Doug Walker-Mindy Gledhill-Eric Whitacre-Maren Ord Musica LDS
Descargar Mindy Gledhill-Feather In The Wind 2007
Descargar Eric Whitacre-2001-The Complete Acapella Works
Descargar Doug Walker-Stones In The River
Descargar Maren Ord-Pretty Things
Descargar Mindy Gledhill-Feather In The Wind 2007
Descargar Eric Whitacre-2001-The Complete Acapella Works
Descargar Doug Walker-Stones In The River
Descargar Maren Ord-Pretty Things
Hace unos años, a una amiga le detectaron cáncer. De pronto, para todos sus conocidos, la vida se tornó en gris. Ya no era la amiga de mamá la que estaba enferma; era alguien de mi edad y yo no sabía cómo enfrentar el problema. Casi no quería hablarle por miedo a herirla o decir algo incómodo. Pensaba muy bien las frases, a decir verdad trataba de ir por otro pasillo cuando aparecía en mi camino.
Hasta que un día me armé de valor, fui a su casa y le pregunté cómo estaba. La veía tan bien que para completar la pregunta, al "¿Cómo estás?" –le agregué-- "estás tan bien, el pelo lo tenés súper brillante!!"
Mi amiga se tentó de la risa y me dijo: "Karina, es una peluca!!"
Hubiera querido que en ese momento la tierra me tragara, que los cielos se oscurecieran y por sobre todas las cosas, quería cortarme la lengua.
Así empezamos una muy interesante conversación. Ella necesitaba hablar tranquila para contar todo lo que estaba viviendo y yo aprendí muchas cosas que desconocía sobre los diferentes tratamientos médicos. Vencí la primer barrera, la del miedo a herir, y transité uno de los caminos complicados que tenemos en esta vida poniéndome en el lugar de mi amiga, siendo una oyente activa y de esa manera una ayuda efectiva.
El trabajar en la iglesia nos brinda la oportunidad de servir de diversas maneras.
Muchas veces actuamos guiados por el Espíritu, pero si nos preparamos o nos informamos, sabremos entender mejor los susurros del Espíritu y actuaremos no sólo con amor, sino también con compasión.
Mi interés por saber ayudar de la mejor forma me motivó a hablar con otras personas, con profesionales de la salud, con quienes habían superado una enfermedad similar, con familiares que habían perdido un ser querido.
Entre las cosas que me enseñó mi amiga con su experiencia, encontré que era muy importante el compartir las vivencias, dolores, angustias e incertidumbres así como también los progresos con los tratamientos. Descargar articulo
Cuando era joven vivíamos en Long Island, a unos cincuenta kilómetros de la ciudad de Nueva York. Estábamos rodeados por bosques y disfrutábamos de la naturaleza. Mi padre tenía un terreno grande con arbustos, jardines, una pecera, una huerta, césped y árboles. Todo esto requería un trabajo constante para conservarlo en buen estado y siempre había tareas que hacer, tales como cortar el césped en el verano y recoger las hojas caídas en el otoño. Aunque trabajábamos bastante duro en el cuidado de nuestro jardín, lo que hacíamos no se comparaba en los más mínimo con lo que mi padre había tenido que hacer cuando era niño en la granja de remolachas en Burton, Idaho.
Un día mi padre me dijo, “Nunca vas a aprender a trabajar hasta que vayas a trabajar en la hacienda con tu tío Frank.” De modo que ese verano lo pasé en el Valle Skull cerca de Toelle, Utah, aprendiendo a trabajar. Fue difícil para mí creer el contraste que había entre el hermoso verdor de mi hogar en Long Island y el ambiente desértico y polvoriento del Valle Skull.
Esto me hizo apreciar la primera impresión que han de haber tenido aquellos pioneros originarios de Europa y de la parte oriental de los Estados Unidos, cuando Brigham Young les dijo: “Este es el lugar”. Descargar articulo completo
El Profeta José Smith arribó a Philadelphia el sábado 21 de Diciembre de 1839 junto a Sidney Rigdon, Parley P. Pratt, y los Elders Elias Higbee y Orrin P. Rockwell lo hicieron unos pocos días después. La misión del Profeta incluía establecer la primera unidad de la Iglesia en aquel lugar y presidir sobre la primera Conferencia de Philadelphia, así como presentar su preocupación ante el Congreso por los agravios de expulsión que habían sufrido los santos en Misuri. También tenía contemplado ayudar a organizar todo lo necesario para la predicación del evangelio en el sudeste de Pennsylvania y New Yersey Central. El hermano Robert E. Foster, fue asignado por el Profeta para llevar un exhaustivo registro de los acontecimientos que ocurrirían allí. El 4 de marzo de 1840, cuando la misión terminó, José Smith escribió en su diario: -“Dependía del Dr. Foster para mantener mi diario durante este viaje, pero él no lo ha conseguido” Mientras permanecía en aquella ciudad, el Profeta fue invitado a hablar en una de las Iglesias más grandes de Philadelphia ante un grupo de tres mil personas que asistieron para escuchar al “profeta”. La iglesia de la reunión fue la Primera Iglesia Independiente de Cristo. Temeroso de la reacción de las personas, Sidney Rigdon, fue el primer orador hablando de la Restauración del Evangelio citando varios pasajes bíblicos, evitando toda referencia a las visitas de ángeles, las visiones y otras sagradas experiencias vividas en la Iglesia del Señor. Esta timidez de Rigdon molestó tanto al Profeta José Smith que cuando hubo terminado de hablar el tomó la palabra levantándose como león rugiente, y estando lleno del Espíritu Santo, habló con gran poder, dando testimonio de las visiones que había vivido, del ministerio de ángeles y de la forma en que obtuvo las planchas del Libro de Mormón y la forma en que las había traducido por el poder y don de Dios. Sus palabras iníciales fueron: -“Si nadie más tenía el valor de testificar de un registro tan glorioso, él sentía la urgencia de hacerlo como acto de justicia por los presentes y dejo el resultado en manos de Dios”. Toda la congregación quedó asombrada, como electrizada, y dominada por la verdad y el poder con que él habló y las maravillas que relató. Elder Pratt registró: -“La impresión fue perdurable; se unieron al rebaño muchas almas. Y doy testimonio de que él, con su testimonio fue fiel y poderoso, limpió su vestido de la sangre de ellos”.
Mathew L. Davis, miembro de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, que asistió a escuchar al Profeta escribió a su esposa una carta el 6 de febrero de 1840 acerca de las apreciaciones que tuvo de oír a José Smith, en parte el escribió: -“Fui la última noche para escuchar a “Joe” Smith, exponer su doctrina. Comenzó diciendo que sabía de los prejuicios que estaban circulando en el mundo acerca de él, pero que abogaba a nosotros con respecto a esos rumores contra él o su doctrina. El estaba acompañado de dos o tres de sus seguidores. El dijo “Indicaré a ustedes nuestras creencias, mientras el tiempo lo permita. Creo que hay un Dios, poseedor de todos los atributos dados a El por todos los cristianos de todas las denominaciones, que él reina sobre todas las cosas, tanto en el cielo como en la tierra y que todo está sujeto a su poder”, él habló racionalmente de los atributos de la Divinidad, tales como la compasión, la misericordia, etc. Luego cogió la Biblia diciendo, “Creo en este sagrado volumen. La fe Mormona está fundada en ella. No enseñamos nada que la biblia no enseñe. Creo en la Divinidad de Jesucristo, y que El murió por los pecados de todos los hombres, habiendo Adán caído.” Aquí él entró en detalles sobre esta doctrina. Durante la totalidad de su discurso, y que ocupó más de dos horas, no hubo ninguna opinión o creencia que expresó, que calculé, en el menor grado de deteriorar la moral de la sociedad, o de cualquier manera el degradar o brutalizar la especie humana. No hubo violencia, ni furia, ni ninguna denuncia. Su religión parece ser la religión de mansedumbre, de humildad y de persuasión. He did not pretend to possess any such power. El concluyó sus palabras hacienda referencia a la Biblia Mormona (Al Libro de Mormón como se le conocía por algunos), diciendo que no contenía nada incoherente o conflictivo con la Biblia Cristiana. La Biblia Mormona, dijo, le fue revelada a él directamente del cielo….Yo he cambiado mi opinión acerca de los mormones. Son un pueblo que a sido maltratado y herido”.
Hoy en día, con 170 años atrás ha sido identificada la Iglesia donde el Profeta José Smith dio su discurso en compañía de sus hermanos. Mucho del interior de la Iglesia de Philadelphia se conserva en el mismo estado de aquella memorable ocasión, el pulpito donde el Profeta discursó, los balcones que dieron cabida a los oyentes. El lugar fue arrendado por U$ 13, “para uso de la Iglesia del reverendo J. Smith”, como fue escrito en el archivo que se conserva por aquella comunidad. “este es el lugar” fue la frase que determinó el lugar.
01 - Perfect
02 - Sarah
03 - All I Want
04 - Beautiful
05 - Swallow
06 - Harsh Words
07 - Just Like You
08 - Tonight
09 - Relate To
10 - Waiting
11 - Spea
Church News - El Obispo Richard C. Edgley, Primer Consejero del Obispado Presidente, presidió la graduación de BYU-Idaho el 23 de Julio al inicio de la primavera, del semestre de la Universidad.
El Obispo Edgley señaló: -“Al dejar esta universidad, será sin duda el elemento más importante en su curriculum personal hasta la fecha. Sin embargo, es sólo el inicio de su curriculum durante toda su vida – el resumen que el Señor llama “el libro de la vida”- el resumen de las escrituras nos dice que será juzgado por ello”.
Los graduados de BYU-Idaho con especialización en negocios y comunicaciones, recibieron sus diplomas el 23 de Julio después de estrechar la mano con el Obispo Richard C. Edgley, el Presidente Kim B. Clarck y el Vicepresidente Henry J. Eyring.
Señaló que hay que hacer elecciones – una constante, inquebrantable aspecto de la existencia mortal – sobre la base y la reflexión de un sistema de valores.
El Obispo Edgley señaló: -“Tal vez la elección más importante que usted ha hecho es el sistema de valores que ha gobernado todas las opciones anteriores. Y la elección más importante que hará en el futuro es que sistema de valores regirán todas sus elecciones futuras. En tanto que su sistema de valor esté anclado en las doctrinas del evangelio, podrá seguir tomando decisiones que le guiará a través de esta vida y le recompensará con bendiciones temporales y espirituales.De acuerdo al Obispo Edgley, cada individuo “resumirá su resultado final de acuerdo a las elecciones”. A fin de tener una estancia feliz en la vida, exhortó a los graduados a considerar tres opciones muy concretas a lo largo de sus vidas: escoger la fe, elegir ser humilde y su gratitud de compañerismo, y escoger ser una luz y un ejemplo”.
Escoja la Fe.
El Obispo Edgley señaló que la elección de la fe es un antídoto eficaz para los tiempos cuando los mensajes contradictorios y disonantes asaltan nuestro sistema de valores. Escoger la fe por sobre el miedo, escoger la fe más que lo desconocido y lo invisible, escoja la fe por sobre el pesimismo”.
Indicó que el punto de adquirir conocimientos benignos es aparentemente perjudicial para el alma si no está comprometido con un espíritu de fe.
El Obispo señaló a los graduados: -“Estudien los mejores libros y a continuación del aprendizaje aplíquenlos mediante la inspiración de Dios, con la oración, el estudio de las oraciones, validará nuestro aprendizaje, y sostendrá nuestra fe. Que no sean engañados a causa que ustedes no puedan demostrar las doctrinas o las revelaciones en centímetros o en un tubo de ensayo. El no usa la escala métrica o un laboratorio de química para medir la fe. Con toda su iluminación de aprendizaje e intelecto, no pierdan el aferrarse de la barra de hierro”.
El Obispo Edgley basó su discurso de la fe haciendo referencia al sermón de Alma el joven misionero en el capítulo 32 de Alma en el Libro de Mormón.
Humildad y Gratitud.
El Obispo Edgley indicó: -“La humildad es la fuente de la cual fluyen las aguas de gratitud. Mi experiencia ha sido que nunca olviden verdaderamente sus raíces; ellas nunca han olvidado los sacrificios realizados en su nombre y no dejen de ser agradecidos. Que la humildad y la gratitud manifieste de cómo usted acepte el éxito y como usted reaccione ante lo contrario. No deje que sus éxitos temporales o el aprendizaje terrenal se conviertan en un sustituto de la sabiduría espiritual, de la orientación divina y de un corazón humilde y agradecido. Cuente sus bendiciones y sea agradecido”.
Sea una luz y un ejemplo
A fin de ilustrar el efecto positivo poderoso que pueden tener cabida en nuestras mentes y corazones, el Obispo Edgley relató una historia personal desde sus días como estudiante graduado en la Universidad de Indiana.
“La Universidad de Indiana estaba agradecida por las huellas que habían sido marcadas y las velas que se habían iluminado. Ustedes también pueden dejar sus huellas y velas de luz”.
MORMON TIMES - La luz del evangelio puede cambiar a una persona – incluso para alguien que utiliza los medios de su trabajo para su logro personal.
Stephanie Smith había alcanzado el pináculo de su carrera y en las profundidades de su vida personal, ella encontró a la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Ella señaló: -“Ser mormona era lo más improbable en el mundo”.
La hermana Smith creció en un hogar católico, asistió a una escuela parroquial y participaba de la misa cada domingo. Pero ella se alejaba de los mandamientos de Dios al mismo tiempo de continuar con su educación y carrera. Ella Obtuvo licenciaturas de las Universidades de Harvard y del Estado de Kent avanzando rápidamente en la CIA. En el 2005, se convirtió en la primera mujer en celebrar el título de Director de Apoyo. –“Fui promovida a una velocidad que me causó asombro. En el proceso que vine a vivir por estándar, obtuve el primer lugar, y también por la constancia en la carrera”, señaló durante un servicio en una capilla este 2 de agosto. Ella misma se describe como una persona dura que creía cumplir con sus objetivos sin tener en cuenta los costos alrededor de ella. – “Si usted me hubiera observado durante un día de trabajo típico, nunca habría podido decir que era una mujer cristiana”.
Su trabajo, que consistía en el apoyo para la recolección de datos de inteligencia en todo el mundo fue “el mayor trabajo de liderazgo de mi vida” acotó. –Ella trabajó duro. Pero después de 20 horas de trabajo y un montón de situaciones negativas de sus víctimas, comenzó a meditar en su propia vida.
Ella señaló: -“Me vi obligada a reconocer que me había convertido en una persona profundamente pecadora. Ya no sabía lo que creía o en quién creer. Me volví a Dios”.
Llamó a un colega por teléfono que admiraba, un hombre que era un miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Simplemente me ofreció “dos mensajes claros”.
“En primer lugar me dijo que mi Padre Celestial me conoce por mi nombre y que me amaba por lo que era. En segundo lugar, me dijo que mi Padre Celestial tenía un plan de éxito para mi, pero no de éxito como yo lo había llegado a definir. Al día siguiente me envió las direcciones dibujadas a mano del Centro de Visitantes del Templo de Washington D.C.”.
Ella fue y poco después encontró a dos misioneras tocando su puerta. Dudo en invitarlas a pasar, pensando que nunca podría referirse a su agitada y testaruda vida. La introducción de las misioneras fue con un canto, “Soy un Hijo de Dios”, ella se sintió cautivada. –“Comencé a relacionarme con ellas y el profundo mensaje de alegría que compartieron”, acotó.
Las misioneras enseñaron a la hermana Smith durante el verano y otoño de 2006, sin el conocimiento de su familia. – señaló: “obraba como en una operación encubierta” – Cuando su esposo, Bill, finalmente se reunió con las misioneras, las acogió calurosamente. Durante los próximos seis meses, los miembros de la Iglesia ayudaron a la hermana Smith a lograr un testimonio del Libro de Mormón y de la Primera Visión del Profeta José Smith.
Ella recuerda: -“Todo el mundo pacientemente respondió a mis preguntas y me animó a leer y a orar y a saber por mí misma. No hubo ninguna presión, no coacción, nada forzado”. La participación de los miembros del barrio fue vital para que ella se uniera a la Iglesia.
La hermana Smith dice: -“Vi con su ejemplo que se trataba de una fe que podría ser practicada. Que podía ser vivida cada día, en el mundo como lo es hoy, de trabajo, de comercialización, tentaciones y distracciones”.
El momento de claridad llegó cuando la hermana Smith estaba leyendo Alma 34:26, cuando Amulek insta a sus oyentes a “derramar vuestras almas….en vuestros llermos”.
“Sabía que Amulek me estaba hablando directamente a mí. Desde ese pasaje sencillo, llegué a saber con certeza que el Libro de Mormón era verdadero”.
Con este testimonio inquebrantable, otras preguntas se responderían. Cuando la hermana Smith se bautizó en Enero de 2007, toda su familia le apoyó.
Ella dice: -“Me gusta pensar que el proceso de conversión no es simplemente girar la vida alrededor y volver a hacer algo más potente que uno, literalmente es la voluntad de Dios. Me uní a la iglesia porque ya no podía negar la verdad del Evangelio restaurado y ya no podía sostener el peso de mi antigua vida”.
La vida para la hermana Smith después de su conversión no ha sido la que muchos se consideren exitosos.
Ella comenta: -“Irónicamente, cuando estaba viviendo una vida falta de fe, era inmensamente exitosa en la parte profesional, con más amigos y asociados con compañeros en un día” .
Pero todo cambió cuando abruptamente un nuevo equipo de liderazgo entró en potencia a la CIA en el 2006 y dejó de pertenecer a ella. Estuvo sin trabajo por cinco meses. Muchos de sus antiguos colegas que ella había considerado sus amigos no pudieron aceptar mi conversion a la Iglesia y dejaron de hablarla.
Ella fue capaz de comenzar en otras dos agencias de gobierno, primero con el Departamento de Estado y a continuación en la Marina de los Estados Unidos, sin credenciales, amigos o compañeros, tuvo tiempo para la familia y el servicio en la Iglesia. Desde que se unió a la Iglesia, ha servido en la Presidencia de la Sociedad de Socorro y ahora es la especialista de empleo.
Finalmente ella dice: -“Mi Padre Celestial a puesto otro tipo de asignación en mi calendario: Su obra”. Así como volver a la CIA en otra posición. Muchas personas que me rodean creen que he perdido mi posición. Pero es mi placer, mi alegría y mi deber decirles que los he encontrado”.
El fortalecimiento de los hombres jóvenes del Sacerdocio Aarónico comienza cuando el niño disfruta de sólidas relaciones con su familia, sus líderes y sus compañeros de quórum y tropa de scout. Ese mensaje, acerca del tema de las relaciones, es la pieza clave de la apertura de la sesión de capacitación de la reciente Conferencia del Liderazgo del Sacerdocio sobre el Movimiento Scout en el Rancho Philmont de los Scouts.
“Es sobre la base de estas relaciones, donde puedes hacer que el joven se convierta y llegue a ser independiente”, señaló David L. Beck, Presidente General de los Hombres Jóvenes.
David L. Beck preside la sesión de apertura de capacitación de la reciente Conferencia del Liderazgo del Sacerdocio sobre el Movimiento scout en el Rancho Philmont de los Scouts. Líderes de Estaca de diversas partes de los Estados Unidos participaron en la reunión anual.
El líder de los jóvenes habló acerca de la importancia de que cada hombre joven y cada líder del Sacerdocio Aarónico “aprenda sus deberes” y obre “con toda diligencia” (Doctrinas y Convenios 107:99). A medida que los jóvenes aprendan sobre sus deberes y se preparen para llegar a ser misioneros y fieles poseedores del Sacerdocio de Melquisedec, podrán disfrutar perfectamente de la influencia positiva de una familia comprensiva. El hermano Beck mencionó que no existe un programa que sea capaz de reemplazar sólidas relaciones familiares.
Sin embargo, los líderes adultos pueden jugar un importante rol en el desarrollo de los jóvenes. El hermano David L. Back, señaló: -“Estos consejeros del sacerdocio necesitan ser capaces de comunicarse con el niño en forma estrecha y personalizada”. También son esenciales líderes idóneos pertenecientes al quórum del Sacerdocio Aarónico y al grupo de scout.
El hermano Beck les recordó a los cientos de líderes de estaca que estaban participando de la capacitación en Philmont, acerca de la efectividad que tienen las “T” en el liderazgo de la juventud: Testimonio, Tiempo, Tenencia y Entrenamiento. Luego agregó otra “T” a la lista. Tenacidad. Mencionó que es importante, que los líderes de la juventud se “aferren” a sus llamamientos. Sean persistentes en construir y mantener relaciones con el quórum y la tropa.
“El objetivo final corresponde a otra “T”: el Templo”.
El hermano Beck indicó que el 34 por ciento de todos los jóvenes de la Iglesia en los EE.UU y Canadá se encuentran sirviendo una misión de tiempo completo. “Podemos hacerlo mejor. Debemos hacerlo mejor”.
La Iglesia podría ser enormemente beneficiada si el 50 por ciento de los jóvenes en aquellos países respondieran al llamado de servir una misión de tiempo completo. “Podrían abrirse 140 misiones”.
El proceso de aumentar el servicio misional siempre será directamente proporcional al proceso de conversión que viene sólo cuando el joven disfruta de relaciones sólidas con sus líderes, quienes les aman.
Cheryl C. Lant, Presidenta General de Primaria habló acerca del legítimo rol que pueden desempeñar el movimiento Scout en cuanto a preparar a los jóvenes para una misión y futuras responsabilidades dentro de la iglesia. La hermana Lant enfatizó acerca de la importancia de fortalecer a cada miembro del quórum y de la tropa scout.
El movimiento Scout es una herramienta de prueba que puede ayudar a los jóvenes a llevar a cabo sus deberes del sacerdocio aarónico y así prepararlos para un eventual servicio misional. “La visión del movimiento Scout se basa en todo lo que puede llegar a ser un niño”.
La hermana Lant citó el comentario del Elder David A. Bednar con respecto a que un joven no llega a ser un misionero simplemente cuando recibe un llamamiento formal. Se necesita una preparación previa para que éste entre al campo misional. El proceso de preparación se produce cuando un niño vive dignamente y es bendecido con un progreso espiritual. “Se trata de que los jóvenes lleguen a ser como el Padre Celestial quiere que sean”.
La hermana Lant pidió a los líderes de estaca que visualicen a cada niño a quienes sirven. Es vital para los líderes seguir el ejemplo del Presidente Thomas S. Monson con respecto a estar atentos a cada joven y construir relaciones individuales con éstos. Todos los poseedores del Sacerdocio pueden ser fortalecidos.
“No existe un trabajo más grande, que aquel que se relaciona con estos jóvenes de la iglesia, ya que la responsabilidad recae sobre los hombros de sus líderes”, señaló. “Ellos son la generación emergente”.
La esposa del Profeta, expresó su deseo de marcar las tumbas de sus suegros, José Smith y Lucy Mack Smith, en una carta a su hijo José Smith III. –“José, quisiera si estás dispuesto a extender esa valla para proteger las tumbas de tus dos hermanos pequeños. He recibido veinticinco dólares para que nadie tenga ningún derecho sino yo misma…Me siento ansiosa de invertir ese dinero en ese cementerio, después de que lo haya hecho…creo que puedo pedir a nuestros familiares ayuda para marcar las tumbas de los padres y madres, si no es mucho”. Su deseo y preocupación por un lugar sagrado era de manifiesto para ella, aún en la frase de la carta, “tus dos hermanos pequeños”, aducía a los infantes que murieron en Nauvoo. Situado en el lado sur de la Península de Nauvoo, el área fue en primer lugar usado como un terreno por los pueblos indígenas antiguos que poblaron ese valle y quienes construyeron un lugar de entierro cerca de la rivera. Emma Smith murió el 30 de Abril de 1879, a la edad de 75 años. Algunos ciudadanos de Nauvoo plantearon interrogantes acerca de si era apropiado enterrar en un terreno privado a la familia o en el cementerio público. El cementerio de la familia Smith no existía durante la década de 1840. En cambio, en un año o en un tiempo después que José Smith y Hyrun Smith fueron enterrados en virtud de un pequeño edificio cerca de la esquina sudoeste. Asesinados el 27 de Julio de 1844, los hermanos fueron inicialmente enterrados en secreto en el sótano de la inconclusa Casa de Nauvoo. Con aún mayor secreto se convirtieron en los primeros ocupantes de lo que sería el cementerio familiar. Como antecedentes históricos el poderoso Misisipi tapó por debajo de Nauvoo en Keokuk en 1913, formando el Lago Cooper detrás de la presa. Como el nivel del agua siguió aumentando a través de la década de 1920, se expresó preocupación que la suficiente agua pronto podría cubrir las tumbas no señaladas de José y Hyrum. Esta preocupación, combinada con frustración sobre la confusión acerca de la ubicación del lugar del descanso final de los hermanos y un deseo de construir el monumento que había previsto por tanto tiempo, dio lugar a una excavación que estarían a salvo de las aguas crecientes. Una tumba concreta, a continuación, serviría como la base para el nuevo monumento. La expedición pasó una semana buscando primero cerca del río y más tarde por la ladera cerca del lugar de Emma. En el proceso, sin darse cuenta encontraron los restos de Emma, quién fue sepultada justo al este de lo que indicaba su lugar. El trabajo húmedo y frio llegó a su fin el 16 de enero de 1929 con el descubrimiento de dos esqueletos cerca de la tumba de Emma. Como se esperaba, los restos estaban al lado, dentro de las paredes de cimientos, y bajo el piso de ladrillo de lo que una vez fue un pequeño edificio. Los cuerpos de Joseph y Hyrum, así como de Emma, fueron trasladados al norte del cementerio y enterrados. Se plantaron árboles, pasto y flores. El hermoso nuevo cementerio se dedicó el 4 de Agosto de 1991. Ante todas las adversidades de sus últimos años; Lucy Mack Smith escribió de Emma, - “Nunca he visto a una mujer en mi vida que aguantara tantos problemas y dificultades, de mes a mes, y de año a año. Emma tenía un valor infalible, afán, y mucha paciencia”.
La muerte de José Smith ocurrió el 27 de Junio de 1844. El éxodo de los Santos de Nauvoo tomó lugar un año y medio después, dejando a Emma, una viuda de 41 años de edad, con su suegra envejecida, Lucy Mack Smith, y cinco niños, cuyas edades iban desde los catorce años hasta los quince meses de edad. Sus medios eran pocos para proveer en una ciudad que poco a poco iba quedando vacía. En el año de 1847 ella se casó con Louis C. Bidamos, con la ayuda de él pudo criar a sus hijos y convertirse a la vez en la madrastra de dos hijas de Bidamon. Todos cuidaron a la madre de José hasta que esta falleció el 14 de Mayo de 1856. Cerca del año 1872, el esposo de Emma había finalizado una casa nueva para Emma sobre los cimientos que había sido un grandioso hotel en los tiempos de José. Emma pasó sus últimos años en esa residencia.
Emma permaneció en esa hermosa ciudad, la amenazante persecución contra los santos hizo que en ese momento que tomara tal decisión temiendo por la vida de sus hijos, el dolor de experiencias anteriores estaba presente. Ella no sabía en quien confiar y no hubo tiempo y ninguna paz para que de esa manera natural sanara sus heridas. Los oficiales de gobierno rehusaron ayudar a los miembros brindándoles ayuda, la salida de la ciudad de todos dirigida por el Presidente Brigham Young, durante el invierno, fueron razones presentes. Para Emma, la idea de partir con sus hijos huérfanos, cruzar el rio congelado, era difícil. Cuando se le preguntó muchos años más tarde por que ella no había ido al oeste con el resto de los santos, ella respondió: -“tenía un hogar aquí, no supe qué hubiera algo más allá”.
Emma Bella Smith Kennedy, nieta de Emma, registró acerca de su abuela:-“Sus ojos eran cafés y tristes. Ella sonreía con sus labios para mi, tan pequeña como yo era, nunca vi que sus ojos cafés sonrieran. Le pregunté un día a mi madre, porque Abuelita no sonríe con sus ojos como ella y mi madre me dijo que ella tenía un pesar profundo en su corazón”.
En 1980, una mujer que trabajó en casa de Emma Smith, le relató a Gracia N. Jones, “cada tarde después de que las tareas estaban hechas, Emma subía las escaleras hacia su cuarto, se sentaba en su mecedora baja, y fijaba su mirada hacia fuera de la ventana para ver ocultarse el sol sobre el rio Misisipi. Nadie se atrevía a acercarse para ofrecerle conforte, porque no sabían cómo tocar el profundo pesar que era evidente por las lágrimas que corrían por sus mejillas”.
Habiendo vivido una larga vida, tal y como el Señor le había prometido en su bendición patriarcal, y ahora había sido refinada y acrisolada, Emma consideraba cuidadosamente las preguntas acerca de la eternidad. Su hijo Alexander más tarde informó que algunos días antes de su muerte, Emma tuvo una visión que le reveló su aceptación por parte del Señor.
Emma vivió casi treinta y cinco años después del martirio de su esposo, el Profeta José Smith. Ella murió el 30 de noviembre de 1879 a los 75 años de edad. En sus últimos años ella fue grandemente amada, y en las horas de su vida ella fue atendida por su familia; Louis Bidamon, Julia, José Smith III y Alexander. De acuerdo al registro de Alexander, en sus últimos momentos: - “Emma perecía irse, pero luego volvió en sí y extendiendo su mano, exclamó, “¡José! ¡José!”, dejando caer su brazo”. Entonces Alexander, le cruzó sus manos en su pecho, y su espíritu se fue. Tanto Alexander como José pensaron que ella llamaba a su hijo José, pero más tarde Alexander aprendió más acerca del incidente. Elizabeth Revel, hermana de Emma comentó que algunos días antes, ella, le había dicho que José había venido a ella en una visión y le dijo:-“Emma, ven conmigo, es hora de que vengas conmigo”, luego Emma siguió relatando: -“me puse mi gorrito y mi chal y me fui con él; no pensé que fuese cualquier cosa inusual. Fui con él a una mansión, y él me mostró los diferentes cuartos de esa mansión tan bella. Y un cuarto era para los bebes. Allí, en el cuarto para bebés había uno en la cuna. Reconocí a mi bebe, mi Don Carlos que llevado de mi. Ella se agachó hacia el frente, y tomó al niño entre sus brazos, y lloraba con alegría sobre el niño”. Cuando Emma se recuperó lo suficiente se volvió a José y dijo: -“José, ¿Dónde están el resto de mis hijos? – El le dijo a ella, -“Emma, ten paciencia y tendrás a todos tus hijos”. Luego ella vio al lado suyo un ser de luz, aún el Señor Jesucristo”.
Hoy en día, Emma, “una dama elegida” como la llamó el Señor, descansa junto a su esposo, el Profeta de la Restauración, José Smith y Hyrum Smith, el Patriarca de la Iglesia, sepultados en Nauvoo.
Una de las más memorables obras de esfuerzo, sacrificio y de fe los pioneros de las Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es el Templo de Salt Lake City, una obra de arquitectura excepcional, de exquisita hechura y majestuosa ornamentación tanto en su interior como sus paredes exteriores.
Esta hermosa construcción que se erige en el Valle del Lago Salado, en lo que un día fue estéril desierto, fue hecho florecer y se manifiesta, al igual que el resto de los templos SUD en todo el mundo, como “la expresión más profunda de nuestra teología” (Pdte. Hinckley). Pero este edificio tiene algo particular mente especial que lo ha convertido en uno de los símbolos del mormonismo que se levanta como pendón a las naciones.
El 28 de Julio de 1847, los pioneros mormones, después de una larga travesía de 2.400 kilómetros con carros de mano hacia el oeste americano, llegaron al Valle del Gran Lago Salado. La persecución los había hecho arrancar de las pantanosas tierras que ellos mismo habían convertido en la hermosa ciudad de Nauvoo y aún cuando el populacho los había expulsado de sus hogares, había destruido su templo y asesinado a su líder, aún así caminaron con la esperanza de encontrar un lugar donde adorar a Dios en paz.
Cuatro días después de haber llegado la caravana de viajeros al valle, el Pdte. Brigham Young junto a otros hermanos se dirigieron a lo que sería el centro de la cuidad y pronunció, con un ademán en la mano la célebre frase: “ESTE ES EL LUGAR”. Habiendo dicho esto, el hermano Wilford Woodruff clavó una estaca en dicho sitio marcando así, según la tradición, el centro del lo que sería el Templo.
“Nos hemos reunido en una de las ocasiones más solemnes, interesantes, gozosas y gloriosas que hayan tenido o tengan lugar entre los hijos de los hombres… es un indecible privilegio el estar aquí en este día, y cumplir con esta obra ante el Señor, en esta ocasión sobre la que han hablado y escrito los profetas durante muchos siglos” así fueron la palabras del Pte. Young, el 6 de Abril de 1853, después de las cuales sacó el primer terrón de tierra en la Ceremonia de la Palada Inicial y se dio comienzo a cerca de ciento cincuenta obreros continuaran con la labor, labor que continuaría por las próximas dos décadas.
El Templo fue construido con las siguientes dimensiones:
• 57 mts. de largo.
• 30 mts. de ancho.
• 68 mts. de altura de la torre central del este.
• 67 mts. de altura de la torre central del oeste.
• 51 mts. de altura de las paredes.
• 2,7 mts. de espesor de las paredes en la base.
• 1,8 mts. de espesor de las paredes en la parte superior.
• 5 mts. de ancho por 2,4 mts. de profundidad son las paredes de los cimientos.
• 2.030 mts. cuadrados de superficie del edificio.
De la frase pronunciada por Brigham Young indicando el lugar donde se edificaría la Casa del Señor, veremos algunos de los detalles de la arquitectura y ornamentación exterior del Templo.
Las Torres
Las seis torres apuntando con sus agujas apuntando hacia el cielo.
• Las tres torres del este: La Primera Presidencia (Presidencia del Sacerdocio de Melquisedec)
• Las tres torres del oeste: El Obispado Presidente (Presidencia del Sacerdocio Aarónico)
• Torrecillas: En las esquinas de las torres hay agujas de piedras representando antorchas flameando.
Ventanas
• Las cinco ventanas laterales de las torres del este: Los oficios del Sacerdocio de Melquisedec, esto es: élder, sumo sacerdote, patriarca, setenta, apóstol.
• Las cuatro ventanas laterales de las torres del oeste: Los oficiosa del Sacerdocio de Aarón, esto es: diácono, maestro, presbítero, obispo.
Granito
Que el Templo se haya construido de éste material representa que es el Monte de Jehová, Monte de Sión. “Las grises paredes de granito simbolizan la naturaleza duradera y eterna de las ordenanzas que se desarrollan ahí y de los collados eternos” (from "The Salt Lake Temple," Dean R. Zimmerman, New Era magazine, June 1978). El granito para el Templo vino desde las paredes de la montaña en el Cañón Little Cottonwood, al sudeste de Salt Lake.
• Las Piedras: En el lado éste se encuentran piedras con tres diseños que simbolizan los grados de gloria.
• Piedra de la Tierra: Las 36 piedras ubicadas por encimas del sótano del Templo simbolizan la proclamación del evangelio a través del mundo. Además representa en reino telestial, el más bajo de las tres grados de gloria..
• Piedra de la Luna: En la mitad de las paredes fueron dibujadas por el arquitecto del Templo Truman O. Angell, basadas en el ciclo lunar durante el año 1878. Hubo 13 lunas nuevas, 13 lunas crecientes, 12 lunas nuevas y 12 lunas menguantes durante ese año las cuales hoy adornan las paredes del Templo. También representa el reino terrestre, el cual es el Segundo grado de Gloria. También representa el viaje mortal del hombre, desde su nacimiento hasta su muerte y desde la oscuridad a la luz.
•Piedra del Sol: Hacía arriba, en el Templo, están éstas piedras con 52 puntas (o rayos del sol). Representan el reino celestial, el más alto grado de gloria
• Piedra de las Estrellas: Sobre la cornisa del Templo se hayan las estrellas de cinco puntas. Las torres del este tienen 40 estrellas. De estas 12 en la torre central
• Piedra de la Nube: Hay dos piedras en el templo (de las cuales emanan rayos de luz), ubicadas en la torre central del este y representan la presencia de Dios (1 Reyes 8:10-11, Mateo 17:5). También representa que el evangelio penetra a través de la superstición y el error del mundo.
En la torre central del este está la inscripción:
• “HOLINESS TO THE LORD” (Santidad al Señor, Exodo 28:36)
• “The House of the Lord, build by the Church of Jesús Christ of Alter Day Saints. Commenced April 6, 1853. Complete April 6, 1893.” (La Casa del Señor, edificada por la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Comenzada el 6 de abril de 1853. Terminada el 6 de abril de 1893).
• “I Am Alpha and Omega”: “Yo soy el Alfa y Omega” se encuentra en la clave del arco de la ventana de la torre central del este y es una afirmación de la existencia eterna de Jesucristo, sin principio ni fin (Apocalipsis 1:8).
Puertas
• Dos puestas de entrada al este y otras al oeste de 2,5 mts. de ancho y 4,9 de alto.
• Puertas de 3,65 mts. de altura y 1,2 mts. de ancho por hoja.
• Picaporte: Con forma de pomo con la colmena (Deseret) y las palabras “Holiness to the Lord” (Zacarías 14:20-21), tiene grabado las manos que se estrechas dentro de una guirnalda de olivo, un arco con una piedra fundada bien demarcada y los años “1853-1893”.
Ángel Moroni
Representa la restauración del evangelio eterno en los últimos días y la proclamación del mismo a las naciones de la tierra (Apocalipsis 14:6).
Otros simbolismos
• Constelaciones: Las siete estrellas que forman la Osa Mayor, con las dos estrellas de uno de los extremos que apuntan hacia la Estrella Polar. Significa que “los extraviados pueden encontrarse a sí mismos por medio del sacerdocio”.
• El “Ojo que todo lo ve”: Se encuentra sobre la ventana de la torre este central, como símbolo de la naturaleza omnipresente de Dios y de Su divina protección
• Las manos que se estrechan: Símbolo de la hermandad que se debe extender a toda persona.
01-By Moonlight
02-Soaring
03-Morning Light
04-Care Free
05-Going Home
06-Solace
07-Christopher's Song
08-Longing
09-Second Variation
10-Big Sky Sunset
Recibí la asignación de hablar acerca del llamamiento de misioneros. El Señor nos ha mandado predicar el evangelio. Las escrituras repiten ese mensaje más de ochenta veces: “Predicad el evangelio a toda nación, tribu, lengua y pueblo”, y esa es razón suficiente para hacerlo. Quisiera añadir otra razón para llamar misioneros. Creo que si tan sólo comprendiéramos, si pudiéramos captar el significado de ello, nos impulsaría tomar una mayor determinación de asegurarnos de que todo joven se encuentre digno de recibir un llamamiento misional.
Salvo aquellos que tengan algún serio impedimento, todo joven debe ser lo suficientemente digno para recibir un llamamiento misional.
Si pudieseis comprender lo que quiero comunicaros acerca del llamamiento de misioneros, comprenderíais que éste no sólo es esencial para el crecimiento de la Iglesia sino también para su seguridad. Supongo que el mejor título para lo que quiero decir sería la sencilla palabra: Principios. Es mi intención expresar ideas acerca de los principios fundamentales del gobierno del sacerdocio, y luego presentar algunos ejemplos de cuán esenciales son en el gobierno de la Iglesia, y finalmente aplicarlos a la obra misional. Estos principios, por supuesto, se aplican a todos los aspectos de la obra de la Iglesia.
Sabemos que la tarea de los líderes del sacerdocio es interminable. Aun si dedicaran todo su tiempo, no lo podrían hacer, y por supuesto, tienen que proveer para sus familias y ser ciudadanos responsables. Si ese es el caso, ¿cómo pueden elegir lo correcto?
De todo lo que tienen que hacer, ¿cómo pueden sabiamente discernir cuáles son las tareas que pueden delegar? Las responsabilidades de los líderes locales se pueden colocar en las siguientes categorías:
Tenemos que mantener una organización, con el problema constante de buscar personal.
Tenemos que dirigir programas.
Tenemos que apegarnos a una serie de normas y procedimientos.
Tenemos que administrar reglas oficiales.
Por último, tenemos que honrar y enseñar principios.
Cuando leemos en las escrituras el consejo del Señor de cuidarnos de las lisonjeras palabras que se escucharán en los últimos días, pensamos que no se refieren a nosotros.
“Todo va bien en Sión; sí, Sión prospera, todo va bien…” (2Nefi 28:21) nos recuerda Nefi al citar a Isaías. Creemos que nunca caeríamos tan bajo de pensar que no hace falta nada más. Sin embargo, sin darnos cuenta, contraemos “pereza gravis”, una enfermedad espiritual que nos lleva tiempo reconocer como tal. Entre los síntomas más comunes encontramos:
Satisfacción al hacer sólo lo suficiente: Como recibimos mandamientos que podemos cumplir, caemos en la creencia de que no hay que exagerar. Nos decimos:“Ya dejé un mensaje en el teléfono, no voy a ir a su casa para ver qué le pasa”, y tranquilizamos nuestra conciencia.
Creer que sólo hacemos los que podemos hacer: Mientras recordamos la escritura de no correr más de lo que nuestras fuerzas nos permitan. Sin importar que hay otra que nos invita a recorrer la segunda milla.
Considerar innecesarias las reuniones de liderazgo o presidencia: Porque ya sabemos todo, hacemos referencia a que leímos tanto las escrituras y leímos tantos manuales que las soluciones o respuestas vendrán a nuestra mente cuando las necesitemos. Ponemos cara de fastidio en las reuniones o comenzamos a ‘dar cátedra’ al maestro de turno.
Minimizar el uso de metas: Pues consideramos que las cosas se hacen cómo y cuándo se pueden de la manera que se nos ocurra, creyendo que eso es inspiración.
Tomarnos licencia por “cansancio”: Dejamos de asistir algunos domingos sólo porque estamos cansados físicamente o porque creemos que quedarnos en casa le dará un respiro a nuestra mente de tantas cosas que pensamos cuando cumplimos con nuestras asignaciones o llamamientos.
Sostener que el Señor jamás nos abandonará: Recordamos esa parte de la escritura y olvidamos la más importante de que nosotros no debemos abandonarlo a Él por medio del servicio que prestamos a sus hijos en la iglesia.
Hacer volar nuestro juicio: Cuando con nuestra imaginación creemos que sabemos por qué las personas actúan como actúan y con ese juicio previo decidimos que no vale la pena esforzarnos por ellas. Nos justificamos en nuestra comodidad sosteniendo que su albedrío les da derecho a elegir y ello restringe nuestra acción.
“¡Ay del reposado en Sión!” (2Nefi 28:24) termina advirtiendo Isaías, a aquel que padece de ‘pereza gravis’.
La actitud de sentirnos completos, de que no es necesario hacer nada más, nubla nuestro buen juicio y nuestra capacidad de percibir por medio del espíritu. Actuamos de manera egoísta, alimentando nuestras necesidades sin dar del pan de Vida a quienes lo necesitan. Creemos que con cuidar nuestra casa es suficiente. Descargar articulo completo
Durante la Segunda Guerra Mundial, el élder Albert E. Bowen, entonces miembro del Consejo de los Doce Apóstoles, recopiló una serie de mensajes radiales en un libro, que tituló: La constancia en medio del cambio. Esos mensajes eran muy apropiados para la época; estábamos en medio de una conflagración y la gente de todo el mundo necesitaba un mensaje de segundad, calma y estabilidad.
Nuestros días actuales son en muchas maneras similares a aquellos turbulentos años de la guerra. También ahora nos enfrentamos a problemas que nos dejan perplejos y, además de los evidentes conflictos en política internacional, estamos atravesando uno de los períodos económicos más difíciles que hemos visto en muchas décadas, con los problemas que traen aparejados la inflación y la administración económica personal.
Quisiera usar el título del libro del élder Bowen, y compartir con vosotros algunas de las experiencias por las que he pasado y las conclusiones a las que he llegado en los sesenta años que llevo trabajando. He vivido todas las fases del ciclo económico. Cuando era joven y estaba en mis principios, pasé por una depresión económica personal. He visto la depresión nacional e internacional, así como los períodos de inflación; he observado cómo en cada ciclo económico se han creado lo que han dado en llamar "soluciones", que han pasado sin pena ni gloria. Estas experiencias me han llevado a la misma convicción que hizo al poeta Robert Frost escribir: "La mayoría de los cambios que creemos ver en el mundo, están en relación directa con la tendencia popular de aceptar o rechazar ciertas verdades".
Lo que hoy quisiera compartir con vosotros son mis obervaciones sobre los principios constantes y fundamentales que pueden traernos seguridad financiera y tranquilidad de conciencia, bajo cualquier circunstancia económica.
Primeramente, quiero establecer una base y una perspectiva dentro de las cuales se puedan aplicar esos principios.Descargar articulo completo
Según sus autores, la idea de escribir sobre este tema tuvo que ver con el Grupo de Investigación Híperespacial, fundado por la BUY en 1975. Su propósito es la generación de diversos modelos representativos de más de tres dimensiones espaciales usando sofisticados programas computacionales. Fue precisamente la creación de los modelos teóricos de cuatro dimensiones los que llevó a estos dos expertos a darse cuenta de las asombrosas similitudes entre un ambiente de esa naturaleza y algunos sucesos descritos en las escrituras. El punto es que esta teoría que proponen, podría explicar algunos de estos fenómenos que encontramos en los libros canónicos así como en otra literatura religiosa. Una introducción breve al concepto del Hiperespacio Podremos recordar que en el colegio se nos enseñó que existen 3 dimensiones: el largo, el ancho y el alto, lo cual nos da un volumen tridimensional. Como vivimos en un mundo celestial tridimensional no poseemos una consciencia de lo que sería un mundo con cuatro dimensiones. La manera más fácil de transmitir esa idea es por medio de un ejemplo comparativo. Los hermanos Burton y Webster nos invitan a imaginarnos no un mundo cuadrimensional ni tridimensional sino simplemente uno bidimensional, es decir uno donde existe sólo el largo y el ancho. En un mundo así todo sería plano. Veríamos que sus habitantes serían planos y veríamos que sus casas son estructuras planas de líneas con algunas partes vacías para que puedan entrar y salir. Ellos jamás tendrían idea de que es un mundo tridimensional como el nuestro a menos que una fuerza extradimensional los sacara de su mundo, probablemente con alguna protección para que soportara la increíble experiencia. Si sacáramos a un ser de dos dimensiones de su ambiente hacia nuestro mundo tridimensional y luego lo volvemos a su dimensión original, éste se quedaría sin palabras para poder expresar algo tan fuera de todo lo conocido para él. Y cuando quisiera explicarlos a sus amigos 2D, ellos se asombrarían o se burlarían, y hasta lo creerían loco. En este mundo bidimensional que penetramos, veríamos que, como nosotros somos seres tridimensionales, tendríamos el poder para verlo y escudriñarlo todo. Sería imposible para un ser 2D ocultarse en una bodega subterránea sin que lo detectáramos. Seríamos capaces de percibir cada objeto y cada partícula de cada rincón en cualquier parte de su mundo y cuando lo deseáramos. Y además podríamos ir físicamente donde quisiéramos con sólo pensarlo. Probablemente sólo tendríamos un problema: sólo una parte bidimensional de nuestro cuerpo podría ser visible para los seres 2D. El “resto” de nuestro cuerpo pertenecería a una dimensión superior a la de ellos. Finalmente, nos daríamos cuenta de que, debido a lo infinitamente delgado que sería su mundo de 2D, se podría “apilar” un infinito numero de mundos 2D sin que jamás se puedan conectar entre ellos. Estos mundos estarían tan cerca el uno del otro como las páginas de un libro y jamás ocurriría ninguna conexión entre ellos a menos que interviniera una fuerza extradimensional. Según Burton y Webster, los habitantes de tales mundos jamás tendrían conciencia ni idea de que existen otros mundos habitados a menos que alguien que estuviera fuera de su plano de existencia se los revelara.