecen a otras bibliotecas que han sido encontradas, porque éstas fueron sepultadas para ser encontradas en dispensación posterior, una generación posterior. La gente que las selló las selló para que vieran la luz en un tiempo posterior, "cuando los hombres serían más dignos de recibirlos," como ellos mismos dijeron. Es notable — ellos han sido conservados en su pureza-. Cuando el Libro de Mormón nos dice que, el único modo de conservar un registro en su pureza es sepultarlo, tiene razón en decirlo así. Descargar Articulo

Vencer La Ignorancia

Vencer La Ignorancia

La ignorancia está presente en muchos lugares: la vemos en algunas publicidades, en algunas diversiones, en modas extrañas que dañan el cuerpo. A veces hasta en la educación que parece haber perdido la E mayúscula.

Sin embargo, las escrituras dicen con claridad que “es imposible que el hombre se salve en la ignorancia” (DyC131:6). Sería importante analizar detenidamente en qué consiste para que se la relacione con el término “imposible” respecto de la salvación.

¿Qué significa ser ignorante? Ignorante es quien “no tiene conocimiento o noticia de una cosa”. Esto nos conduce a la sección 93 de Doctrina y Convenios, donde se nos informa, en principio, que “la verdad es el conocimiento de las cosas...” (DyC 93:24)

De manera que es ignorante quien no tiene conocimiento de la verdad de las cosas, o las cosas tal como son en realidad. Al decir “cosas”, se hace referencia a un conocimiento, a primera vista, material, o temporal. Si miramos a nuestro entorno podremos observar personas, animales, casas, plantas, colinas y montañas, ríos y mares, planetas o estrellas. Todas esas son “cosas” que implican no solo un conocimiento descriptivo de lo que vemos, sino que tras ellos hay historias que abarcan el total del conocimiento humano y mucho más.

El mismo pasaje sigue diciendo “...como son, como eran y como han de ser”. Es obvio que esta declaración es sumamente amplia; tanto, que nos remonta al origen del conocimiento y nos conduce hacia su más lejano futuro. Ya no sólo es lo que vemos en el “instante” de nuestra existencia terrenal, sino toda la realidad tal como la concibe Dios; un conocimiento tan vasto que da vértigo y que sin embargo algún día deberemos abarcar.

En otra parte del texto canónico también dice que "el espíritu y el cuerpo son el alma del hombre" (DyC 88:15); y además, que "de la tierra yo, Dios el Señor, hice crecer físicamente todo árbol que es agradable a la vista del hombre; y el hombre podía verlos y también se tornaron en almas vivientes, porque eran espirituales el día en que los creé...” (Moisés 3:9).

Esto implica que existe otro conocimiento de distinta característica que aquel de las “cosas materiales”.   

De los dos tipos de ignorancia a vencer, la espiritual es la más importante porque la exaltación es una cuestión de fidelidad a los convenios concertados. 

Un conocimiento que nos introduce en otro campo tan vasto como aquel: las ciencias de lo espiritual, ya que ciertas cosas “eran espirituales” el día en que fueron creadas. Como somos la dualidad “alma viviente”, un espíritu inmortal en un cuerpo mortal, debemos hacernos cargo de conocer tanto el lado temporal como el espiritual de nuestra existencia porque sin ese conocimiento tenemos un verdadero problema. Sin él no podremos ser salvos.

Ese es el real valor de esforzarnos por vencer la ignorancia. Cada uno de estos campos del conocimiento tiene un punto de importancia literalmente vital en nuestra experiencia.

Sin el estudio de lo “temporal”--ciencias, profesiones, oficios-- no estamos en condiciones de enfocarnos en una vida de desarrollo productivo que nos conduzca, entre otras cosas, a ser autosuficientes, tanto para mantenernos a nosotros como para brindar seguridad a nuestra familia.

Sin el estudio de lo “espiritual” –los mandamientos, la vida del Salvador, las palabras de los profetas– nos privamos de realizar convenios sin los cuales las puertas de “la vida eterna” permanecen cerradas, desamparando finalmente a nuestra familia y frustrando nuestras potencialidades.

 

De los dos tipos de ignorancia a vencer --la falta de educación secular, tanto como la espiritual-- la segunda es la más importante porque la exaltación es una cuestión de fidelidad a los convenios concertados.

El conocimiento que obtengamos de la doctrina y los principios del evangelio y nuestro compromiso personal de aplicarlo establecerá el rumbo de nuestra vida y las costumbres que adoptemos para que la vida transcurra de una manera aceptable al Señor.

Para quienes se inclinan, en cambio, sólo por lo secular, es necesario recordar simplemente que no existe ningún título académico que nos lleve a la presencia del Padre.

Esto significa que debemos enfocarnos en dar tiempo a ambos aspectos de nuestra “dualidad físico-espiritual” porque tales conocimientos, aún siendo distintos, fluyen hacia el mismo objetivo de perfeccionar nuestra vida.

La ignorancia no sólo nos limita en nuestras posibilidades materiales, tal como puede ser el hecho de tener un buen trabajo; a menudo nos conduce por lugares que no deberíamos transitar. Por ejemplo, la elección de buenas amistades o de decisiones adecuadas frente a las encrucijadas, muchas veces dependen del discernimiento que viene a nosotros por medio de la inspiración, para lo cual debemos estar en armonía con los principios y ordenanzas del evangelio y esto, nuevamente, no es posible si no tenemos dicho conocimiento.

Algunas consecuencias de la ignorancia de principios éticos y morales afectan, además, a la sociedad, que muchas veces debe padecer involuntariamente sus efectos violentos.

Por el contrario, leemos en las escrituras que “la gloria de Dios es la inteligencia, o en otras palabras, luz y verdad”, en referencia al conocimiento que ilumina el entendimiento.

De manera que por los resultados negativos que se obtienen, la ignorancia resulta ser una verdadera “plaga” que afecta negativamente la vida de quienes la padecen y de quienes los rodean y no debería haber esfuerzo suficiente para alejarla de nuestro lado y del lado de todos aquellos cuya vida queremos bendecir. El esfuerzo que hagamos por poner en práctica y enseñar principios que alienten las virtudes, el estudio y la industriosidad nos ayudará a nosotros mismos y a otros a estar en armonía con el deseo expreso de “llevar a cabo…la vida eterna del hombre”.

Una herencia valiosa

Una herencia valiosa

Entre las muchas cosas que conforman la historia familiar, encontramos en las fotos un gran aliado a la hora de preservar la misma.

A medida que las mudanzas se suceden o los fallecimientos acontecen, fotos familiares comienzan a circular entre los parientes.

En mi niñez esperaba con expectativa (que no se lea con ansiedad, porque no era así) el momento en que mi abuela pasara al otro lado del velo porque ella prometía legarnos todos sus recuerdos. Había una fotografía que todos queríamos y reclamábamos ver siempre: la de la hermanita muerta. Era la hija que antecedió a mi abuela y que llevaba exactamente su mismo nombre. 

No fue necesario esperar a que ello sucediera, porque en cuanto mi abuela se percató de que su cuerpo perdía la compostura, comenzó a “repartir la herencia” que no eran otra cosa que objetos de valor personal para ella y para sus nietos que conocían las historias.

Pero el tema “fotos” fue un poco desordenado. Aparecieron de golpe muchas fotos y no reconocíamos a nadie sino hubiera sido por la costumbre de escribir detrás de ellas nombres, lugares y fechas. La abuela ya no veía muy bien y confundía las facciones de algunas personas.

Un día mi mamá las trajo todas a mi casa, supongo que para deshacerse de ellas y cual fue su asombro al ver que yo reconocía nombres e historias, de tantas veces que me las había mostrado la abuela. Obviamente sólo quedaron en mi poder unas cuatro fotografías en cuanto mi mamá se enteró del “valor histórico” que estas tenían. ¡Salí perdiendo! Pero mi mamá recuperó parte de la historia familiar que tenía guardada en su memoria. La de la hermanita muerta nunca apareció, tal vez la tenga alguna de mis primas.

 

¿Qué hacemos con la gran cantidad de fotos que circulan en una casa?

 

No hay muchas opciones. Tenemos lo álbumes y los portarretratos. La tarea será seleccionar aquellas que sean representativas para que cualquiera las pueda ver y las que guardaremos en varios álbumes con la idea de que nuestros hijos las tengan en el futuro.

No hay que ser un experto en decoración, tampoco tenemos que invertir demasiado dinero.  Toda la familia puede colaborar de acuerdo a sus habilidades. Lo importante será elegirlas.Entre la selección o agrupación de fotos que podemos realizar encontramos:    

 

·         Por edades

·         Por familia

·         Por época

·         Por evento

 

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El Presidente Packer señaló: Las Familias están bajo ataque

El Presidente Packer señaló: Las Familias están bajo ataque

 

MORMON TIMES - El Presidente Boyd K. Packer del Quórum de los Doce Apóstoles indicó que la familia está bajo ataque, pero los padres pueden proteger a sus hijos y en sus hogares guardar los mandamientos de Dios.

Hablando en la semana de la educación en el Campus del Marriot Center de la Universidad de Brigham Young, este martes, el Presidente Packer dijo a los participantes de la Conferencia dar buen uso a las lecciones de la semana.

El Presidente señaló: -“Sé que tiene que ver con el conocimiento que ustedes obtengan en esta semana de la educación, para ustedes mismos, para su familia y para la Iglesia”.

El devocional es la única sesión general para el Campus de la Semana de la Educación, que ofrece más de 1.000 clases sobre una variedad de temas. Las clases continuarán está semana hasta el viernes.

El Presidente Packer dijo a la audiencia que aquellos que protegen a sus familias a sus familias primeramente deben reconocer que el mal existe. – “Vivimos en un mundo muy peligroso. Las amenazas son espirituales. La familia, la organización más fundamental de la Iglesia, es objeto de ataque. Tenemos que proteger nuestro nido. De manera que primeramente debemos reconocer que el diablo vive y cuáles son sus propósitos”.

Indicó  que en los últimos 39 años en la Iglesia hemos tenido cambios, desde que fue ordenado un Apóstol en la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, estos han estado orientados a proteger la familia. – “Por década, he observado los cambios en la iglesia para aclarar el enfoque sobre la familia. Estos cambios incluyen “La Familia: Una Proclamación para el Mundo” y un énfasis sobre la Noche de Hogar, un programa donde los padres e hijos se reúnen los lunes por la noche para recibir instrucción religiosa y otra actividades orientadas hacia la familia. La Noche de hogar no es simplemente otro programa”.

El Presidente Packer mencionó que era importante reconocer el poder de Satanás, pero para comprender que el poder tiene limitaciones.

“No podemos controlar a Satanás. Pero los Profetas nos han dicho que Satanás no puede tener control a menos que se lo permitamos Nuestros hogares son vulnerables. El  sacerdocio los protegerá. Un miembro normal de la Iglesia puede ser extraordinario. Tenemos que obedecer las leyes y ordenanzas del evangelio. De esta forma podremos encontrar seguridad para nuestros hijos”. 

Tus amigos te sostienen-Karina Michalek de Salvioli

Tus amigos te sostienen-Karina Michalek de Salvioli

Hace unos años, a una amiga le detectaron cáncer. De pronto, para todos sus conocidos, la vida se tornó en gris. Ya no era la amiga de mamá la que estaba enferma; era alguien de mi edad y yo no sabía cómo enfrentar el problema. Casi no quería hablarle por miedo a herirla o decir algo incómodo. Pensaba muy bien las frases, a decir verdad trataba de ir por otro pasillo cuando aparecía en mi camino.

Hasta que un día me armé de valor, fui a su casa y le pregunté cómo estaba. La veía tan bien que para completar la pregunta, al "¿Cómo estás?" –le agregué-- "estás tan bien, el pelo lo tenés súper brillante!!"

Mi amiga se tentó de la risa y me dijo: "Karina, es una peluca!!"

Hubiera querido que en ese momento la tierra me tragara, que los cielos se oscurecieran y por sobre todas las cosas, quería cortarme la lengua.

Así empezamos una muy interesante conversación. Ella necesitaba hablar tranquila para contar todo lo que estaba viviendo y yo aprendí muchas cosas que desconocía sobre los diferentes tratamientos médicos. Vencí la primer barrera, la del miedo a herir, y transité uno de los caminos complicados que tenemos en esta vida poniéndome en el lugar de mi amiga, siendo una oyente activa y de esa manera una ayuda efectiva.

El trabajar en la iglesia nos brinda la oportunidad de servir de diversas maneras.

Muchas veces actuamos guiados por el Espíritu, pero si nos preparamos o nos informamos, sabremos entender mejor los susurros del Espíritu y actuaremos no sólo con amor, sino también con compasión.

Mi interés por saber ayudar de la mejor forma me motivó a hablar con otras personas, con profesionales de la salud, con quienes habían superado una enfermedad similar, con familiares que habían perdido un ser querido.

Entre las cosas que me enseñó mi amiga con su experiencia, encontré que era muy importante el compartir las vivencias, dolores, angustias e incertidumbres así como también los progresos con los tratamientos. Descargar articulo

Los mejores Dones por el élder Robert D. Hales

Los mejores Dones por el élder Robert D. Hales

Cuando era joven vivíamos en Long Island, a unos cincuenta kilómetros de la ciudad de Nueva York. Estábamos rodeados por bosques y disfrutábamos de la naturaleza. Mi padre tenía un terreno grande con arbustos, jardines, una pecera, una huerta, césped y árboles. Todo esto requería un trabajo constante para conservarlo en buen estado y siempre había tareas que hacer, tales como cortar el césped en el verano y recoger las hojas caídas en el otoño. Aunque trabajábamos bastante duro en el cuidado de nuestro jardín, lo que hacíamos no se comparaba en los más mínimo con lo que mi padre había tenido que hacer cuando era niño en la granja de remolachas en Burton, Idaho.

Un día mi padre me dijo, “Nunca vas a aprender a trabajar hasta que vayas a trabajar en la hacienda con tu tío Frank.” De modo que ese verano lo pasé en el Valle Skull cerca de Toelle, Utah, aprendiendo a trabajar. Fue difícil para mí creer el contraste que había entre el hermoso verdor de mi hogar en Long Island y el ambiente desértico y polvoriento del Valle Skull.

Esto me hizo apreciar la primera impresión que han de haber tenido aquellos pioneros originarios de Europa y de la parte oriental de los Estados Unidos, cuando Brigham Young les dijo: “Este es el lugar”. Descargar articulo completo

Toda la congregación quedó asombrada

Toda la congregación quedó asombrada

El Profeta José Smith arribó a Philadelphia el sábado 21 de Diciembre de 1839 junto a Sidney Rigdon, Parley P. Pratt, y los Elders Elias Higbee y Orrin P. Rockwell lo hicieron unos pocos días después. La misión del Profeta incluía establecer la primera unidad de la Iglesia en aquel lugar y presidir sobre la primera Conferencia de Philadelphia, así como presentar su preocupación ante el Congreso por los agravios de expulsión que habían sufrido los santos en Misuri. También tenía contemplado ayudar a organizar todo lo necesario para la predicación del evangelio en el sudeste de Pennsylvania y New Yersey Central. El hermano Robert E. Foster, fue asignado por el Profeta para llevar un exhaustivo registro de los acontecimientos que ocurrirían allí. El 4 de marzo de 1840, cuando la misión terminó, José Smith escribió en su diario: -“Dependía del Dr. Foster para mantener mi diario durante este viaje, pero él no lo ha conseguido” Mientras permanecía en aquella ciudad, el Profeta fue invitado a hablar en una de las Iglesias más grandes de Philadelphia ante un grupo de tres mil personas que asistieron para escuchar al “profeta”. La iglesia de la reunión fue la Primera Iglesia Independiente de Cristo. Temeroso de la reacción de las personas, Sidney Rigdon, fue el primer orador hablando de la Restauración del Evangelio citando varios pasajes bíblicos, evitando toda referencia a las visitas de ángeles, las visiones y otras sagradas experiencias vividas en la Iglesia del Señor. Esta timidez de Rigdon molestó tanto al Profeta José Smith que cuando hubo terminado de hablar el tomó la palabra levantándose como león rugiente, y estando lleno del Espíritu Santo, habló con gran poder, dando testimonio de las visiones que había vivido, del ministerio de ángeles y de la forma en que obtuvo las planchas del Libro de Mormón y la forma en que las había traducido por el poder y don de Dios. Sus palabras iníciales fueron: -“Si nadie más tenía el valor de testificar de un registro tan glorioso, él sentía la urgencia de hacerlo como acto de justicia por los presentes y dejo el resultado en manos de Dios”. Toda la congregación quedó asombrada, como electrizada, y dominada por la verdad y el poder con que él habló y las maravillas que relató. Elder Pratt registró: -“La impresión fue perdurable; se unieron al rebaño muchas almas. Y doy testimonio de que él, con su testimonio fue fiel y poderoso, limpió su vestido de la sangre de ellos”.

Mathew L. Davis, miembro de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, que asistió a escuchar al Profeta escribió a su esposa una carta el 6 de febrero de 1840 acerca de las apreciaciones que tuvo de oír a José Smith, en parte el escribió: -“Fui la última noche para escuchar a “Joe” Smith, exponer su doctrina. Comenzó diciendo que sabía de los prejuicios que estaban circulando en el mundo acerca de él, pero que abogaba a nosotros con respecto a esos rumores contra él o su doctrina. El estaba acompañado de dos o tres de sus seguidores. El dijo “Indicaré a ustedes nuestras creencias, mientras el tiempo lo permita. Creo que hay un Dios, poseedor de todos los atributos dados a El por todos los cristianos de todas las denominaciones, que él reina sobre todas las cosas, tanto en el cielo como en la tierra y que todo está sujeto a su poder”, él habló racionalmente de los atributos de la Divinidad, tales como la compasión, la misericordia, etc. Luego cogió la Biblia diciendo, “Creo en este sagrado volumen. La fe Mormona está fundada en ella. No enseñamos nada que la biblia no enseñe. Creo en la Divinidad de Jesucristo, y que El murió por los pecados de todos los hombres, habiendo Adán caído.” Aquí él entró en detalles sobre esta doctrina. Durante la totalidad de su discurso, y que ocupó más de dos horas, no hubo ninguna opinión o creencia que expresó, que calculé, en el menor grado de deteriorar la moral de la sociedad, o de cualquier manera el degradar o brutalizar la especie humana. No hubo violencia, ni furia, ni ninguna denuncia. Su religión parece ser la religión de mansedumbre, de humildad y de persuasión. He did not pretend to possess any such power. El concluyó sus palabras hacienda referencia a la Biblia Mormona (Al Libro de Mormón como se le conocía por algunos), diciendo que no contenía nada incoherente o conflictivo con la Biblia Cristiana. La Biblia Mormona, dijo, le fue revelada a él directamente del cielo….Yo he cambiado mi opinión acerca de los mormones. Son un pueblo que a sido maltratado y herido”.

Hoy en día, con 170 años atrás ha sido identificada la Iglesia donde el Profeta José Smith dio su discurso en compañía de sus hermanos. Mucho del interior de la Iglesia de Philadelphia se conserva en el mismo estado de aquella memorable ocasión, el pulpito donde el Profeta discursó, los balcones que dieron cabida a los oyentes. El lugar fue arrendado por U$ 13, “para uso de la Iglesia del reverendo J. Smith”, como fue escrito en el archivo que se conserva por aquella comunidad. “este es el lugar” fue la frase que determinó el lugar.

 

Nuestra Educación Final modelada por los valores

Nuestra Educación Final modelada por los valores

Church News - El Obispo Richard C. Edgley, Primer Consejero del Obispado Presidente, presidió la graduación de BYU-Idaho el 23 de Julio al inicio de la primavera, del semestre de la Universidad.

El Obispo Edgley señaló: -“Al dejar esta universidad, será sin duda el elemento más importante en su curriculum personal hasta la fecha. Sin embargo, es sólo el inicio de su curriculum durante toda su vida – el resumen que el Señor llama “el libro de la vida”- el resumen de las escrituras nos dice que será juzgado por ello”.

Los graduados de BYU-Idaho con especialización en negocios y comunicaciones, recibieron sus diplomas el 23 de Julio después de estrechar la mano con el Obispo Richard C. Edgley, el Presidente Kim B. Clarck y el Vicepresidente Henry J. Eyring.

Señaló  que hay que hacer elecciones – una constante, inquebrantable aspecto de la existencia mortal – sobre la base y la reflexión de un sistema de valores.

El Obispo Edgley señaló: -“Tal vez la elección más importante que usted ha hecho es el sistema de valores que ha gobernado todas las opciones anteriores. Y la elección más importante que hará en el futuro es que sistema de valores regirán todas sus elecciones futuras. En tanto que su sistema de valor esté anclado en las doctrinas del evangelio, podrá seguir tomando decisiones que le guiará a través de esta vida y le recompensará con bendiciones temporales y espirituales.De acuerdo al Obispo Edgley, cada individuo “resumirá su resultado final de acuerdo a las elecciones”. A fin de tener una estancia feliz en la vida, exhortó a los graduados a considerar tres opciones muy concretas a lo largo de sus vidas: escoger la fe, elegir ser humilde y su gratitud de compañerismo, y escoger ser una luz y un ejemplo”.

 

Escoja la Fe.

 

El Obispo Edgley señaló que la elección de la fe es un antídoto eficaz para los tiempos cuando los mensajes contradictorios y disonantes asaltan nuestro sistema de valores. Escoger la fe por sobre el miedo, escoger la fe más que lo desconocido y lo invisible, escoja la fe por sobre el pesimismo”.

Indicó  que el punto de adquirir conocimientos benignos es aparentemente perjudicial para el alma si no está comprometido con un espíritu de fe.

El Obispo señaló a los graduados: -“Estudien los mejores libros y a continuación del aprendizaje aplíquenlos mediante la inspiración de Dios, con la oración, el estudio de las oraciones, validará nuestro aprendizaje, y sostendrá nuestra fe. Que no sean engañados a causa que ustedes  no puedan demostrar las doctrinas o las revelaciones en centímetros o en un tubo de ensayo. El no usa la escala métrica o un laboratorio de química para medir la fe. Con toda su iluminación de aprendizaje e intelecto, no pierdan el aferrarse de la barra de hierro”.

El Obispo Edgley basó su discurso de la fe haciendo referencia al sermón de  Alma el joven misionero en el capítulo 32 de Alma en el Libro de Mormón.

 

Humildad y Gratitud.

 

El Obispo Edgley indicó: -“La humildad es la fuente de la cual fluyen las aguas de gratitud. Mi experiencia ha sido que nunca olviden verdaderamente sus raíces; ellas nunca han olvidado los sacrificios realizados en su nombre y no dejen de ser agradecidos. Que la humildad y la gratitud manifieste de cómo usted acepte el éxito y como usted reaccione ante lo contrario. No deje que sus éxitos temporales o el aprendizaje terrenal se conviertan en un sustituto de la sabiduría espiritual, de la orientación divina y de un corazón humilde y agradecido. Cuente sus bendiciones y sea agradecido”.

 

Sea una luz y un ejemplo

 

A fin de ilustrar el efecto positivo poderoso que pueden tener cabida en nuestras mentes y corazones, el Obispo Edgley relató una historia personal desde sus días como estudiante graduado en la Universidad de Indiana.

“La Universidad de Indiana estaba agradecida por las huellas que habían sido marcadas y las velas que se habían iluminado. Ustedes también pueden dejar sus huellas y velas de luz”.

Una Oficial de la CIA encuentra su fé

Una Oficial de la CIA encuentra su fé

MORMON TIMES - La luz del evangelio puede cambiar a una persona – incluso para alguien que utiliza los medios de su trabajo  para su logro personal.

Stephanie Smith había alcanzado el pináculo de su carrera y en las profundidades de su vida personal, ella encontró a la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Ella señaló: -“Ser mormona era lo más improbable en el mundo”.

La hermana Smith creció  en un hogar católico, asistió a una escuela parroquial y participaba de la misa cada domingo. Pero ella se alejaba de los mandamientos de Dios al mismo tiempo de continuar con su educación y carrera. Ella Obtuvo licenciaturas de las Universidades de Harvard y del Estado de Kent avanzando rápidamente en la CIA. En el 2005, se convirtió en la primera mujer en celebrar el título de Director de Apoyo. –“Fui promovida a una velocidad que me causó asombro. En el proceso que vine a vivir por estándar, obtuve el primer lugar, y también por la constancia en la carrera”, señaló durante un servicio en una capilla este 2 de agosto. Ella misma se describe como una persona dura que creía cumplir con sus objetivos sin tener en cuenta los costos alrededor de ella. – “Si usted me hubiera observado durante un día de trabajo típico, nunca habría podido decir que era una mujer cristiana”.

Su trabajo, que consistía en el apoyo para la recolección de datos de inteligencia en todo el mundo fue “el mayor trabajo de liderazgo de mi vida” acotó.  –Ella trabajó duro. Pero después de 20 horas de trabajo y un montón de situaciones negativas de sus víctimas, comenzó a meditar en su propia vida.

Ella señaló: -“Me vi obligada a reconocer que me había convertido en una persona profundamente pecadora. Ya no sabía lo que creía o en quién creer. Me volví a Dios”.

Llamó a un colega por teléfono que admiraba, un hombre que era un miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Simplemente me ofreció  “dos mensajes claros”.

“En primer lugar me dijo que mi Padre Celestial me conoce por mi nombre y que me amaba por lo que era. En segundo lugar, me dijo que mi Padre Celestial tenía un plan de éxito para mi, pero no de éxito como yo lo había llegado a definir.  Al día siguiente me envió las direcciones dibujadas a mano del Centro de Visitantes del Templo de Washington D.C.”.

Ella fue y poco después encontró a dos misioneras tocando su puerta. Dudo en invitarlas a pasar, pensando que nunca podría referirse a su agitada y testaruda vida. La introducción de las misioneras fue con un canto, “Soy un Hijo de Dios”, ella se sintió cautivada. –“Comencé  a relacionarme con ellas y el profundo mensaje de alegría que compartieron”, acotó.

Las misioneras enseñaron a la hermana Smith durante el verano y otoño de 2006, sin el conocimiento de su familia. – señaló: “obraba como en una operación encubierta” – Cuando su esposo, Bill, finalmente se reunió con las misioneras, las acogió calurosamente. Durante los próximos seis meses, los miembros de la Iglesia ayudaron a la hermana Smith a lograr un testimonio del Libro de Mormón y de la Primera Visión del Profeta José Smith.

Ella recuerda: -“Todo el mundo pacientemente respondió a mis preguntas y me animó a leer y a orar y a saber por mí misma. No hubo ninguna presión, no coacción, nada forzado”. La participación de los miembros del barrio fue vital para que ella se uniera a la Iglesia.

La hermana Smith dice: -“Vi con su ejemplo que se trataba de una fe que podría ser practicada. Que podía ser vivida cada día, en el mundo como lo es hoy, de trabajo, de comercialización, tentaciones y distracciones”.

El momento de claridad llegó cuando la hermana Smith estaba leyendo Alma 34:26, cuando Amulek insta a sus oyentes a “derramar vuestras almas….en vuestros llermos”.

“Sabía que Amulek me estaba hablando directamente a mí. Desde ese pasaje sencillo, llegué a saber con certeza que el Libro de Mormón era verdadero”.

 

Con este testimonio inquebrantable, otras preguntas se responderían. Cuando la hermana Smith se bautizó en Enero de 2007, toda su familia le apoyó.  

Ella dice: -“Me gusta pensar que el proceso de conversión no es simplemente girar la vida alrededor y volver a hacer algo más potente que uno, literalmente es la voluntad de Dios. Me uní a la iglesia porque ya no podía negar la verdad del Evangelio restaurado y ya no podía sostener el peso de mi antigua vida”.  

La vida para la hermana Smith después de su conversión no ha sido la que muchos se consideren exitosos.  

Ella comenta: -“Irónicamente, cuando estaba viviendo una vida falta de fe, era inmensamente exitosa en la parte profesional, con más amigos y asociados con compañeros en un día” .

Pero todo cambió cuando abruptamente un nuevo equipo de liderazgo entró en potencia a la CIA en el 2006 y dejó de pertenecer a ella. Estuvo sin trabajo por cinco meses. Muchos de sus antiguos colegas que ella había considerado sus amigos no pudieron aceptar mi conversion a la Iglesia y dejaron de hablarla.  

Ella fue capaz de comenzar en otras dos agencias de gobierno, primero con el Departamento de Estado y a continuación en la Marina de los Estados Unidos, sin credenciales, amigos o compañeros, tuvo tiempo para la familia y el servicio en la Iglesia. Desde que se unió a la Iglesia, ha servido en la Presidencia de la Sociedad de Socorro y ahora es la especialista de empleo.  

Finalmente ella dice: -“Mi Padre Celestial a puesto otro tipo de asignación en mi calendario: Su obra”. Así como volver a la CIA en otra posición. Muchas personas que me rodean creen que he perdido mi posición. Pero es mi placer, mi alegría y mi deber decirles que los he encontrado”.

 

Emma Smith, y el Cementerio de Su Familia en Nauvoo

Emma Smith, y el Cementerio de Su Familia en Nauvoo

La esposa del Profeta, expresó su deseo de marcar las tumbas de sus suegros, José Smith y Lucy Mack Smith, en una carta a su hijo José Smith III. –“José, quisiera si estás dispuesto a extender esa valla para proteger las tumbas de tus dos hermanos pequeños. He recibido veinticinco dólares para que nadie tenga ningún derecho sino yo misma…Me siento ansiosa de invertir ese dinero en ese cementerio, después de que lo haya hecho…creo que puedo pedir a nuestros familiares ayuda para marcar las tumbas de los padres y madres, si no es mucho”. Su deseo y preocupación por un lugar sagrado era de manifiesto para ella, aún en la frase de la carta, “tus dos hermanos pequeños”, aducía a los  infantes que murieron en Nauvoo.

Situado en el lado sur de la Península de Nauvoo, el área fue en primer lugar usado como un terreno por los pueblos indígenas antiguos que poblaron ese valle y quienes construyeron un lugar de entierro cerca de la rivera.

Emma Smith murió el 30 de Abril de 1879, a la edad de 75 años. Algunos ciudadanos de Nauvoo plantearon interrogantes acerca de si era apropiado enterrar en un terreno privado a la familia o en el cementerio público.

El cementerio de la familia Smith no existía durante la década de 1840. En cambio, en un año o en un tiempo después que José Smith y Hyrun Smith fueron enterrados en virtud de un pequeño edificio cerca de la esquina sudoeste. Asesinados el 27 de Julio de 1844, los hermanos fueron inicialmente enterrados en secreto en el sótano de la inconclusa Casa de Nauvoo. Con aún mayor secreto se convirtieron en los primeros ocupantes de lo que sería el cementerio familiar.

Como antecedentes históricos el poderoso Misisipi tapó por debajo de Nauvoo en Keokuk en 1913, formando el Lago Cooper detrás de la presa. Como el nivel del agua siguió aumentando a través de la década de 1920, se expresó preocupación que la suficiente agua pronto podría cubrir las tumbas no señaladas de José y Hyrum. Esta preocupación, combinada con frustración sobre la confusión acerca de la ubicación del lugar del descanso final de los hermanos y un deseo de construir el monumento que había previsto por tanto tiempo, dio lugar a una excavación que estarían a salvo de las aguas crecientes. Una tumba concreta, a continuación, serviría como la base para el nuevo monumento. La expedición pasó una semana buscando primero cerca del río y más tarde por la ladera cerca del lugar de Emma. En el proceso, sin darse cuenta encontraron los restos de Emma, quién fue sepultada justo al este de lo que indicaba su lugar. El trabajo húmedo y frio llegó a su fin el 16 de enero de 1929 con el descubrimiento de dos esqueletos cerca de la tumba de Emma. Como se esperaba, los restos estaban al lado, dentro de las paredes de cimientos, y bajo el piso de ladrillo de lo que una vez fue un pequeño edificio. Los cuerpos de Joseph y Hyrum, así como de Emma, fueron trasladados al norte del cementerio y enterrados. Se plantaron árboles, pasto y flores. El hermoso nuevo cementerio  se dedicó el 4 de Agosto de 1991.

Ante todas las adversidades de sus últimos años;  Lucy Mack Smith escribió de Emma, - “Nunca he visto a una mujer en mi vida que aguantara tantos problemas y dificultades, de mes a mes, y de año a año. Emma tenía un valor infalible, afán, y mucha paciencia”.

 

 

 

Emma Smith, los últimos años de la esposa de un Profeta

Emma Smith, los últimos años de la esposa de un Profeta

La muerte de José Smith ocurrió el 27 de Junio de 1844. El éxodo de los Santos de Nauvoo tomó lugar un año y medio después, dejando a Emma, una viuda de 41 años de edad, con su suegra envejecida, Lucy Mack Smith, y cinco niños, cuyas edades iban desde los catorce años hasta los quince meses de edad. Sus medios eran pocos para proveer en una ciudad que poco a poco iba quedando vacía. En el año de 1847 ella se casó con Louis C. Bidamos, con la ayuda de él pudo criar a sus hijos y convertirse a la vez en la madrastra de dos hijas de Bidamon. Todos cuidaron a la madre de José hasta que esta falleció el 14 de Mayo de 1856. Cerca del año 1872, el esposo de Emma había finalizado una casa nueva para Emma sobre los cimientos que había sido un grandioso hotel en los tiempos de José. Emma pasó sus últimos años en esa residencia.

Emma permaneció en esa hermosa ciudad, la amenazante persecución contra los santos hizo que en ese momento que tomara tal decisión temiendo por la vida de sus hijos, el dolor de experiencias anteriores estaba presente. Ella no sabía en quien confiar y no hubo tiempo y ninguna paz para que de esa manera natural sanara sus heridas. Los oficiales de gobierno rehusaron ayudar a los miembros brindándoles ayuda, la salida de la ciudad de todos dirigida por el Presidente Brigham Young, durante el invierno, fueron razones presentes. Para Emma, la idea de partir con sus hijos huérfanos, cruzar el rio congelado, era difícil. Cuando se le preguntó muchos años más tarde por que ella no había ido al oeste con el resto de los santos, ella respondió: -“tenía un hogar aquí, no supe qué hubiera algo más allá”.

Emma Bella Smith Kennedy, nieta de Emma, registró acerca de su abuela:-“Sus ojos eran cafés y tristes. Ella sonreía con sus labios para mi, tan pequeña como yo era, nunca vi que sus ojos cafés sonrieran. Le pregunté un día a mi madre, porque Abuelita no sonríe con sus ojos como ella y mi madre me dijo que ella tenía un pesar profundo en su corazón”.

En 1980, una mujer que trabajó en casa de Emma Smith, le relató a Gracia N. Jones, “cada tarde después de que las tareas estaban hechas, Emma subía las escaleras hacia su cuarto, se sentaba en su mecedora baja, y fijaba su mirada hacia fuera de la ventana para ver ocultarse el sol sobre el rio Misisipi. Nadie se atrevía a acercarse para ofrecerle conforte, porque no sabían cómo tocar el profundo pesar que era evidente por las lágrimas que corrían por sus mejillas”.

Habiendo vivido una larga vida, tal y como el Señor le había prometido en su bendición patriarcal, y ahora había sido refinada y acrisolada, Emma consideraba cuidadosamente las preguntas acerca de la eternidad. Su hijo Alexander más tarde informó que algunos días antes de su muerte, Emma tuvo una visión que le reveló su aceptación por parte del Señor.

Emma vivió casi treinta y cinco años después del martirio de su esposo, el Profeta José Smith. Ella murió el 30 de noviembre de 1879 a los 75 años de edad. En sus últimos años ella fue grandemente amada, y en las horas de su vida ella fue atendida por su familia; Louis Bidamon, Julia, José Smith III y Alexander. De acuerdo al registro de Alexander, en sus últimos momentos: - “Emma perecía irse, pero luego volvió en sí y extendiendo su mano, exclamó, “¡José! ¡José!”, dejando caer su brazo”. Entonces Alexander, le cruzó sus manos en su pecho, y su espíritu se fue. Tanto Alexander como José pensaron que ella llamaba a su hijo José, pero más tarde Alexander aprendió más acerca del incidente. Elizabeth Revel, hermana de Emma comentó que algunos días antes, ella, le había dicho que José había venido a ella en una visión y le dijo:-“Emma, ven conmigo, es hora de que vengas conmigo”, luego Emma siguió relatando: -“me puse mi gorrito y mi chal y me fui con él; no pensé que fuese cualquier cosa inusual. Fui con él a una mansión, y él me mostró los diferentes cuartos de esa mansión tan bella. Y un cuarto era para los bebes. Allí, en el cuarto para bebés había uno en la cuna. Reconocí a mi bebe, mi Don Carlos que llevado de mi. Ella se agachó hacia el frente, y tomó al niño entre sus brazos, y lloraba con alegría sobre el niño”. Cuando Emma se recuperó lo suficiente se volvió a José y dijo: -“José, ¿Dónde están el resto de mis hijos? – El le dijo a ella, -“Emma, ten paciencia y tendrás a todos tus hijos”. Luego ella vio al lado suyo un ser de luz, aún el Señor Jesucristo”. 

Hoy en día, Emma, “una dama elegida” como la llamó el Señor, descansa junto a su esposo, el Profeta de la Restauración, José Smith y Hyrum Smith, el Patriarca de la Iglesia, sepultados en Nauvoo.

Detalles del Templo de Salt. Lake City

Detalles del Templo de Salt. Lake City

Una de las más memorables obras de esfuerzo, sacrificio y de fe los pioneros de las Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es el Templo de Salt Lake City, una obra de arquitectura excepcional, de exquisita hechura y majestuosa ornamentación tanto en su interior como sus paredes exteriores. 

Esta hermosa construcción que se erige en el Valle del Lago Salado, en lo que un día fue estéril desierto, fue hecho florecer y se manifiesta, al igual que el resto de los templos SUD en todo el mundo, como “la expresión más profunda de nuestra teología” (Pdte. Hinckley). Pero este edificio tiene algo particular mente especial que lo ha convertido en uno de los símbolos del mormonismo que se levanta como pendón a las naciones.

El 28 de Julio de 1847, los pioneros mormones, después de una larga travesía de 2.400 kilómetros con carros de mano hacia el oeste americano, llegaron al Valle del Gran Lago Salado. La persecución los había hecho arrancar de las pantanosas tierras que ellos mismo habían convertido en la hermosa ciudad de Nauvoo y aún cuando el populacho los había expulsado de sus hogares, había destruido su templo y asesinado a su líder, aún así caminaron con  la esperanza de encontrar un lugar donde adorar a Dios en paz.

Cuatro días después de haber llegado la caravana de viajeros al valle, el Pdte. Brigham Young junto a otros hermanos se dirigieron a lo que sería el centro de la cuidad y pronunció, con un ademán en la mano la célebre frase: “ESTE ES EL LUGAR”. Habiendo dicho esto, el hermano Wilford Woodruff clavó una estaca en dicho sitio marcando así, según la tradición, el centro del lo que sería el Templo. 

“Nos hemos reunido en una de las ocasiones más solemnes, interesantes, gozosas y gloriosas que hayan tenido o tengan lugar entre los hijos de los hombres… es un indecible privilegio el estar aquí en este día, y cumplir con esta obra ante el Señor, en esta ocasión sobre la que han hablado y escrito los profetas durante muchos siglos” así fueron la palabras del Pte. Young, el 6 de Abril de 1853, después de las cuales sacó el primer terrón de tierra en la Ceremonia de la Palada Inicial y se dio comienzo a cerca de ciento cincuenta obreros continuaran con la labor, labor que continuaría por las próximas dos décadas.

 

El Templo fue construido con las siguientes dimensiones: 

   • 57 mts. de largo.

   • 30 mts. de ancho.

   • 68 mts. de altura de la torre central del este.

   • 67 mts. de altura de la torre central del oeste.

   • 51 mts. de altura de las paredes.

   • 2,7 mts. de espesor de las paredes en la base.

   • 1,8 mts. de espesor de las paredes en la parte superior.

   • 5 mts. de ancho por 2,4 mts. de profundidad son las paredes de los cimientos.

   • 2.030 mts. cuadrados de superficie del edificio.

 

De la frase pronunciada por Brigham Young indicando el lugar donde se edificaría la Casa del Señor, veremos algunos de los detalles de la arquitectura y ornamentación exterior del Templo. 

Las Torres

 

Las seis torres apuntando con sus agujas apuntando hacia el cielo. 

     Las tres torres del este: La Primera Presidencia (Presidencia del Sacerdocio de Melquisedec) 

     Las tres torres del oeste: El Obispado Presidente (Presidencia del Sacerdocio Aarónico) 

     Torrecillas: En las esquinas de las torres hay agujas de piedras representando antorchas flameando. 

Ventanas

 

     • Las cinco ventanas laterales de las torres del este: Los oficios del Sacerdocio de Melquisedec, esto es: élder, sumo sacerdote, patriarca, setenta, apóstol. 

     • Las cuatro ventanas laterales de las torres del oeste: Los oficiosa del Sacerdocio de Aarón, esto es: diácono, maestro, presbítero, obispo. 

Granito

 

Que el Templo se haya construido de éste material representa que es el Monte de Jehová, Monte de Sión. “Las grises paredes de granito simbolizan la naturaleza duradera y eterna de las ordenanzas que se desarrollan ahí y de los collados eternos” (from "The Salt Lake Temple," Dean R. Zimmerman, New Era magazine, June 1978). El granito para el Templo vino desde las paredes de la montaña en el Cañón Little Cottonwood, al sudeste de Salt Lake.

 

     Las Piedras: En el lado éste se encuentran piedras con tres diseños que simbolizan los grados de gloria. 

    • Piedra de la Tierra: Las 36 piedras ubicadas por encimas del sótano del Templo simbolizan la proclamación del evangelio a través del mundo. Además representa en reino telestial, el más bajo de las tres grados de gloria.. 

     Piedra de la Luna: En la mitad de las paredes fueron dibujadas por el arquitecto del Templo Truman O. Angell, basadas en el ciclo lunar durante el año 1878. Hubo 13 lunas nuevas, 13 lunas crecientes, 12 lunas nuevas y 12 lunas menguantes durante ese año las cuales hoy adornan las paredes del Templo. También representa el reino terrestre, el cual es el Segundo grado de Gloria. También representa el viaje mortal del hombre, desde su nacimiento hasta su muerte y desde la oscuridad a la luz. 

     Piedra del Sol: Hacía arriba, en el Templo, están éstas piedras con 52 puntas (o rayos del sol). Representan el reino celestial, el más alto grado de gloria 

     Piedra de las Estrellas: Sobre la cornisa del Templo se hayan las estrellas de cinco puntas. Las torres del este tienen 40 estrellas. De estas 12 en la torre central

      • Piedra de la Nube: Hay dos piedras en el templo (de las cuales emanan rayos de luz), ubicadas en la torre central del este y representan la presencia de Dios (1 Reyes 8:10-11, Mateo 17:5). También representa que el evangelio penetra a través de la superstición y el error del mundo.

 

En la torre central del este está la inscripción:

 

     “HOLINESS TO THE LORD” (Santidad al Señor, Exodo 28:36)

 

     “The House of the Lord, build by the Church of Jesús Christ of Alter Day Saints. Commenced April 6, 1853. Complete April 6, 1893.” (La Casa del Señor, edificada por la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Comenzada el 6 de abril de 1853. Terminada el 6 de abril de 1893).

     “I Am Alpha and Omega”: “Yo soy el Alfa y Omega” se encuentra en la clave del arco de la ventana de la torre central del este y es una afirmación de la existencia eterna de Jesucristo, sin principio ni fin (Apocalipsis 1:8).

 

Puertas

 

     • Dos puestas de entrada al este y otras al oeste de 2,5 mts. de ancho y 4,9 de alto.

     • Puertas de 3,65 mts. de altura y 1,2 mts. de ancho por hoja.

     • Picaporte: Con forma de pomo con la colmena (Deseret) y las palabras “Holiness to the Lord” (Zacarías 14:20-21), tiene grabado las manos que se estrechas dentro de una guirnalda de olivo, un arco con una piedra fundada bien demarcada y los años “1853-1893”. 

Ángel Moroni

 

Representa la restauración del evangelio eterno en los últimos días y la proclamación del mismo a las naciones de la tierra (Apocalipsis 14:6).

 

Otros simbolismos

 

     Constelaciones: Las siete estrellas que forman la Osa Mayor, con las dos estrellas de uno de los extremos que apuntan hacia la Estrella Polar. Significa que “los extraviados pueden encontrarse a sí mismos por medio del sacerdocio”.

 

     El “Ojo que todo lo ve”: Se encuentra sobre la ventana de la torre este central, como símbolo de la naturaleza omnipresente de Dios y de Su divina protección

 

     Las manos que se estrechan: Símbolo de la hermandad que se debe extender a toda persona.

Principios

Principios

Recibí la asignación de hablar acerca del llamamiento de misioneros. El Señor nos ha mandado predicar el evangelio. Las escrituras repiten ese mensaje más de ochenta veces: “Predicad el evangelio a toda nación, tribu, lengua y pueblo”, y esa es razón suficiente para hacerlo. Quisiera añadir otra razón para llamar misioneros. Creo que si tan sólo comprendiéramos, si pudiéramos captar el significado de ello, nos impulsaría tomar una mayor determinación de asegurarnos de que todo joven se encuentre digno de recibir un llamamiento misional.

Salvo aquellos que tengan algún serio impedimento, todo joven debe ser lo suficientemente digno para recibir un llamamiento misional.

Si pudieseis comprender lo que quiero comunicaros acerca del llamamiento de misioneros, comprenderíais que éste no sólo es esencial para el crecimiento de la Iglesia sino también para su seguridad. Supongo que el mejor título para lo que quiero decir sería la sencilla palabra: Principios. Es mi intención expresar ideas acerca de los principios fundamentales del gobierno del sacerdocio, y luego presentar algunos ejemplos de cuán esenciales son en el gobierno de la Iglesia, y finalmente aplicarlos a la obra misional. Estos principios, por supuesto, se aplican a todos los aspectos de la obra de la Iglesia.

Sabemos que la tarea de los líderes del sacerdocio es interminable. Aun si dedicaran todo su tiempo, no lo podrían hacer, y por supuesto, tienen que proveer para sus familias y ser ciudadanos responsables. Si ese es el caso, ¿cómo pueden elegir lo correcto?

De todo lo que tienen que hacer, ¿cómo pueden sabiamente discernir cuáles son las tareas que pueden delegar? Las responsabilidades de los líderes locales se pueden colocar en las siguientes categorías:

 

Tenemos que mantener una organización, con el problema constante de buscar personal.

Tenemos que dirigir programas.

Tenemos que apegarnos a una serie de normas y procedimientos.

Tenemos que administrar reglas oficiales.

Por último, tenemos que honrar y enseñar principios.               

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Todo esta bien en Sión-La mejor excusa para no hacer nada

Todo esta bien en Sión-La mejor excusa para no hacer nada

Cuando leemos en las escrituras el consejo del Señor de cuidarnos de las lisonjeras palabras que se escucharán en los últimos días, pensamos que no se refieren a nosotros.

“Todo va bien en Sión; sí, Sión prospera, todo va bien…” (2Nefi 28:21) nos recuerda Nefi al citar a Isaías. Creemos que nunca caeríamos tan bajo de pensar que no hace falta nada más. Sin embargo, sin darnos cuenta, contraemos “pereza gravis”, una enfermedad espiritual que nos lleva tiempo reconocer como tal. Entre los síntomas más comunes encontramos:

Satisfacción al hacer sólo lo suficiente: Como recibimos mandamientos que podemos cumplir, caemos en la creencia de que no hay que exagerar. Nos decimos:“Ya dejé un mensaje en el teléfono, no voy a ir a su casa para ver qué le pasa”, y tranquilizamos nuestra conciencia.     

Creer que sólo hacemos los que podemos hacer: Mientras recordamos la escritura de no correr más de lo que nuestras fuerzas nos permitan. Sin importar que hay otra que nos invita a recorrer la segunda milla.

Considerar innecesarias las reuniones de liderazgo o presidencia: Porque ya sabemos todo, hacemos referencia a que leímos tanto las escrituras y leímos tantos manuales que las soluciones o respuestas vendrán a nuestra mente cuando las necesitemos. Ponemos cara de fastidio en las reuniones o comenzamos a ‘dar cátedra’ al maestro de turno.

Minimizar el uso de metas: Pues consideramos que las cosas se hacen cómo y cuándo se pueden de la manera que se nos ocurra, creyendo que eso es inspiración.

Tomarnos licencia por “cansancio”: Dejamos de asistir algunos domingos sólo porque estamos cansados físicamente o porque creemos que quedarnos en casa le dará un respiro a nuestra mente de tantas cosas que pensamos cuando cumplimos con nuestras asignaciones o llamamientos.

Sostener que el Señor jamás nos abandonará: Recordamos esa parte de la escritura y olvidamos la más importante de que nosotros no debemos abandonarlo a Él por medio del servicio que prestamos a sus hijos en la iglesia.

Hacer volar nuestro juicio: Cuando con nuestra imaginación creemos que sabemos por qué las personas actúan como actúan y con ese juicio previo decidimos que no vale la pena esforzarnos por ellas. Nos justificamos en nuestra comodidad sosteniendo que su albedrío les da derecho a elegir y ello restringe nuestra acción.

“¡Ay del reposado en Sión!” (2Nefi 28:24) termina advirtiendo Isaías, a aquel que padece de ‘pereza gravis’.

La actitud de sentirnos completos, de que no es necesario hacer nada más, nubla nuestro buen juicio y nuestra capacidad de percibir por medio del espíritu. Actuamos de manera egoísta, alimentando nuestras necesidades sin dar del pan de Vida a quienes lo necesitan. Creemos que con cuidar nuestra casa es suficiente. Descargar articulo completo

Los 5 Principios de la Estabilidad Económica

Los 5 Principios de la Estabilidad Económica

Durante la Segunda Guerra Mundial, el élder Albert E. Bowen, entonces miembro del Consejo de los Doce Apósto­les, recopiló una serie de mensajes radiales en un libro, que tituló: La constancia en medio del cambio. Esos men­sajes eran muy apropiados para la época; estábamos en medio de una conflagración y la gente de todo el mundo necesitaba un mensaje de segundad, calma y estabilidad.

Nuestros días actuales son en muchas maneras similares a aquellos turbulentos años de la guerra. También ahora nos enfrentamos a problemas que nos dejan perplejos y, además de los evidentes conflictos en política internacional, estamos atra­vesando uno de los períodos económicos más difíciles que hemos visto en muchas décadas, con los problemas que traen aparejados la inflación y la administración económica personal.

Quisiera usar el título del libro del élder Bowen, y compartir con vosotros algunas de las experien­cias por las que he pasado y las conclusiones a las que he llegado en los sesenta años que llevo traba­jando. He vivido todas las fases del ciclo econó­mico. Cuando era joven y estaba en mis principios, pasé por una depresión económica personal. He visto la depresión nacional e internacional, así como los períodos de inflación; he observado cómo en cada ciclo económico se han creado lo que han dado en llamar "soluciones", que han pasado sin pena ni gloria. Estas experiencias me han llevado a la misma convicción que hizo al poeta Robert Frost escribir: "La mayoría de los cambios que creemos ver en el mundo, están en relación directa con la tendencia popular de aceptar o rechazar ciertas verdades".

Lo que hoy quisiera compartir con vosotros son mis obervaciones sobre los principios constantes y fundamentales que pueden traernos seguridad financiera y tranquilidad de conciencia, bajo cual­quier circunstancia económica.

Primeramente, quiero establecer una base y una perspectiva dentro de las cuales se puedan aplicar esos principios.Descargar articulo completo

El Hiperespacio

El Hiperespacio

Según sus autores, la idea de escribir sobre este tema tuvo que ver con el Grupo de Investigación Híperespacial, fundado por la BUY en 1975. Su propósito es la generación de diversos modelos representativos de más de tres dimensiones espaciales usando sofisticados programas computacionales. Fue precisamente la creación de los modelos teóricos de cuatro dimensiones los que llevó a estos dos expertos a darse cuenta de las asombrosas similitudes entre un ambiente de esa naturaleza y algunos sucesos descritos en las escrituras. El punto es que esta teoría que proponen, podría explicar algunos de estos fenómenos que encontramos en los libros canónicos así como en otra literatura religiosa.

 

Una introducción breve al concepto del  Hiperespacio

 

 Podremos recordar que en el colegio se nos enseñó que existen 3 dimensiones: el largo, el ancho y el alto, lo cual nos da un volumen tridimensional. Como vivimos en un mundo celestial tridimensional no poseemos una consciencia de lo que sería un mundo con cuatro dimensiones. La manera más fácil de transmitir esa idea es por medio de un ejemplo comparativo.

 Los hermanos Burton y Webster nos invitan a imaginarnos no un mundo cuadrimensional ni tridimensional sino simplemente uno bidimensional, es decir uno donde existe sólo el largo y el ancho. En un mundo así todo sería plano. Veríamos que sus habitantes serían planos y veríamos que sus casas son estructuras planas de líneas con algunas  partes vacías para que puedan entrar y salir. Ellos jamás tendrían idea de que es un mundo tridimensional como el nuestro a menos que una fuerza extradimensional los sacara de su mundo, probablemente con alguna protección para que soportara la increíble experiencia. Si sacáramos a un ser de dos dimensiones de su ambiente hacia nuestro mundo tridimensional y luego lo volvemos a su dimensión original, éste se quedaría sin palabras para poder expresar algo tan fuera de todo lo conocido para él. Y cuando quisiera explicarlos a sus amigos 2D, ellos se asombrarían o se burlarían, y hasta lo creerían loco.

 En este mundo bidimensional que penetramos, veríamos que, como nosotros somos seres tridimensionales, tendríamos el poder para verlo y escudriñarlo todo. Sería imposible para un ser 2D ocultarse en una bodega subterránea sin que lo detectáramos. Seríamos capaces de percibir cada objeto y cada partícula de cada rincón en cualquier parte de su mundo y cuando lo deseáramos. Y además podríamos ir físicamente donde quisiéramos con sólo pensarlo.

 Probablemente sólo tendríamos un problema: sólo una parte bidimensional de nuestro cuerpo podría ser visible para los seres 2D. El “resto” de nuestro cuerpo pertenecería a una dimensión superior a la de ellos.

 Finalmente, nos daríamos cuenta de que, debido a lo infinitamente delgado que sería su mundo de 2D, se podría “apilar” un infinito numero de mundos 2D sin que jamás se puedan conectar entre ellos. Estos mundos estarían tan cerca el uno del otro como las páginas de un libro y jamás ocurriría ninguna conexión entre ellos a menos que interviniera una fuerza  extradimensional. Según Burton y Webster, los habitantes de tales mundos  jamás tendrían conciencia ni idea de que existen otros mundos habitados a menos que alguien que estuviera fuera de su plano de existencia se los revelara.

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El Pecado Involuntario en el Discurso de Benjamín

El Pecado Involuntario en el Discurso de Benjamín

 

Al explicar la expiación de Jesucristo, el rey Benjamín señala con claridad que además de expiar la caída de Adán, "su sangre expía los pecados de aquellos ... que han muerto sin saber la voluntad de Dios concerniente a ellos, o que han pecado por ignorancia" (Mosíah 3:11). Para el lector moderno, la noción de pecar sin intención puede resultar ilógica. ¿No consiste un pecado en una violación consciente de un mandamiento de Dios? Si alguien transgrede una ley de Dios en ignorancia, ¿existe alguna culpa o culpabilidad que requiera el arrepentimiento?

Aunque la mente moderna tiende a ver el pecado principalmente como una mala elección o una mala intención, la mente antigua incluía otras muchas dimensiones en su concepto de pecado, tales como la profanación, el accidente, el error, o el juicio equivocado. La impureza podía ser consecuencia, por ejemplo, de cualquier contacto directo o indirecto con un cadáver, incluso aunque la persona no fuera consciente de dicho contacto (Números 19: 14). De igual modo, era incorrecto tocar el arca del convenio por error, incluso aunque la persona tuviera buenas intenciones (2 Samuel 6: 6-7). En los tiempos del Antiguo Testamento, el concepto de pecado abarcaba muchos matices de cosas tales como las equivocaciones, los fallos, las dobleces, la rebelión, el extraviarse, el vagabundeo, o el ser hallado en algún otro tipo de falta, ya fuera consciente o no.

En Números 15: 27-29, la ley de Moisés prescribe lo que se debería hacer "si una persona pecare por yerro". El transgresor debe traer una cabra para realizar una ofrenda por el pecado y "el sacerdote hará expiación por la persona que haya pecado por yerro" (v. 28). A modo de contraste, si una persona que "despreciando la palabra del Señor" peca "con presunción", esa persona será "cortada" (Números 15: 30-31). De hecho, la inadvertencia era "un criterio clave en todo sacrificio expiatorio, [pues] el que peca con descaro deliberado es excluido del santuario".

Sabiendo esto, podemos comprender mejor por qué Benjamín aseguró, de manera tan expresa, que el sacrificio de Jesucristo expiaría los pecados de los que "pecaron por ignorancia". El pueblo de Benjamín se habría preguntado con toda naturalidad, mientras éste describía en qué consistía la expiación prometida, si su eficacia alcanzaría toda categoría de pecado o sólo ciertas clases de transgresión. Se les dijo que la expiación de Cristo cubriría automáticamente la caída de Adán y los pecados cometidos en ignorancia. Aunque las teologías modernas considerarían que los pecados no intencionados son únicamente significativos de forma marginal, éstos constituían una parte esencial de los conceptos de expiación y de sacrificio expiatorio en el antiguo sistema de sacrificios. A la vez, Benjamín también pronunció un clamoroso lamento eterno sobre los impenitentes que transgreden la ley de Dios a propósito, los que se declaran "en rebelión manifiesta contra Dios" (Mosíah 2: 33, 37; 3:12). El perdón por una mala conducta intencionada depende de un íntegro cambio de corazón.

Además, Mosíah 3 reconoce dos tipos de pecados por ignorancia: (1) algunas personas viven y mueren ignorando la voluntad de Dios concerniente a ellos (v. 11) tal como se revela en la ley escrita de Moisés (v. 14) y por tanto transgreden la ley, mientras que (2) otras personas presuntamente conocen la ley de Dios en cierta medida, pero aun así pecan fortuitamente o por desconocer el auténtico significado y aplicación de la ley.

Es interesante señalar que hubo otro pueblo antiguo que, de forma similar, habló de varios tipos de pecados por ignorancia. Los Rollos del Mar Muerto castigaban "un único pecado no intencionado" con una pequeña sanción (1QS 9:1-2); pero parece ser que el error repetido se toleraba. El descuido se podía deber a falta de cuidado o al mal juicio, pero también podía provenir del desconocimiento de los "asuntos ocultos" del seno de la Ley de Moisés, que sólo eran conocidos por la secta de Qumrán. Por supuesto, quien se "rebelaba" abiertamente contra las porciones reveladas de le ley que eran obvias a todo el mundo era castigado de forma muy severa (1QS 8: 17-18; 4Q159 2-3).

El pecado involuntario preocupaba mucho más a los antiguos que a nosotros hoy en día. Aunque nos preocupamos muy poco por tales pecados, esto se debe únicamente a que sabemos que el sacrificio infinito de Cristo los ha expiado. Incluso aunque ahora nos mostramos menos preocupados por los pecados no intencionados, las palabras de Benjamín nos recuerdan que no debemos permanecer ignorantes de este aspecto del sacrificio expiatorio de Cristo, ni debemos dejar de mostrar nuestro agradecimiento por el mismo.

 

Principios del Evangelio

Principios del Evangelio

La Iglesia de Jesucristo ha puesto a disposición de los miembros el Nuevo y revisado libro “Principios del evangelio” Este libro provee una reseña de los principios que el evangelio de nuestro Señor Jesucristo enseña. Este será utilizado para estudio personal y para las clases de escuela dominical.

En el 2010 y 2011 será utilizado para las instrucciones del segundo y tercer domingo de mes para la clase del Sacerdocio y Sociedad de Socorro.

Mujeres en las Escrituras

Mujeres en las Escrituras

 

 "...Mujer, he ahí tu hijo… He ahí tu madre…” (Juan 19:26-27)

 Estas fueron algunas de las últimas palabras que pronunció el Salvador en la agonía de la cruz, dirigidas “a su madre” y “al discípulo a quien él amaba”. “Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa”. (Juan 19:27)

Por alguna razón, “junto a la cruz”, desafiando los peligros de la ocasión, había tres mujeres: “su madre, la hermana de su madre María mujer de Cleofas, y María Magdalena” (Juan 19:25). Esta última, había de ser también, la primera testigo del Señor resucitado: “Mujer, ¿por qué lloras? –“Porque se han llevado a mi Señor…” (Juan 20:11-18)

Hay 188 referencias de mujeres protagonistas, por diversas razones, en los cuatro libros canónicos. La mayoría de ellas en el Antiguo Testamento (143), 41 en el Nuevo y el resto en las escrituras aparecidas en esta dispensación.

Es interesante también mencionar que la palabra mujer(es) se repite más de 400 veces y la misma cantidad para esposa. En cambio la palabra madre, se reitera 300 veces e hija, 200. También se mencionan otros parentescos como nuera (20), suegra (11), y abuela, sólo una vez.

Cabe señalarse, que Jesús, durante su ministerio, tuvo muy buena comunicación con las mujeres en una época en que eran relegadas y muchas veces despreciadas por los hombres. Las respetó y a veces las eligió para introducir su doctrina. Sin duda, percibía que eran más sensibles a los temas espirituales.

Hay cuatro de ellas, cuyos nombres no conocemos y que habría que agregar a las 188 ya mencionadas —son anónimas— y que por su ejemplo “y la grandeza de su fe” (Mateo 15:28), son dignas para representar a millones de mujeres de todas las épocas: 

1. La mujer “que padecía flujo de sangre…y se le acercó desde atrás y tocó el borde de su manto”. “¿Quién es el que me ha tocado?”, preguntó Jesús. Había una multitud que lo apretujaba y oprimía, sin embargo dijo: “alguien me ha tocado; porque yo he conocido (sentido) que ha salido poder de mí”, entonces la mujer se mostró “ y como al instante había sido sanada”, Él le dijo “ten ánimo, hija; tu fe te ha salvado”. (Ver Mateo 9:20-22 y Lucas 8:43-48)   

2. Uno de los diálogos más enriquecedores de las escrituras, fue el que sostuvo el Salvador con “la mujer samaritana”, al principio de su ministerio. “Le era necesario pasar por Samaria…”, para ello caminó muchos kilómetros y “cansado, se sentó junto al pozo de Jacob”, al medio día. Quedó solo porque “los discípulos habían ido a la ciudad a comprar de comer”. Llegó “una mujer de Samaria a sacar agua; y Jesús le dijo: “Dame de beber.” Ahí comenzó la conversación. Él tenía que ganar su confianza, “ya que los judíos y samaritanos no se trataban entre sí” y hasta sus discípulos “se maravillaron de que hablara con una mujer”, ya que estaba prohibido en ese tiempo. Lo que Él deseaba era introducir Su evangelio: “el agua viva” como una “fuente de la salvación”, predicho por Isaías (12:3), ya que “el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás”. “Entonces la mujer dejó su cántaro, y fue a la ciudad, y dijo a los hombres: Venid, ¿no será éste el Cristo? Y muchos de los samaritanos creyeron en él por la palabra de la mujer…” (Juan 4:1-42)

3. “La viuda pobre…” es otra de las mujeres ejemplares que tampoco conocemos su nombre. Sin embargo Jesús reparó en ella, porque echaba “en el arca de las ofrendas…dos blancas” y dijo: “En verdad os digo, que esta viuda pobre echó más que todos. Porque todos aquéllos echaron para las ofrendas de Dios de lo que les sobraba; mas ésta, de su pobreza echó todo el sustento que tenía.” (Lucas 21:1-4)

4. La “mujer cananea”, es la otra mujer anónima que deseo destacar. Ella clamaba misericordia por su hija “gravemente atormentada”. “Pero Jesús no le respondió palabra” y los discípulos tampoco. “No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel,” le dijo finalmente. “¡Señor, socórreme!”, rogaba ella. “…no está bien tomar el pan de los hijos, y echarlo a los perrillos”. Inmediatamente llegó la respuesta firme pero respetuosa de la mujer, y sin duda inesperada para Jesús:

“Sí, Señor: pero aún los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos”.

“Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe, hágase contigo como quieres. Y su hija fue sanada desde aquella hora”. (Mateo 15:21-28)

* Timoteo, el discípulo dilecto de Pablo, poseía “la fe no fingida, la cual habitó primero, en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también.” (2 Tim. 1:5)

* Marta, María y Lázaro, eran hermanos y Jesús los amaba. En ocasión de la muerte prematura de Lázaro, Jesús aprovechó para enseñar sobre la resurrección a las hermanas: “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.” (Juan cap. 11)

* En el Libro de Mormón, se habla poco de Saríah, la esposa de Lehi. Sin embargo, cuando sus hijos regresaron de Jerusalén, dijo: “Ahora sé con certeza que el Señor ha mandado a mi marido que huya al desierto…”

* En los albores de esta dispensación, deseo mencionar sólo a tres mujeres que jugaron un papel especial: Lucy, la madre del Profeta, Emma, “la Señora elegida”, esposa del Profeta José, primera presidenta de la Sociedad de Socorro y quien por mandato del Señor, seleccionó los primeros himnos y Eliza R. Show, poeta y creadora de numerosos himnos, entre ellos “Oh mi Padre”. 

En la conclusión, deseo mencionar a las fieles hermanas que sirven en la Iglesia, comparables a Ana de la antigüedad, “que servía de noche y de día con ayuno y oraciones”. (Lucas 2:37) Repito lo que decía el Presidente Heber J. Grant:

“De no haber sido por la fe, el sacrificio y la laboriosidad de las primeras hermanas de la Iglesia, esta Obra hubiera fracasado.”

Creo firmemente “que la mujer no fue sacada de la cabeza del hombre, para ser superior, ni de sus pies, para ser pisoteada, sino de su costado para ser su igual y cerca de su corazón, para ser amada.”

 

El Alafabeto Deseret

El Alafabeto Deseret

Los primeros miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días vinieron de muchos países y no compartían un idioma común. Como toda esta gente se reunió al Oeste (primeramente por el valle del Gran Lago Salado), los líderes de la Iglesia se enfrentaron a un problema: cómo comunicarse efectivamente con un grupo de individuos tan diverso.

Una solución era el crear un tipo de idioma “universal” que pudiera ser aprendido por todos los miembros, el 8 de Abril, de 1852, Brigham Young anunció que el Cuerpo de Regentes de la Universidad Deseret estaba preparando el mencionado idioma, que constituiría un método nuevo de escribir el Inglés. Este idioma, que nunca se implementó totalmente, se conoció como el Alfabeto Deseret.

Los Regentes discutieron sobre forma de letras y sonidos a ser representados en el alfabeto, y finalmente decidieron por 38 caracteres que correspondían a varios sonidos del idioma Inglés. Aprender el sistema fonético en el que se basaba el Alfabeto Deseret era sencillo. Por ejemplo, un misionero iletrado podía escribir cartas a casa después de tan sólo seis lecciones.

Aparecieron pasajes de las escrituras escritos con el Alfabeto Deseret aparecieron en el “Deseret News” en 1859. Orson Pratt transcribió material posterior que fue publicado en la ciudad de Nueva York, impreso con tipo diseñado y emitido allí, por un costo total de $ 18,500. Estos incluían “lectores” escolares en 1868 y el Libro de Mormón y un lector de extractos del mismo en 1869. Aunque se vendieron pocos de estos libros, fueron usados por algunas escuelas del territorio de Utah.

En 1873 se calculó que desarrollar e imprimir una biblioteca de unos mil títulos usando el Alfabeto Deseret costaría unos cinco millones de dólares, lo que resultaba prohibitivamente costoso para la escasa población de Utah y la precaria economía con la que se operaba. Los letrados tendrían poco incentivo para aprender el alfabeto, mientras los no letrados tendrían muy poco para leer si aprendían a hacerlo. La muerte del Presidente Young en 1877 marcó el final de los esfuerzos por promover el Alfabeto Deseret.